Cómo hacer mermelada de albaricoque y durazno: Una receta deliciosa y casera
La mermelada de albaricoque y durazno es un manjar que combina la dulzura y suavidad de estas dos frutas, creando un sabor suave y delicioso que resulta perfecto para acompañar pan, galletas o incluso como ingrediente para rellenar pasteles y otros postres. Esta receta casera no solo es fácil de hacer, sino que también te permitirá disfrutar de una deliciosa mermelada durante todo el año, ya que puedes almacenarla y utilizarla en cualquier momento. A continuación, te mostramos cómo hacer mermelada de albaricoque y durazno paso a paso.

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Ingredientes necesarios
Para preparar una mermelada casera de albaricoque y durazno, necesitarás los siguientes ingredientes:
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500 gramos de albaricoques frescos o en su defecto, puedes usar albaricoques en conserva.
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500 gramos de duraznos frescos o en su defecto, puedes usar duraznos en conserva.
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800 gramos de azúcar (la cantidad puede variar dependiendo de la dulzura de las frutas).
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El jugo de un limón (para ayudar a que la mermelada se conserve mejor y aportar un toque ácido).
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1 cucharadita de pectina (opcional, pero ayudará a que la mermelada tenga una mejor consistencia).
Paso 1: Preparación de las frutas
Lo primero que debes hacer es lavar y pelar tanto los albaricoques como los duraznos. Es importante retirarle las semillas y cortarlos en trozos pequeños. Si decides usar frutas en conserva, asegúrate de escurrir bien el almíbar y cortar las frutas en trozos.
Tip: Si no te gusta pelar las frutas, especialmente el durazno, puedes escaldarlos. Coloca los duraznos en agua hirviendo durante 1 a 2 minutos, luego enfríalos en agua con hielo. Esto facilitará el pelado, ya que la piel se desprenderá con facilidad.
Paso 2: Cocción de las frutas
Una vez que las frutas estén listas, colócalas en una olla grande. Agrega el azúcar y el jugo de limón. Revuelve bien para que las frutas se impregnen del azúcar. Deja que repose la mezcla durante unos 30 minutos, permitiendo que las frutas suelten su jugo. Esto también ayudará a disolver el azúcar más fácilmente.
Después de este tiempo, coloca la olla a fuego medio-bajo. Cocina la mezcla, removiendo constantemente para evitar que se pegue. Durante la cocción, las frutas se irán deshaciendo y el líquido comenzará a reducirse. Este proceso puede durar entre 30 a 45 minutos, dependiendo de la cantidad de agua que liberen las frutas.
Paso 3: Control de la consistencia
Para que la mermelada obtenga una textura espesa, es recomendable probar su consistencia. Una forma sencilla de hacerlo es tomar una pequeña cantidad de mermelada con una cuchara y dejarla enfriar un poco. Luego, colócala sobre un plato frío y pasa el dedo por el centro. Si se forma un surco, significa que la mermelada tiene la consistencia correcta.
Si prefieres una mermelada más espesa, puedes agregar pectina, que es un componente natural de la fruta que ayuda a que la mermelada adquiera una consistencia más firme. Si no tienes pectina, no te preocupes; la mermelada seguirá siendo deliciosa, solo que un poco más líquida.
Paso 4: Envasado de la mermelada
Una vez que la mermelada tenga la consistencia deseada, retírala del fuego y deja que se enfríe un poco antes de envasarla. Mientras tanto, es importante que prepares los frascos donde vas a guardar la mermelada. Asegúrate de que estén completamente limpios y secos. Puedes esterilizarlos sumergiéndolos en agua hirviendo durante 5-10 minutos o utilizándolos directamente si ya están limpios.
Con una cuchara o un embudo, vierte la mermelada caliente en los frascos, dejando un pequeño espacio en la parte superior. Luego, cierra los frascos con las tapas de manera firme. Es recomendable voltear los frascos por unos minutos, de esta forma se crea un vacío que ayudará a conservar la mermelada por más tiempo.
Paso 5: Conservación
Una vez que los frascos estén sellados, déjalos enfriar completamente antes de guardarlos. La mermelada se puede almacenar en un lugar fresco y seco durante varios meses. Una vez abierto, es recomendable refrigerarlo y consumirlo dentro de 2-3 semanas.
Tip: Si prefieres una mermelada más suave, puedes licuarla o triturarla con una batidora de mano antes de envasarla. Esto hará que la mermelada tenga una textura más uniforme.
Beneficios de la mermelada de albaricoque y durazno
Además de ser deliciosa, la mermelada de albaricoque y durazno tiene varios beneficios. Ambas frutas son ricas en vitamina C, que es esencial para fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la salud de la piel. También contienen antioxidantes, como los carotenoides, que ayudan a combatir los daños causados por los radicales libres en el cuerpo.
El albaricoque, por su parte, es conocido por ser una fuente de fibra, lo que ayuda a mejorar la digestión y a mantener el sistema digestivo saludable. El durazno es igualmente nutritivo, con propiedades hidratantes debido a su alto contenido de agua.
Consejos adicionales
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Variedad de frutas: Puedes experimentar con diferentes combinaciones de frutas. Si lo deseas, puedes agregar otras frutas como ciruelas, peras o manzanas para obtener una mermelada aún más variada en sabor.
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Ajuste de dulzura: La cantidad de azúcar en la receta puede ajustarse a tu gusto personal. Si prefieres una mermelada menos dulce, reduce la cantidad de azúcar, pero ten en cuenta que el azúcar también actúa como conservante.
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Mermelada de textura gruesa: Si prefieres una mermelada con trozos más grandes de fruta, no tritures completamente la mezcla durante la cocción.
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Mermelada sin azúcar: Para una opción más saludable, puedes sustituir el azúcar por edulcorantes naturales como la miel o el sirope de agave, aunque es importante recordar que estos pueden cambiar ligeramente el sabor de la mermelada.
Conclusión
La mermelada de albaricoque y durazno es una deliciosa opción para disfrutar de estas frutas fuera de su temporada natural. Con esta receta, puedes crear una mermelada casera que te permitirá disfrutar de su sabor fresco durante todo el año. Además, es una excelente manera de aprovechar los beneficios nutritivos de estas frutas. Sigue los pasos que te hemos proporcionado y disfruta de una deliciosa mermelada que puedes compartir con tus seres queridos o regalar a tus amigos.