El reflujo gastroesofágico (o enfermedad por reflujo gastroesofágico, ERGE) es una afección común que ocurre cuando el ácido del estómago fluye hacia el esófago, el conducto que conecta la boca con el estómago. Este reflujo puede irritar el revestimiento del esófago, causando una serie de síntomas que varían en intensidad y frecuencia. Aunque es una afección relativamente común, muchas personas no están completamente informadas sobre los signos y síntomas de este trastorno. En este artículo, abordaremos en profundidad las principales manifestaciones de la enfermedad, sus causas, factores de riesgo y las opciones de tratamiento disponibles.
¿Qué es el reflujo gastroesofágico?
El reflujo gastroesofágico se refiere a la presencia de ácido gástrico en el esófago, lo que genera molestias en el área del pecho y la garganta. El reflujo puede ocurrir de manera ocasional en algunas personas sin causar daño significativo, pero cuando los episodios se vuelven frecuentes y afectan la calidad de vida, se puede diagnosticar como ERGE. En términos fisiológicos, la afección se produce cuando el esfínter esofágico inferior, que normalmente actúa como una válvula para prevenir el retroceso del contenido gástrico hacia el esófago, no funciona correctamente. Esto permite que los ácidos gástricos fluyan hacia el esófago, lo que resulta en irritación e inflamación.

Principales síntomas del reflujo gastroesofágico
Los síntomas del reflujo gastroesofágico pueden variar considerablemente de una persona a otra. En algunos casos, los pacientes pueden experimentar síntomas leves y esporádicos, mientras que en otros, la afección puede volverse crónica y debilitante. A continuación, se detallan los síntomas más comunes del reflujo gastroesofágico:
1. Acidez estomacal (pirosis)
La acidez estomacal es, con mucho, el síntoma más característico de la enfermedad por reflujo gastroesofágico. Esta sensación de ardor en el pecho, generalmente detrás del esternón, ocurre cuando el ácido gástrico sube hacia el esófago. La acidez suele empeorar después de comer, cuando una persona se acuesta o cuando se realiza algún esfuerzo físico.
2. Regurgitación
La regurgitación implica el retorno del contenido gástrico hacia la boca, lo que puede causar una sensación de acidez o un sabor amargo o ácido en la garganta o la boca. Este síntoma es particularmente molesto porque puede hacer que los pacientes sientan que su comida «sube» nuevamente, lo que puede ir acompañado de eructos.
3. Dolor en el pecho
El dolor en el pecho puede ser un síntoma alarmante para muchas personas, ya que puede confundirse con el dolor asociado a problemas cardíacos. Sin embargo, el dolor relacionado con el reflujo gastroesofágico generalmente ocurre después de comer y se agrava al acostarse o al inclinarse hacia adelante. Este dolor puede ser leve o severo y suele ir acompañado de acidez estomacal.
4. Dificultad para tragar (disfagia)
Las personas con reflujo gastroesofágico a menudo experimentan dificultad para tragar. La inflamación del esófago, causada por la exposición repetida al ácido, puede hacer que el esófago se estreche, dificultando el paso de los alimentos. Esto puede ocasionar sensación de «bloqueo» o atascamiento en la garganta.
5. Tos crónica o dolor de garganta
Una tos persistente o una irritación de garganta son síntomas comunes, especialmente por la noche, cuando el ácido del estómago sube por el esófago y llega a la garganta. Las personas con reflujo gastroesofágico también pueden experimentar una sensación de nódulo en la garganta, conocida como globo faríngeo, debido a la irritación crónica.
6. Ronquera
La ronquera o voz rasposa es otro síntoma frecuente, especialmente por la mañana, y es causada por la exposición del área de la laringe al ácido gástrico. Esto puede dificultar la comunicación verbal y generar incomodidad, especialmente si no se trata adecuadamente.
7. Náuseas
Aunque las náuseas no son tan comunes como los otros síntomas, algunas personas pueden experimentar una sensación persistente de malestar estomacal o de vómito debido a la irritación causada por el reflujo ácido. Este síntoma puede ser más evidente después de las comidas.
8. Mal aliento (halitosis)
El reflujo gastroesofágico puede causar mal aliento debido a la presencia de ácido estomacal en la boca y la garganta. Esta condición puede estar acompañada de un sabor amargo o ácido que perdura durante horas después de las comidas.
Síntomas atípicos del reflujo gastroesofágico
Además de los síntomas clásicos mencionados, algunas personas con ERGE pueden experimentar lo que se conoce como síntomas atípicos o extraesofágicos, los cuales son menos comunes pero igualmente indicativos de la afección. Entre ellos se incluyen:
- Asma o dificultad para respirar, que puede ser exacerbada por el reflujo ácido.
- Dolores de cabeza, que algunas personas vinculan con los episodios de reflujo.
- Síntomas dentales, como la erosión del esmalte dental, debido al ácido que llega a la boca.
- Trastornos del sueño, ya que el reflujo puede empeorar por la noche, dificultando el descanso adecuado.
Factores de riesgo y causas del reflujo gastroesofágico
El reflujo gastroesofágico es una afección multifactorial, lo que significa que su aparición y gravedad dependen de una combinación de factores biológicos, conductuales y ambientales. Los principales factores de riesgo incluyen:
1. Obesidad
Las personas con sobrepeso o obesidad tienen un mayor riesgo de padecer ERGE. El exceso de grasa en el abdomen aumenta la presión sobre el estómago, lo que facilita el reflujo del ácido hacia el esófago.
2. Embarazo
El embarazo puede desencadenar reflujo gastroesofágico debido a los cambios hormonales y el aumento de la presión intraabdominal a medida que el útero crece.
3. Consumo de alimentos y bebidas irritantes
Alimentos como el chocolate, la menta, los alimentos fritos, las bebidas con cafeína, el alcohol y los cítricos pueden relajar el esfínter esofágico inferior, lo que facilita el reflujo ácido.
4. Fumar
El tabaco reduce la capacidad del esfínter esofágico inferior para cerrarse adecuadamente, lo que aumenta el riesgo de reflujo ácido.
5. Medicamentos
Algunos medicamentos, como los antihistamínicos, los bloqueadores de los canales de calcio y los antiinflamatorios no esteroides (AINE), pueden contribuir al desarrollo de ERGE.
Diagnóstico y tratamiento del reflujo gastroesofágico
El diagnóstico de la enfermedad por reflujo gastroesofágico generalmente se basa en la historia clínica y los síntomas del paciente. Sin embargo, en algunos casos, se pueden realizar pruebas adicionales, como una endoscopia, una manometría esofágica o una monitorización del pH esofágico para evaluar la extensión de la afección y descartar complicaciones como úlceras o esófago de Barrett.
El tratamiento de la ERGE puede implicar una combinación de cambios en el estilo de vida y medicamentos, y en casos graves, incluso cirugía. Algunas estrategias comunes incluyen:
- Cambios en la dieta: Evitar alimentos y bebidas que desencadenan el reflujo.
- Medicamentos antiácidos: Inhibidores de la bomba de protones (IBP) y bloqueadores H2 para reducir la producción de ácido.
- Cirugía: En casos graves, la cirugía conocida como fundoplicatura puede ser una opción para reforzar el esfínter esofágico inferior.
Conclusión
El reflujo gastroesofágico es una afección común que afecta a muchas personas en todo el mundo. Sus síntomas, que van desde la acidez estomacal hasta la dificultad para tragar, pueden variar considerablemente en intensidad. Es fundamental reconocer estos síntomas para poder implementar tratamientos que mejoren la calidad de vida de los pacientes. Además, los cambios en el estilo de vida, como una dieta adecuada y la reducción de factores de riesgo como el tabaquismo, pueden jugar un papel crucial en el manejo de la enfermedad. Si los síntomas persisten o empeoran, es esencial buscar atención médica para un diagnóstico adecuado y un tratamiento eficaz.