La deliciosa receta de la tarta de queso con fresas: una combinación irresistible
La tarta de queso, también conocida como cheesecake, es uno de los postres más queridos y populares en todo el mundo. Con su textura cremosa, sabor suave y su capacidad para adaptarse a diferentes combinaciones de sabores, la tarta de queso es una opción infalible para cualquier ocasión especial o simplemente para disfrutar de un dulce capricho. En esta receta, se combina la suavidad de la tarta de queso con la frescura y dulzura de las fresas, creando una mezcla perfecta que cautivará todos los paladares.

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A lo largo de este artículo, exploraremos cómo hacer una tarta de queso con fresas desde cero, paso a paso, y compartiremos algunos consejos útiles para garantizar que obtengas el mejor resultado. Además, hablaremos sobre algunas variaciones y consejos para personalizar esta receta según tus preferencias.
Ingredientes necesarios para la tarta de queso con fresas
Para preparar esta deliciosa tarta de queso con fresas, necesitarás los siguientes ingredientes. Esta receta está pensada para una tarta de tamaño estándar, de aproximadamente 20 cm de diámetro.
Base de la tarta (base crujiente):
- 200 gramos de galletas Digestive (o galletas María, si prefieres una opción más clásica).
- 80 gramos de mantequilla derretida.
- 2 cucharadas de azúcar (opcional, dependiendo del dulzor que prefieras).
Relleno de queso:
- 500 gramos de queso crema (asegúrate de que esté a temperatura ambiente).
- 200 ml de nata para montar (crema de leche).
- 150 gramos de azúcar.
- 2 huevos.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 2 cucharadas de harina de maíz (maicena) para dar consistencia.
- Un poco de ralladura de limón (opcional, pero aporta un toque refrescante).
Cobertura de fresas:
- 300 gramos de fresas frescas.
- 100 gramos de azúcar (puedes ajustar la cantidad según tu preferencia de dulzura).
- 1 cucharada de zumo de limón.
- 1 cucharadita de maicena (para espesar la salsa).
Decoración (opcional):
- Fresas frescas para decorar la tarta.
- Hojas de menta para un toque de color y frescura.
Pasos para preparar la tarta de queso con fresas
1. Preparar la base de galletas
Comienza triturando las galletas hasta obtener un polvo fino. Puedes hacerlo en un procesador de alimentos o metiéndolas en una bolsa y triturándolas con un rodillo. Una vez que las galletas estén bien trituradas, agrégales el azúcar (si deseas) y la mantequilla derretida. Mezcla bien hasta que la masa adquiera una consistencia pegajosa.
Coloca esta mezcla en el fondo de un molde desmontable (de unos 20 cm de diámetro aproximadamente) y presiona bien para que quede compacta y uniforme. Lleva el molde al refrigerador mientras preparas el relleno, para que la base se endurezca y mantenga su forma.
2. Preparar el relleno de queso
En un bol grande, bate el queso crema hasta que esté suave y sin grumos. Agrega el azúcar y bate hasta que esté bien incorporado. A continuación, añade los huevos, uno a uno, y la esencia de vainilla. Continúa batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
En un recipiente pequeño, mezcla la maicena con un poco de nata fría (de la cantidad total que usarás) para evitar que se formen grumos al agregarla a la mezcla. Incorpora esta mezcla a la masa de queso junto con el resto de la nata y la ralladura de limón si decides usarla. Bate todo junto hasta que la mezcla quede suave y cremosa.
3. Hornear la tarta de queso
Precalienta el horno a 160°C (325°F). Vierte la mezcla de queso sobre la base de galletas que ya has preparado. Asegúrate de que esté bien distribuido y nivelado. Hornea la tarta durante 45 a 50 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y el centro esté ligeramente cuajado. Un truco para saber si está lista es mover ligeramente el molde; si la tarta se mueve como un flan, aún le falta un poco de tiempo.
Una vez horneada, apaga el horno y deja la tarta dentro durante unos 10 minutos para que pierda calor gradualmente. Luego, sáquela del horno y deja que se enfríe a temperatura ambiente antes de meterla en el refrigerador. Refrigérala durante al menos 4 horas, o idealmente, durante toda la noche.
4. Preparar la cobertura de fresas
Mientras la tarta se refrigera, puedes preparar la cobertura de fresas. Lava bien las fresas y córtalas en láminas o trozos pequeños, según prefieras. Coloca las fresas en una cacerola junto con el azúcar y el zumo de limón. Cocina a fuego medio durante unos 5 a 7 minutos, removiendo constantemente, hasta que las fresas se ablanden y liberen su jugo.
En un pequeño recipiente, mezcla la maicena con un poco de agua fría y añádela a las fresas. Sigue cocinando por unos minutos más hasta que la mezcla espese y tenga una consistencia de jarabe. Deja enfriar completamente antes de usarla como cobertura.
5. Montar y decorar la tarta
Una vez que la tarta de queso se haya enfriado completamente en el refrigerador, vierte la salsa de fresas enfriada por encima. Decora con fresas frescas enteras o en rodajas alrededor de la tarta, y añade algunas hojas de menta para darle un toque refrescante y elegante.
6. Servir
Cuando sirvas la tarta, corta las porciones con un cuchillo de sierra para evitar que se deshaga. ¡Disfruta de esta deliciosa y cremosísima tarta de queso con fresas, que seguramente conquistará a todos tus invitados!
Consejos adicionales para una tarta de queso perfecta
- Tarta más ligera: Si prefieres una tarta de queso más ligera, puedes sustituir parte del queso crema por queso ricotta o queso mascarpone.
- Galletas sin gluten: Para hacer la base sin gluten, usa galletas sin gluten o cambia las galletas por almendras molidas.
- Más sabor a fresas: Si te encantan las fresas, puedes incorporar un poco de puré de fresas en el relleno de queso para darle un toque extra de sabor.
- Versión sin horno: Si prefieres no hornear, puedes hacer una tarta de queso sin hornear, utilizando gelatina para que la mezcla tome consistencia.
Conclusión
La tarta de queso con fresas es un postre versátil, elegante y delicioso, perfecto para cualquier ocasión. Con su combinación de una base crujiente, un relleno suave y cremoso, y una cobertura de fresas frescas y dulces, este postre se convertirá en uno de tus favoritos. Ya sea para una reunión familiar, una celebración especial o simplemente para darte un gusto, esta receta te ofrece una opción deliciosa y fácil de preparar.