El Estudio de los Movimientos del Toruk y el Iftirash en la Oración Islámica: Consideraciones Fiqhíes y Su Aplicación en la Práctica Religiosa
La oración (salah) es el acto más fundamental en la vida del musulmán, siendo uno de los pilares más importantes del Islam. Cada parte de la oración está cargada de significados espirituales y físicos que buscan conectar al creyente con Dios. Sin embargo, más allá de la recitación de las fórmulas litúrgicas, la oración también involucra una serie de posturas y movimientos que tienen un profundo trasfondo en la tradición islámica. Entre esos movimientos, destacan dos que suelen generar dudas entre los musulmanes: el toruk (تورُّك) y el iftirash (افتراش), que se realizan en momentos específicos de la oración y que tienen implicaciones fiqhíes (jurídicas) en su correcta ejecución. Este artículo busca explorar el significado, la interpretación y la práctica de estos dos movimientos dentro del contexto de la oración islámica.

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Definición y Contextualización de los Movimientos
El Toruk (تورُّك)
El toruk es una postura que se toma en una de las fases finales de la oración, concretamente después de la segunda inclinación (sujúd). En esta postura, el fiel se sienta sobre su muslo izquierdo, colocando el pie derecho verticalmente, mientras que el pie izquierdo se mantiene extendido hacia el suelo. Los musulmanes se sientan de manera que el peso del cuerpo recae sobre el muslo izquierdo, mientras que el derecho se mantiene en una posición erguida. El toruk tiene un carácter especial, ya que es una de las formas más profundas de humildad y sumisión ante Dios.
El Iftirash (افتراش)
El iftirash es la postura que se adopta durante la primera parte de la oración cuando el musulmán se sienta entre las dos posturas de sujúd (prosternación). En el iftirash, el musulmán se sienta sobre el muslo izquierdo con el pie derecho extendido hacia arriba y el pie izquierdo plano sobre el suelo. La diferencia clave entre el iftirash y el toruk es la postura del pie derecho, que en el iftirash está erguido y el pie izquierdo queda sobre el suelo.
Fundamento en las Fuentes Islámicas
El Toruk en el Corán y la Sunnah
Si bien el Corán no describe de manera detallada las posturas de la oración, la Sunnah (las tradiciones del Profeta Muhammad) es la fuente principal para comprender los movimientos en la salah. Respecto al toruk, los estudios fiqhíes indican que el Profeta Muhammad adoptaba esta postura en varias oraciones, especialmente en las oraciones voluntarias o en ciertas situaciones dentro de la oración obligatoria. Hay múltiples hadices que mencionan que el Profeta solía sentarse en toruk en la última parte de la oración, lo que se considera una manifestación de humildad y devoción.
Un hadiz narrado por Aisha, la esposa del Profeta, describe cómo él se sentaba en toruk, y este acto ha sido considerado parte de la Sunnah que los musulmanes deben seguir para cumplir correctamente con los requisitos de la oración.
El Iftirash en la Sunnah
El iftirash es una postura igualmente respaldada por las tradiciones del Profeta Muhammad, quien utilizaba esta postura al realizar las oraciones diarias obligatorias (fard) así como en muchas de las oraciones voluntarias (sunnah). El iftirash es un acto que muestra cercanía y devoción a Dios, además de ser un símbolo de la humildad que se expresa en la postura física del cuerpo al colocar el muslo izquierdo sobre el suelo y mantener el pie derecho erguido.
De acuerdo con varios estudios, el Profeta Muhammad utilizó el iftirash en su oración, y los juristas islámicos de las diferentes escuelas fiqhíes han considerado esta postura como uno de los métodos recomendados para el musulmán al rezar.
Perspectivas Jurídicas del Toruk y el Iftirash
Las posturas del toruk y el iftirash son importantes no solo desde una perspectiva espiritual, sino también desde una perspectiva jurídica. Diferentes escuelas jurídicas dentro del Islam interpretan estas posturas de manera diferente, pero todas coinciden en que ambas posturas son sunnah (recomendadas) y no fard (obligatorias).
El Toruk en las Diferentes Escuelas Jurídicas
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Escuela Hanafi: Los juristas Hanafíes sostienen que el toruk es una de las posturas más recomendadas en la oración, pero no es obligatorio. Se considera un acto de mayor humildad y devoción, aunque no es un requisito estricto para la validez de la oración.
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Escuela Shafi’i: En la escuela Shafi’í, el toruk también se considera una sunnah, pero algunos juristas de esta escuela sostienen que su omisión no invalidaría la oración, aunque se pierde el beneficio espiritual que conlleva adoptar la postura.
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Escuela Maliki: Los Malikis tienden a ser más flexibles con respecto al toruk, permitiendo al musulmán optar por otras posturas, especialmente en oraciones breves, sin que ello afecte la validez de la oración.
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Escuela Hanbali: En la escuela Hanbali, el toruk se considera altamente recomendado y la postura tiene un valor espiritual profundo, pero no es un requisito obligatorio para la corrección de la oración.
El Iftirash en las Diferentes Escuelas Jurídicas
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Escuela Hanafi: Similar al toruk, el iftirash en la escuela Hanafi es considerado una de las posturas sunnah, pero no se considera indispensable para que la oración sea válida. No obstante, se alienta a los fieles a mantener la postura por su valor espiritual.
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Escuela Shafi’i: En la escuela Shafi’í, el iftirash se considera una de las posturas más significativas en la oración. Algunos juristas afirman que omitirlo podría disminuir la espiritualidad de la oración, pero no necesariamente invalidaría el acto de la salah.
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Escuela Maliki: Para los Malikis, el iftirash es una recomendación, y aunque no es considerado obligatorio, se enfatiza su realización como una forma de seguir la Sunnah del Profeta.
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Escuela Hanbali: Los Hanbalis, al igual que los Hanafíes, otorgan gran importancia al iftirash, pero no lo consideran un requisito esencial para la validez de la oración.
La Importancia Espiritual del Toruk y el Iftirash
Más allá de la perspectiva jurídica, tanto el toruk como el iftirash tienen un profundo significado espiritual en la oración. Ambos movimientos tienen un enfoque común: la sumisión total ante Dios. Al adoptar estas posturas, los musulmanes no solo buscan cumplir con una serie de normas rituales, sino también fomentar una conexión más cercana con su Creador. Estas posturas permiten al creyente expresar su humildad y devoción, recordando que, en el plano espiritual, todos los musulmanes son iguales ante Dios.
Consideraciones en la Práctica Contemporánea
En la práctica moderna, algunos musulmanes se encuentran con dificultades para adoptar estas posturas debido a limitaciones físicas o condiciones de salud. En estos casos, los juristas islámicos permiten ciertas flexibilidades. Por ejemplo, si una persona no puede sentarse en toruk o iftirash debido a problemas de movilidad, puede realizar las posturas de manera que le sea más cómoda, siempre y cuando la oración no pierda su esencia ni la actitud de sumisión.
Además, en algunas culturas islámicas, las posturas del toruk e iftirash han sido motivo de discusión en cuanto a su interpretación, particularmente cuando se compara la práctica tradicional con las adaptaciones modernas en las que se reza en sillas o en condiciones poco convencionales.
Conclusión
Las posturas del toruk y el iftirash son movimientos fundamentales que enriquecen la experiencia de la oración en el Islam. Aunque no son obligatorios desde el punto de vista jurídico, ambos tienen un gran valor en términos de humildad, devoción y conexión espiritual con Dios. A través de la observancia de estas posturas, los musulmanes no solo buscan cumplir con una serie de normas, sino que también aspiran a profundizar su fe y su sumisión. Así, tanto el toruk como el iftirash continúan siendo una parte integral de la práctica del Islam, enriqueciendo la vida religiosa de quienes buscan acercarse a Dios a través de la perfección de su adoración.