nutrición

Pollo al horno perfecto

La receta de pollo al horno es uno de los platillos más tradicionales y apreciados en la cocina mundial. Su versatilidad, sabor y facilidad de preparación la han convertido en un favorito tanto para ocasiones especiales como para comidas cotidianas. En este artículo, vamos a explorar cómo preparar una deliciosa y jugosa sartén de pollo al horno, con un toque de sabor casero que no deja indiferente a nadie.

Ingredientes necesarios para la receta de pollo al horno

Para comenzar, es importante tener todos los ingredientes listos antes de comenzar con la preparación del pollo. Esto no solo facilita el proceso, sino que asegura que el platillo tenga un sabor homogéneo y delicioso.

Ingredientes:

  • 1 pollo entero (aproximadamente 1.5 a 2 kg)
  • 4 dientes de ajo
  • 1 cebolla grande
  • 2 zanahorias
  • 3 ramas de apio
  • 2 ramitas de romero fresco
  • 3 ramitas de tomillo fresco
  • 1 limón
  • 1 taza de caldo de pollo (o agua con cubitos)
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • Sal y pimienta al gusto
  • 1/2 cucharadita de comino
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma (opcional, para dar color)
  • 1/2 taza de vino blanco (opcional)

Con estos ingredientes, se puede hacer una receta para 4 a 6 personas, dependiendo de su tamaño y apetito. Si se desea hacer un platillo más grande, se pueden duplicar las cantidades, ajustando el tiempo de cocción.

Preparación paso a paso

A continuación, detallaremos el proceso de preparación para obtener un pollo al horno jugoso, con un exterior dorado y crujiente.

Paso 1: Preparación del pollo

  1. Limpieza y preparación del pollo: Antes de comenzar, asegúrate de limpiar el pollo, retirando cualquier pluma restante y las vísceras si es necesario. Puedes pedirle al carnicero que haga este paso por ti para ahorrar tiempo.

  2. Marinar el pollo: En un tazón grande, exprime el jugo del limón y mezcla con el aceite de oliva, los dientes de ajo picados, el pimentón, la cúrcuma, el comino, la sal y la pimienta. Frota esta mezcla por todo el pollo, asegurándote de cubrirlo bien tanto por dentro como por fuera. Si prefieres, puedes dejar marinar el pollo durante 30 minutos para que absorba mejor los sabores, aunque no es estrictamente necesario.

Paso 2: Preparar las verduras

  1. Cortar las verduras: Pela y corta la cebolla en cuartos. Haz lo mismo con las zanahorias, cortándolas en rodajas gruesas. El apio, por su parte, debe ser picado en trozos medianos.

  2. Colocar las verduras en la bandeja de horno: En una bandeja grande apta para horno, coloca las verduras que has cortado (cebolla, zanahorias y apio). Estas servirán como una base para el pollo, lo que permitirá que se cocine de manera uniforme mientras absorbe los jugos de las verduras y el pollo.

Paso 3: Colocar el pollo en la bandeja

  1. Ubicar el pollo en la bandeja: Coloca el pollo sobre las verduras, asegurándote de que esté bien centrado en la bandeja. Esto es importante para que el calor circule de manera eficiente durante la cocción.

  2. Añadir el romero y el tomillo: Coloca las ramitas de romero y tomillo dentro del pollo, entre la piel y la carne, o bien, alrededor del pollo en la bandeja para que los sabores se infundan durante la cocción.

  3. Añadir el vino blanco: Si decides utilizar vino blanco, vierte media taza de vino en el fondo de la bandeja. Esto le dará un sabor más profundo y permitirá que el pollo quede aún más jugoso.

Paso 4: Cocinar el pollo

  1. Precalentar el horno: Precalienta el horno a 200°C (aproximadamente 390°F). Es importante que el horno esté bien caliente antes de meter el pollo para que se cocine correctamente.

  2. Cocinar el pollo: Coloca la bandeja en el horno y deja que se cocine durante aproximadamente 1.5 a 2 horas. El tiempo de cocción dependerá del tamaño del pollo y del horno. Durante la cocción, es recomendable rociar el pollo con sus propios jugos cada 30 minutos para asegurar que no se reseque.

  3. Comprobar la cocción: Para asegurarte de que el pollo está completamente cocido, inserta un termómetro en la parte más gruesa del muslo. La temperatura interna debe alcanzar 75°C (165°F). Si no tienes un termómetro, también puedes verificar que los jugos salgan claros al pinchar la parte más gruesa del pollo.

Paso 5: Servir y disfrutar

  1. Dejar reposar el pollo: Una vez que el pollo esté cocido, sácalo del horno y deja reposar durante unos 10 minutos. Esto permite que los jugos se redistribuyan por todo el pollo, haciendo que quede más jugoso y sabroso.

  2. Servir: Corta el pollo y sírvelo acompañado de las verduras asadas. Puedes agregar una guarnición de arroz, patatas o ensalada, según tus preferencias.

Consejos adicionales

  • Variaciones en los condimentos: Si deseas variar el sabor, puedes sustituir el tomillo y el romero por hierbas como el orégano, la salvia o el laurel. Además, un toque de miel o mostaza puede aportar un sabor agridulce interesante.

  • Para un toque extra de sabor: Añadir un poco de salsa de soja o un toque de miel durante los últimos 20 minutos de cocción puede darle un sabor caramelizado y delicioso a la piel del pollo.

  • Pechugas de pollo: Si prefieres usar pechugas de pollo, puedes reducir el tiempo de cocción a 30-40 minutos. No obstante, es importante tener cuidado de no secarlas.

Beneficios del pollo al horno

El pollo al horno no solo es sabroso, sino también saludable. En comparación con otras formas de preparación, como el pollo frito, el pollo al horno tiene un contenido de grasa significativamente más bajo. Al asarlo con sus propios jugos, el pollo mantiene una textura jugosa, lo que ayuda a preservar los nutrientes esenciales. Además, la adición de hierbas y especias aporta antioxidantes y otros beneficios para la salud.

Conclusión

El pollo al horno es una receta clásica que ofrece infinitas posibilidades de personalización, lo que la convierte en un platillo adecuado para cualquier ocasión. Además de ser delicioso, es fácil de preparar y proporciona una comida completa y equilibrada. Con los pasos y consejos adecuados, puedes lograr un pollo al horno perfectamente cocido, con una piel dorada y crujiente y un interior tierno y jugoso. ¡Sin duda, una receta que todos disfrutarán!

Botón volver arriba