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Quema Más Calorías Diarias

3 Acciones Diarias para Quemar Más Calorías

Quemar calorías es un objetivo común para muchas personas, especialmente aquellas que buscan mejorar su salud o alcanzar metas específicas de acondicionamiento físico. Sin embargo, no es necesario pasar horas en el gimnasio o someterse a dietas estrictas para lograr una mayor quema calórica. Existen diversas maneras en las que se pueden aumentar las calorías quemadas a lo largo del día, simplemente incorporando ciertos hábitos o actividades que, al final, suman una cantidad significativa de calorías. En este artículo, exploraremos tres acciones sencillas que puedes realizar diariamente para aumentar la cantidad de calorías que quemas.

1. Aumenta tu Actividad Física General (NEAT)

La actividad física no siempre tiene que ser de alta intensidad o programada como una sesión de entrenamiento formal. De hecho, una de las maneras más efectivas de quemar calorías durante el día es mediante lo que se conoce como NEAT (Termogénesis de Actividad No Ejercicio). Este término se refiere a todas las actividades físicas que realizas fuera del ejercicio estructurado, como caminar, subir escaleras, limpiar la casa, o incluso gesticular al hablar.

La clave aquí está en mantenerse en movimiento, especialmente si tienes un trabajo de oficina o una rutina sedentaria. Por ejemplo, en lugar de tomar el ascensor, opta por las escaleras. Si tu jornada laboral es en una mesa, trata de hacer pausas para caminar, aunque sea unos minutos cada hora. Caminar al aire libre, ir al supermercado caminando o realizar tareas domésticas como barrer y fregar también contribuyen a tu total calórico diario.

Incluso los pequeños cambios pueden marcar una diferencia considerable. De hecho, algunos estudios han demostrado que las personas que tienen una mayor cantidad de NEAT pueden quemar hasta 2,000 calorías adicionales al día en comparación con las personas más sedentarias. A lo largo de un día, estas calorías adicionales pueden tener un gran impacto en tu salud y en tu objetivo de pérdida de peso o mantenimiento.

2. Incrementa tu Consumo de Proteínas

La dieta juega un papel fundamental en el control del peso y la quema de calorías. Un aspecto crucial es la cantidad de proteínas que consumes. Las proteínas son macronutrientes que no solo son esenciales para el desarrollo muscular y la reparación de tejidos, sino que también tienen un efecto termogénico significativo.

Cuando consumes proteínas, tu cuerpo gasta más energía en digerirlas y metabolizarlas en comparación con los carbohidratos o las grasas. Este proceso se conoce como el «efecto térmico de los alimentos» (TEF, por sus siglas en inglés), y puede incrementar tu tasa metabólica en hasta un 30% durante la digestión de proteínas. Por ejemplo, una comida alta en proteínas requerirá más esfuerzo del cuerpo para ser digerida, lo que resultará en un mayor gasto calórico.

Además, las proteínas también tienen la ventaja de promover la saciedad, lo que puede ayudarte a controlar el hambre y evitar el consumo excesivo de calorías. Al incluir proteínas en cada comida, ya sea a través de carnes magras, legumbres, huevos, o fuentes vegetales como tofu y quinoa, no solo estarás optimizando tu metabolismo, sino que también estarás ayudando a mantener la masa muscular, lo que a largo plazo contribuye a un aumento en el gasto calórico en reposo.

3. Realiza Entrenamientos de Alta Intensidad (HIIT)

El entrenamiento de intervalos de alta intensidad (HIIT, por sus siglas en inglés) ha ganado popularidad en los últimos años debido a sus beneficios en términos de quema calórica y mejora del acondicionamiento físico en tiempos relativamente cortos. El HIIT implica alternar períodos cortos de ejercicio de alta intensidad con breves descansos o actividad de baja intensidad. Este tipo de entrenamiento puede aumentar significativamente la cantidad de calorías que quemas en comparación con el ejercicio tradicional de intensidad moderada.

Una de las principales ventajas del HIIT es que no solo quema muchas calorías durante el ejercicio, sino que también promueve un efecto de «quemado posterior» conocido como EPOC (consumo excesivo de oxígeno después del ejercicio). Este fenómeno significa que, después de un entrenamiento de alta intensidad, tu metabolismo se mantiene elevado durante varias horas, incluso cuando has terminado de hacer ejercicio. Como resultado, continúas quemando calorías adicionales durante el período de recuperación.

Los entrenamientos HIIT no requieren equipamiento costoso ni grandes instalaciones. Puedes realizar sesiones efectivas utilizando solo el peso de tu cuerpo, con ejercicios como burpees, saltos de tijera, sprints, flexiones y abdominales. La clave es esforzarse al máximo durante los intervalos de trabajo y luego permitir que tu cuerpo recupere energía durante los breves períodos de descanso.

Conclusión

Quemar calorías no tiene que ser un proceso complicado ni restrictivo. Incorporando pequeñas pero efectivas acciones a lo largo de tu día, puedes aumentar significativamente la cantidad de calorías que quemas sin tener que hacer cambios drásticos en tu estilo de vida. Aumentar tu actividad física general mediante pequeñas acciones, consumir más proteínas para mejorar tu metabolismo, y realizar entrenamientos de alta intensidad (HIIT) son tres maneras comprobadas de incrementar el gasto calórico diario.

Recuerda que la clave es la consistencia. No se trata de hacer cambios grandes y rápidos, sino de integrar hábitos sostenibles que puedas mantener a largo plazo. Cada acción, por pequeña que parezca, contribuye a tu objetivo final, y con el tiempo, notarás los beneficios en tu salud, tu energía y tu bienestar general.

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