Salud psicológica

Psicología del miedo en cine

¿Por qué no les gustan las películas de terror? Psicología del miedo

Las películas de terror han sido un género cinematográfico popular durante décadas, atrayendo a millones de espectadores que buscan experimentar emociones intensas. Sin embargo, no todas las personas disfrutan de este tipo de cine. Mientras que algunos se sienten cautivados por el suspenso y las sensaciones de miedo que estas películas ofrecen, otros evitan a toda costa enfrentarse a esas emociones, rechazando el género en su totalidad. La razón detrás de esta aversión puede ser comprendida desde una perspectiva psicológica, ya que el miedo es una emoción compleja que tiene diversas manifestaciones y respuestas en cada individuo.

En este artículo, exploraremos las razones psicológicas detrás de la aversión a las películas de terror, cómo se genera el miedo en el cerebro humano y por qué algunas personas prefieren evitarlo a toda costa, mientras que otras lo buscan activamente.

La naturaleza del miedo

El miedo es una respuesta emocional básica que tiene una función adaptativa esencial: proteger al ser humano de amenazas potenciales. En términos evolutivos, el miedo ha sido crucial para la supervivencia, ya que permite al individuo detectar peligros, reaccionar ante ellos y tomar decisiones que aumenten sus posibilidades de supervivencia. Esta emoción se origina en el cerebro, en estructuras como la amígdala, que juega un papel central en la percepción de las amenazas y en la activación de las respuestas fisiológicas asociadas al miedo.

Sin embargo, el miedo que experimentamos frente a situaciones cotidianas, como los ruidos extraños o las películas de terror, no siempre está relacionado con una amenaza real. Las películas de terror crean escenarios ficticios en los que se manipula el miedo, lo que puede generar respuestas emocionales intensas, pero no necesariamente peligrosas. Para muchas personas, este tipo de experiencias se perciben como aterradoras o incómodas, lo que puede llevar a una negativa a disfrutar de este tipo de cine.

Respuestas psicológicas al miedo en las películas

Existen varias razones psicológicas que explican por qué algunas personas no disfrutan de las películas de terror, y muchas de ellas están relacionadas con la forma en que el cerebro responde al miedo. Para entender estas respuestas, es útil conocer algunos de los mecanismos que se activan cuando experimentamos miedo a través de una película.

1. La activación del sistema de respuesta al estrés

El miedo, aunque no siempre sea una amenaza real, activa el sistema nervioso autónomo, lo que desencadena una serie de reacciones fisiológicas, como el aumento del ritmo cardíaco, la sudoración, la tensión muscular y una respiración más rápida. Estos efectos, que son características de la respuesta de «lucha o huida», están diseñados para ayudar al cuerpo a reaccionar ante una amenaza inminente. Sin embargo, cuando estas respuestas se producen durante una película, pueden resultar incómodas o incluso angustiosas para algunas personas, especialmente aquellas con una predisposición a la ansiedad o trastornos emocionales.

2. La percepción de falta de control

Uno de los aspectos clave que diferencia al miedo en una película de terror de otros tipos de miedo es la sensación de estar completamente fuera de control. Mientras que en situaciones reales el miedo se experimenta generalmente como una señal para actuar, el miedo inducido por una película es «diseñado» para generar respuestas sin que el espectador pueda hacer nada al respecto. El director de la película tiene el control total sobre el ritmo, los sustos y la tensión, lo que puede hacer que algunas personas se sientan vulnerables y ansiosas. Este tipo de situación es especialmente desagradable para quienes tienen un alto nivel de necesidad de control en su vida cotidiana, ya que se sienten impotentes y atrapados en una narrativa que no pueden modificar.

3. El miedo anticipatorio

El miedo anticipatorio es otro fenómeno que contribuye a la aversión a las películas de terror. Las personas que no disfrutan del género suelen experimentar una ansiedad significativa antes de ver la película, anticipando los momentos de miedo, los sustos y el ambiente de tensión. La expectativa de un «susto» puede ser tan angustiante como el miedo real experimentado durante la película. Para muchos, esta anticipación es suficiente para decidir no ver películas de terror, ya que prefieren evitar esa incomodidad psicológica.

4. El efecto de la «suspensión de la incredulidad»

La «suspensión de la incredulidad» es un concepto utilizado en la crítica cinematográfica que describe cómo los espectadores de una película aceptan temporalmente la premisa fantástica o irreal de la trama. Sin embargo, no todos los individuos tienen la capacidad de involucrarse plenamente en esta suspensión. Para algunos, la fantasía y la realidad se mezclan de una manera que se percibe como aterradora, generando una respuesta emocional desproporcionada al contenido de la película. En este contexto, la película de terror no es vista como una ficción inofensiva, sino como una amenaza psicológica que puede traspasar las fronteras entre lo real y lo irreal.

Factores personales que influyen en la aversión a las películas de terror

Además de los factores biológicos y neurológicos que influyen en la respuesta al miedo, existen varios factores personales y situacionales que también juegan un papel clave en la actitud hacia las películas de terror. Estos factores varían entre las personas, y lo que puede resultar divertido para algunos, puede ser extremadamente angustiante para otros.

1. Historial personal de trauma o ansiedad

Las personas que han experimentado eventos traumáticos o que tienen antecedentes de trastornos de ansiedad son más susceptibles a experimentar miedo y malestar al ver películas de terror. La exposición a situaciones estresantes o aterradoras a lo largo de la vida puede sensibilizar a un individuo, haciendo que cualquier estímulo relacionado con el miedo (incluso en forma de ficción) sea percibido como una amenaza real. En estos casos, la respuesta emocional a las películas de terror puede desencadenar recuerdos dolorosos o sentimientos de ansiedad profunda.

2. La personalidad del individuo

La personalidad también influye en la forma en que se experimenta el miedo. Aquellos con una mayor tendencia a la neuroticismo, un rasgo de personalidad relacionado con una mayor vulnerabilidad emocional, tienden a experimentar el miedo con mayor intensidad. Estos individuos pueden estar más inclinados a evitar situaciones que los hagan sentir vulnerables o asustados, incluidas las películas de terror. Por el contrario, las personas con una mayor resiliencia emocional o aquellos que disfrutan de una estimulación intensa, como los aventureros o los buscadores de sensaciones, pueden encontrar en el miedo de las películas de terror una experiencia placentera.

3. La percepción cultural del miedo

Las actitudes hacia las películas de terror también pueden estar influenciadas por la cultura y el entorno social en el que una persona crece. En algunas culturas, el miedo es visto como algo negativo y se evita activamente, mientras que en otras se celebra el temor como parte de las festividades o tradiciones. Las normas culturales y familiares pueden moldear las percepciones individuales de lo que es apropiado o placentero en términos de entretenimiento.

El atractivo de las películas de terror

Aunque no todos disfrutan de las películas de terror, es innegable que este género tiene un atractivo particular para muchos espectadores. La sensación de miedo es a menudo descrita como una especie de «montaña rusa emocional», donde el espectador experimenta una mezcla de tensión, liberación y euforia al superar el miedo. El componente de la «seguridad» también juega un papel importante; las personas que disfrutan del cine de terror saben que, al final, no hay peligro real. El miedo es solo una ilusión temporal que se desvanece una vez que termina la película.

Conclusión

La psicología del miedo y la respuesta emocional a las películas de terror son complejas y multifacéticas. Las reacciones de cada persona a este tipo de cine están determinadas por una combinación de factores biológicos, psicológicos y personales. Mientras que algunas personas buscan activamente la emoción de un buen susto, otras prefieren evitar ese tipo de experiencias debido a la incomodidad emocional o la percepción de vulnerabilidad. Al final, el miedo es una experiencia profundamente personal que varía según cada individuo, y el cine de terror sigue siendo una forma de entretenimiento que, aunque polariza, continuará siendo un pilar dentro de la industria cinematográfica.

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