Riñón y tracto urinario

Piedras en el Uréter

Una “piedra en el uréter”, conocida en términos médicos como «litiasis ureteral», es una condición que ocurre cuando se forma una piedra o cálculo en el uréter, el tubo delgado que transporta la orina desde el riñón hasta la vejiga. Este problema puede causar una serie de síntomas dolorosos y complicaciones que varían en severidad, dependiendo del tamaño y la ubicación de la piedra.

Formación y Tipos de Piedras

Las piedras en el uréter se forman cuando ciertos minerales y sales en la orina se concentran y se cristalizan. Este proceso suele ser el resultado de una combinación de factores que incluyen la deshidratación, dietas inadecuadas y predisposiciones genéticas. Los tipos más comunes de piedras ureterales incluyen:

  1. Piedras de calcio: Son las más comunes y se pueden formar en forma de oxalato de calcio o fosfato de calcio. La alta concentración de calcio en la orina, combinada con otros factores como una dieta rica en oxalatos, puede contribuir a su formación.

  2. Piedras de ácido úrico: Estas piedras se forman cuando hay un exceso de ácido úrico en la orina. Pueden ser resultado de una dieta rica en purinas, como las que se encuentran en carnes rojas y mariscos, o de ciertas condiciones médicas que afectan la excreción de ácido úrico.

  3. Piedras de estruvita: A menudo formadas en respuesta a infecciones del tracto urinario. Estas piedras pueden crecer rápidamente y a veces son grandes. Se componen de fosfato de amonio y magnesio.

  4. Piedras de cistina: Menos comunes, estas piedras se forman en personas con cistinuria, una condición genética rara que causa la acumulación de cistina, un aminoácido, en la orina.

Síntomas y Diagnóstico

Los síntomas de una piedra en el uréter pueden variar dependiendo del tamaño de la piedra y su ubicación. Entre los síntomas más comunes se encuentran:

  • Dolor agudo: A menudo descrito como un dolor intenso en el costado, la espalda o el abdomen, que puede irradiar hacia la parte inferior del abdomen y la ingle. El dolor puede ser intermitente y puede variar en intensidad.

  • Hematúria: Sangre en la orina, que puede ser visible a simple vista o detectada a través de un análisis de orina.

  • Náuseas y vómitos: A menudo acompañan al dolor intenso debido a la irritación y la respuesta del cuerpo al dolor.

  • Frecuencia urinaria: Aumento en la necesidad de orinar, así como una sensación de urgencia o dificultad al orinar.

  • Infecciones urinarias: En algunos casos, una piedra en el uréter puede causar infecciones que se manifiestan como fiebre y escalofríos.

Para diagnosticar una piedra en el uréter, se suelen realizar varias pruebas, que incluyen:

  1. Análisis de orina: Permite detectar la presencia de sangre, cristales y otros indicadores de piedras en el tracto urinario.

  2. Ultrasonido renal: Utiliza ondas sonoras para crear una imagen del sistema urinario y puede mostrar la presencia de piedras en los riñones y uréteres.

  3. Tomografía computarizada (TC): Proporciona una imagen detallada del tracto urinario y es eficaz para identificar piedras de cualquier tamaño y ubicación.

  4. Radiografía: Aunque menos detallada que una TC, puede ser útil para observar ciertas piedras, especialmente aquellas que contienen calcio.

Tratamiento

El tratamiento de las piedras en el uréter depende de varios factores, incluyendo el tamaño de la piedra, la ubicación, y la presencia de complicaciones. Las opciones de tratamiento incluyen:

  1. Manejo conservador: Para piedras pequeñas que no causan obstrucción significativa ni infecciones, se puede optar por un enfoque conservador. Esto incluye beber mucha agua para ayudar a la piedra a pasar por el tracto urinario y usar analgésicos para controlar el dolor.

  2. Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC): Este procedimiento utiliza ondas de choque para romper las piedras en fragmentos más pequeños que pueden ser más fácilmente eliminados por el cuerpo. Se usa para piedras que son demasiado grandes para pasar por sí solas.

  3. Ureteroscopia: Un procedimiento mínimamente invasivo en el que se introduce un ureteroscopio a través de la uretra y la vejiga hasta el uréter para visualizar y eliminar la piedra. Las piedras pueden ser fragmentadas con láser durante este procedimiento.

  4. Cirugía: En casos raros y más graves, puede ser necesario realizar una cirugía abierta o laparoscópica para remover la piedra, especialmente si ha causado complicaciones como infecciones o daños en el tracto urinario.

Prevención

La prevención de futuras piedras en el uréter se basa en cambios en el estilo de vida y la dieta, y puede incluir:

  • Hidratación adecuada: Beber suficiente agua para mantener la orina diluida y reducir la concentración de minerales y sales que pueden formar piedras.

  • Dieta balanceada: Reducir el consumo de alimentos ricos en oxalatos y sodio, y mantener una ingesta adecuada de calcio a través de fuentes dietéticas saludables.

  • Controlar el ácido úrico: En personas propensas a piedras de ácido úrico, es recomendable reducir el consumo de alimentos ricos en purinas y controlar los niveles de ácido úrico en la sangre.

  • Tratamiento de condiciones subyacentes: Manejar cualquier condición médica que pueda contribuir a la formación de piedras, como infecciones del tracto urinario o trastornos metabólicos.

En resumen, la litiasis ureteral es una condición que puede ser dolorosa y problemática, pero con un diagnóstico adecuado y un enfoque de tratamiento efectivo, la mayoría de los pacientes pueden lograr una resolución exitosa de sus síntomas. La prevención a través de cambios en el estilo de vida y la dieta juega un papel crucial en la reducción del riesgo de recurrencia de las piedras en el uréter.

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