Los países que bordean el Mar Rojo: una mirada geopolítica y cultural
El Mar Rojo es una de las vías marítimas más importantes del mundo, no solo por su relevancia económica y estratégica, sino también por su impacto en la historia y las relaciones internacionales. Este mar conecta el Golfo de Aden, que da acceso al Océano Índico, con el Canal de Suez, y, por ende, con el mar Mediterráneo, lo que lo convierte en un punto clave para el comercio global y las rutas de navegación internacionales. A lo largo de sus costas, diversas naciones han desarrollado culturas e infraestructuras que han influido en la política, la economía y la dinámica social de la región.
En este artículo, exploraremos los países que bordean el Mar Rojo, analizando tanto sus características geográficas como los aspectos culturales, históricos y económicos que definen su relación con este mar.

Geografía del Mar Rojo
El Mar Rojo se encuentra entre el noreste de África y la península arábiga, extendiéndose a lo largo de más de 2,000 kilómetros. Su nombre proviene de la coloración rojiza que, en ocasiones, adquiere el agua debido a la proliferación de un tipo específico de algas. Este mar está delimitado por seis países:
- Egipto
- Sudán
- Eritrea
- Yemen
- Arabia Saudita
- Djibouti
Cada uno de estos países tiene costas sobre el Mar Rojo, lo que les otorga un acceso directo a sus aguas y un papel importante en las rutas de navegación globales. A continuación, exploraremos de manera más detallada cada uno de estos países y su vínculo con este cuerpo de agua.
Egipto: Un punto estratégico entre África y Asia
Egipto es uno de los países más importantes geopolíticamente en la región del Mar Rojo debido a su control sobre el Canal de Suez, una de las rutas de navegación más vitales del mundo. Este canal conecta el Mar Rojo con el mar Mediterráneo y permite que los barcos pasen de un océano a otro sin necesidad de rodear África.
La historia de Egipto y el Mar Rojo está profundamente conectada desde tiempos antiguos, cuando las civilizaciones egipcias usaban el mar como una vía para el comercio y la expansión territorial. Hoy en día, Egipto sigue siendo un jugador clave en el comercio internacional, con puertos importantes como Port Said y Suez, que facilitan el tránsito de mercancías entre Asia, Europa y África.
En términos culturales, Egipto también tiene una rica herencia que se extiende hasta las costas del Mar Rojo. Ciudades como Hurghada y Sharm el-Sheikh se han convertido en destinos turísticos de fama mundial, conocidos por sus playas de arena blanca, aguas cristalinas y espectaculares arrecifes de coral, lo que ha atraído a miles de turistas cada año.
Sudán: Aventura y recursos naturales
Sudán tiene una larga costa en el Mar Rojo, particularmente en la región del mar que se extiende desde la frontera con Egipto hasta la frontera con Eritrea. Aunque el país ha estado históricamente marcado por la inestabilidad política, Sudán posee un potencial significativo en términos de recursos naturales, que incluyen petróleo, gas natural y minerales.
El puerto de Port Sudán es el principal puerto comercial del país y juega un papel vital en la economía sudanesa. Además, Sudán tiene una rica historia cultural vinculada a los antiguos reinos de Kush, que florecieron en el noreste de África a lo largo de las costas del Mar Rojo. Estos reinos utilizaron el Mar Rojo para el comercio y las interacciones con otras civilizaciones de la región.
Hoy en día, Sudán está en un proceso de reconstrucción, y aunque el Mar Rojo sigue siendo una vía importante para el comercio y la economía del país, el contexto político y económico sigue siendo un desafío.
Eritrea: Una costa estratégica y un pasado complejo
Eritrea, aunque un país más pequeño en términos de tamaño y población, tiene una ubicación estratégica a lo largo del Mar Rojo. Con puertos importantes como Massawa y Assab, Eritrea ha sido históricamente una zona de influencia en el comercio de la región. Massawa, en particular, tiene una historia que data de los tiempos del Imperio Otomano, cuando se utilizaba como puerto comercial clave.
El país tiene una compleja historia que involucra colonización italiana, lucha por la independencia contra Etiopía y, más recientemente, tensiones con sus vecinos. A pesar de estos desafíos, Eritrea sigue siendo un actor importante en la región del Mar Rojo debido a su posición geográfica y la presencia de recursos naturales, especialmente en el sector pesquero y petrolero.
Además, Eritrea es conocida por su impresionante belleza natural, que incluye costas vírgenes, islas deshabitadas y arrecifes de coral que se han convertido en destinos turísticos emergentes para quienes buscan escapar del turismo masivo.
Yemen: Entre la estabilidad y la inestabilidad
Yemen tiene una franja de costa que bordea el extremo sur del Mar Rojo, específicamente en el estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y, por ende, con el Océano Índico. Este estrecho es uno de los puntos más estratégicos del mundo, ya que es una de las rutas de navegación más transitadas para el comercio entre Asia, Europa y África.
La situación de Yemen, sin embargo, ha sido muy inestable en las últimas décadas debido al conflicto interno y la guerra civil. La infraestructura portuaria del país, particularmente el puerto de Al Hudaydah, ha sido objeto de controversia y ha visto una disminución de su funcionalidad debido a los enfrentamientos. A pesar de los desafíos, Yemen sigue siendo un punto crítico en la dinámica geopolítica del Mar Rojo, con el estrecho de Bab el-Mandeb siendo vital para la seguridad del comercio global.
Culturalmente, Yemen tiene una rica herencia, con ciudades como Sana’a y Taiz, que son testigos de la historia islámica y árabe en la región. Sin embargo, la situación actual en Yemen limita su potencial turístico y comercial.
Arabia Saudita: Poder económico y cultural en ascenso
Arabia Saudita, con una extensa costa que se extiende a lo largo del Mar Rojo, es uno de los países más influyentes de la región. Su posición geográfica le otorga acceso a algunas de las rutas comerciales más importantes del mundo, especialmente a través del estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén.
El puerto de Jeddah es uno de los puertos más importantes del mundo árabe y sirve como puerta de entrada a la ciudad santa de La Meca, lo que lo convierte en un centro de intercambio cultural y religioso. Además, Arabia Saudita ha invertido enormemente en infraestructuras portuarias y en la diversificación de su economía, reduciendo su dependencia del petróleo y fomentando el turismo a través de proyectos como Neom y la zona costera de la Red Sea Project, que buscan transformar la región en un destino turístico global.
Djibouti: El cruce de caminos internacionales
Finalmente, Djibouti, aunque un país pequeño, tiene una ubicación extremadamente estratégica. Situado en la punta del cuerno de África, Djibouti controla el acceso al estrecho de Bab el-Mandeb y, por ende, a las principales rutas marítimas que conectan el Mar Rojo con el Golfo de Adén y el Océano Índico.
Este pequeño país ha sido históricamente un punto de convergencia de diversas culturas, desde los antiguos comerciantes árabes hasta los europeos colonizadores. Hoy en día, Djibouti es un importante centro logístico internacional, con bases militares de potencias como los Estados Unidos, Francia y China, que refuerzan su importancia geopolítica. El puerto de Djibouti es uno de los más activos de la región, y el país también está invirtiendo en infraestructura para mejorar su capacidad de convertirse en un hub de comercio internacional.
Conclusión
El Mar Rojo no solo es un cuerpo de agua importante desde el punto de vista geográfico, sino que también es una región de gran relevancia estratégica, económica y cultural. Los países que lo bordean —Egipto, Sudán, Eritrea, Yemen, Arabia Saudita y Djibouti— desempeñan un papel crucial en las dinámicas comerciales y políticas globales. A pesar de los desafíos, como los conflictos internos y las tensiones geopolíticas, el Mar Rojo sigue siendo una de las rutas de navegación más importantes del mundo y un crisol de culturas e historia.