Las «Edades Antiguas», también conocidas como «Prehistoria», abarcan el vasto período de tiempo que precede a la invención de la escritura y, por ende, a la documentación escrita de la historia humana. Este período, que se extiende desde los albores de la humanidad hasta aproximadamente el 3000 a.C. en algunas partes del mundo, es fundamental para comprender los orígenes y el desarrollo temprano de la civilización.
El término «prehistoria» se deriva del prefijo «pre-«, que significa «antes de», y «historia», que se refiere al registro escrito de los eventos pasados. Abarca una inmensa cantidad de tiempo y se subdivide comúnmente en tres grandes períodos: Paleolítico, Mesolítico y Neolítico, que juntos cubren el período desde la aparición de los primeros homínidos hasta el surgimiento de las primeras civilizaciones en Mesopotamia, Egipto, India, China y otras partes del mundo.

El Paleolítico, que se extiende desde hace aproximadamente 2,6 millones de años hasta alrededor de 10,000 a.C., es el período más largo de la prehistoria. Durante este tiempo, los seres humanos evolucionaron y desarrollaron herramientas de piedra simples, así como habilidades de caza y recolección para sobrevivir. Fueron nómadas, viviendo en pequeñas comunidades y dependiendo de los recursos naturales disponibles en sus entornos locales.
El Mesolítico, o «Edad de Piedra Media», abarca el período entre el final del Paleolítico y el comienzo del Neolítico, alrededor de 10,000 a.C. hasta aproximadamente 6000 a.C. Durante este tiempo, hubo avances significativos en la fabricación de herramientas de piedra y en las técnicas de caza y recolección. Los humanos comenzaron a establecerse en comunidades más permanentes y a desarrollar una mayor comprensión de la agricultura y la domesticación de animales.
El Neolítico, que comenzó alrededor de 10,000 a.C. en algunas partes del mundo y continuó hasta aproximadamente 3000 a.C., marcó el comienzo de la revolución agrícola. Durante este período, las sociedades humanas experimentaron cambios significativos en su estilo de vida, pasando de la caza y recolección a la agricultura y la domesticación de animales. Esto llevó al surgimiento de asentamientos permanentes, el desarrollo de la cerámica, la metalurgia temprana y la aparición de la primera forma de escritura, como los pictogramas y los sistemas de cuentas.
En diferentes regiones del mundo, estos períodos de la prehistoria se desarrollaron de manera diferente según los recursos disponibles, el clima y otros factores ambientales. Por ejemplo, en el Medio Oriente, el Neolítico temprano vio el surgimiento de asentamientos agrícolas permanentes en lugares como Jericó y Çatalhöyük. En Asia, la domesticación del arroz y otros cultivos alimentarios condujo al desarrollo de sociedades agrícolas en el valle del río Indo y en la cuenca del río Amarillo. En Europa, la introducción de la agricultura neolítica transformó la vida de los habitantes prehistóricos, llevando a la formación de comunidades agrícolas estables.
La prehistoria es un campo de estudio fascinante que combina evidencia arqueológica, antropológica y paleontológica para reconstruir la historia de la humanidad antes de la invención de la escritura. Aunque gran parte de este período permanece en la oscuridad debido a la falta de registros escritos, los avances en la arqueología y otras disciplinas relacionadas continúan arrojando luz sobre los orígenes y la evolución de las sociedades humanas prehistóricas.
Más Informaciones
Por supuesto, profundicemos más en la prehistoria para obtener una comprensión más completa de este fascinante período de la historia humana.
Paleolítico:
El Paleolítico es el período más largo de la prehistoria, y se divide en tres fases principales: Paleolítico Inferior, Medio y Superior.
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Paleolítico Inferior: Este período se caracteriza por la presencia de los primeros homínidos, como el Homo habilis y el Homo erectus, que vivían en África hace aproximadamente entre 2,6 millones y 200,000 años. Durante este tiempo, los homínidos comenzaron a fabricar herramientas de piedra simples, como lascas y núcleos, que utilizaban para cortar carne y trabajar la madera.
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Paleolítico Medio: Se considera que este período se extiende desde aproximadamente 300,000 años atrás hasta 30,000 años atrás. Durante el Paleolítico Medio, los homínidos, incluido el Homo neanderthalensis en Europa, desarrollaron técnicas más avanzadas para fabricar herramientas de piedra, como el bifaz y el raspador. También se observan evidencias de prácticas funerarias y rituales simbólicos, como el entierro de los muertos con herramientas y alimentos.
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Paleolítico Superior: Este período, que se extiende desde hace unos 40,000 años hasta el comienzo del Holoceno hace aproximadamente 12,000 años, es conocido por el surgimiento del Homo sapiens, nuestra especie moderna. Durante el Paleolítico Superior, los humanos desarrollaron herramientas más sofisticadas, como la punta de flecha y el arpon, y demostraron habilidades artísticas en forma de pinturas rupestres, esculturas y otros artefactos encontrados en cuevas y abrigos rocosos en todo el mundo.
Mesolítico:
El Mesolítico, también conocido como la «Edad de Piedra Media», es un período de transición entre el Paleolítico y el Neolítico. Se caracteriza por la adaptación de las comunidades humanas a los cambios climáticos posteriores a la última Edad de Hielo y por el desarrollo de tecnologías más avanzadas de caza, pesca y recolección.
Durante el Mesolítico, las comunidades humanas comenzaron a depender más de los recursos marinos y fluviales, como los peces y los mariscos, y a desarrollar técnicas de recolección más especializadas. También se observa una mayor movilidad y una diversificación en las herramientas de piedra, así como el uso de herramientas de hueso y asta en la fabricación de utensilios y armas.
Neolítico:
El Neolítico marca un punto de inflexión en la historia humana con la aparición de la agricultura y la domesticación de animales, lo que llevó al surgimiento de asentamientos permanentes y al desarrollo de sociedades más complejas. Este período se caracteriza por importantes avances tecnológicos, sociales y culturales.
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Agricultura y Domesticación de Animales: Uno de los desarrollos más significativos del Neolítico fue la transición de la caza y recolección a la agricultura y la cría de animales. Los humanos comenzaron a cultivar plantas como el trigo, la cebada, el arroz y el maíz, lo que les permitió producir alimentos de manera más predecible y establecer asentamientos agrícolas permanentes. Además, la domesticación de animales como el ganado, las ovejas, las cabras y los cerdos proporcionó una fuente constante de carne, leche y pieles.
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Surgimiento de Asentamientos Urbanos: La agricultura permitió el crecimiento de la población humana y el surgimiento de asentamientos más grandes y permanentes. Estos primeros pueblos neolíticos desarrollaron sistemas de organización social más complejos, así como jerarquías de poder y división del trabajo.
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Desarrollo de la Cerámica y la Metalurgia: Durante el Neolítico, los humanos comenzaron a fabricar recipientes de cerámica para almacenar y transportar alimentos y líquidos. También se desarrollaron técnicas de metalurgia temprana para trabajar el cobre y el bronce, lo que llevó a la creación de herramientas y armas más duraderas y eficientes.
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Aparición de la Escritura: Aunque la escritura como la conocemos hoy en día no surgió hasta períodos posteriores, como en las antiguas civilizaciones de Mesopotamia y Egipto, durante el Neolítico temprano se observan los primeros signos de comunicación escrita en forma de pictogramas y sistemas de cuentas utilizados para llevar registros comerciales y administrativos.
El estudio de la prehistoria es fundamental para comprender los orígenes y la evolución de la humanidad, así como para reconstruir las complejas interacciones entre los seres humanos y su entorno natural durante este largo período de tiempo. A través de la arqueología, la antropología y otras disciplinas relacionadas, los investigadores continúan desenterrando nuevos descubrimientos y ampliando nuestro conocimiento sobre la vida en el pasado remoto.