La Definición de la Lingüística según Ferdinand de Saussure
La lingüística, como disciplina científica, busca comprender y analizar los fenómenos del lenguaje humano en su estructura y funcionamiento. Uno de los nombres más prominentes que marcó el rumbo de la lingüística moderna fue Ferdinand de Saussure (1857-1913), un pensador suizo cuya obra influyó profundamente en el estudio del lenguaje. A través de sus teorías y planteamientos, Saussure sentó las bases del estructuralismo y redefinió la manera en que entendemos el lenguaje. Para comprender su aportación al campo de la lingüística, es necesario primero abordar cómo él definió y conceptualizó este campo de estudio, lo que le permitió revolucionar la ciencia del lenguaje y su enseñanza.

El Lenguaje como Sistema de Significados
Saussure propuso que el lenguaje no debe ser visto como una mera lista de palabras o un conjunto de reglas gramaticales aisladas, sino como un sistema complejo de signos interrelacionados que adquieren su valor a través de su relación con otros signos dentro de ese sistema. Esta concepción estructuralista implica que el significado de un signo lingüístico no es algo fijo o natural, sino que está determinado por su posición dentro de un conjunto más amplio de relaciones.
En su obra más influyente, Curso de Lingüística General, publicada póstumamente por sus alumnos a partir de sus lecciones y apuntes, Saussure destaca que el lenguaje es esencialmente un sistema de signos que se organizan en un conjunto de diferencias. Estos signos son las unidades básicas del lenguaje, compuestos por dos elementos: el significante y el significado.
- El Significante y el Significado: Según Saussure, un signo lingüístico está compuesto por el significante, que es la imagen acústica o la secuencia de sonidos que pronunciamos, y el significado, que es el concepto o la idea que esa secuencia de sonidos evoca en la mente de un hablante. Esta relación entre el significante y el significado es arbitraria, es decir, no hay una conexión intrínseca entre el sonido de una palabra y el concepto que representa; el vínculo es convencional y depende de un acuerdo social dentro de una comunidad lingüística.
- La Relación entre Significantes: Saussure argumenta que los significados surgen no solo de la relación entre el significante y el significado, sino también de las diferencias entre los signos. El significado de una palabra no está determinado por una conexión directa con la realidad, sino por su distinción respecto a otros signos dentro del sistema. Por ejemplo, el término «perro» adquiere su significado no porque haya algo intrínseco en el sonido de la palabra, sino porque es diferente a otros signos como «gato» o «caballo», cuyas diferencias fonológicas y semánticas permiten construir una red de significados.
La Lingüística Sincrónica y Diacrónica
Uno de los enfoques más importantes en la obra de Saussure es la distinción entre dos formas de estudiar el lenguaje: la lingüística sincrónica y la lingüística diacrónica.
- Lingüística Sincrónica: Este enfoque estudia el lenguaje en un momento específico en el tiempo, sin tener en cuenta su evolución histórica. Saussure propuso que, para entender cómo funciona un sistema lingüístico, se debe analizar la lengua como un fenómeno estático, considerando las relaciones que existen entre los signos dentro de ese sistema en un momento dado. La lingüística sincrónica se centra en los patrones y estructuras que configuran el lenguaje, sin referirse a su origen o desarrollo histórico.
- Lingüística Diacrónica: En contraste con el enfoque sincrónico, la lingüística diacrónica se ocupa de la evolución y el cambio de la lengua a lo largo del tiempo. Mientras que Saussure no rechazó el estudio histórico del lenguaje, él prefería que la lingüística se concentrara en las estructuras actuales del lenguaje. Según Saussure, la lingüística sincrónica era más útil para entender cómo funciona el lenguaje en su estado actual, mientras que la diacrónica, aunque valiosa, se centraba en el cambio y la historia, aspectos que no podrían proporcionar una imagen tan clara de la lengua en funcionamiento.
El Concepto de «Valor Lingüístico»
Uno de los conceptos clave en la teoría lingüística de Saussure es el de «valor». Para él, el valor de un signo lingüístico no está dado por su relación directa con la realidad, sino por su lugar en el sistema de signos. Es decir, el valor de un signo se define a través de su diferencia con otros signos dentro del sistema lingüístico.
Por ejemplo, la palabra «cielo» tiene un valor determinado no por lo que representa de forma objetiva (el espacio arriba de la Tierra), sino por su diferencia con otras palabras como «tierra» o «mar». Este enfoque pone de manifiesto que el lenguaje funciona a través de la oposición y la comparación entre signos dentro de un sistema cerrado, lo que permite una estructura ordenada y funcional de comunicación.
La Relación Entre Lengua y Habla
Saussure también distinguió entre lengua (la lengua en su sentido general y estructural) y habla (el uso individual del lenguaje). La lengua es el sistema de normas y convenciones compartidas por una comunidad lingüística, mientras que el habla es la aplicación individual de esas normas, el uso personal que cada hablante hace del lenguaje. Saussure subrayó que la lengua es un fenómeno social, colectivo y estático, mientras que el habla es un fenómeno individual, dinámico y variable. Esta distinción sigue siendo central en la teoría lingüística moderna, ya que permite comprender cómo el lenguaje se transmite y se adapta a través de la sociedad.
El Estructuralismo y Su Influencia
Saussure es considerado uno de los padres fundadores del estructuralismo, una corriente teórica que estudia los sistemas de signos y sus relaciones internas. El estructuralismo se basa en la premisa de que los fenómenos culturales, como el lenguaje, solo pueden entenderse al analizar las relaciones entre los elementos dentro de un sistema, más que mediante el estudio de los elementos aislados. Esta perspectiva ha influido en campos como la antropología, la semiótica, la psicología y la literatura, transformando profundamente las ciencias humanas.
La teoría estructuralista de Saussure también abrió la puerta a nuevas formas de análisis literario, cultural y social. Su idea de que el significado es producido a través de las relaciones entre signos, en lugar de ser algo inherente a los signos mismos, marcó un cambio fundamental en el modo en que entendemos el lenguaje y sus funciones.
Críticas y Legado
Aunque la teoría de Saussure revolucionó el estudio de la lingüística, no estuvo exenta de críticas. Algunos teóricos posteriores, como los post-estructuralistas, cuestionaron su énfasis en la estabilidad y la estructura cerrada del lenguaje, sugiriendo que el significado nunca es fijo y está en constante cambio. Autores como Derrida, por ejemplo, argumentaron que el lenguaje es siempre inestable y que la relación entre los signos es mucho más fluida y abierta de lo que Saussure había propuesto.
A pesar de estas críticas, el legado de Saussure en la lingüística es indiscutible. Su obra ha servido de base para el desarrollo de teorías lingüísticas posteriores y sigue siendo fundamental para los estudios del lenguaje en la actualidad. La noción de que el lenguaje es un sistema de signos que depende de las relaciones entre los elementos dentro de ese sistema sigue siendo una piedra angular en el estudio contemporáneo de la lingüística.
Conclusión
En definitiva, Ferdinand de Saussure ha sido una figura central en la historia de la lingüística, ya que su definición del lenguaje como un sistema de signos, su distinción entre lengua y habla, y su enfoque estructuralista han transformado la manera en que entendemos el lenguaje. Su impacto no solo se limita al campo de la lingüística, sino que ha dejado una huella profunda en otras disciplinas como la filosofía, la antropología, la sociología y los estudios literarios. A través de su trabajo, Saussure no solo definió la lingüística como una ciencia autónoma, sino que también proporcionó las herramientas para un análisis más profundo y sistémico de los fenómenos lingüísticos y culturales.