La capa de ozono es una región de la atmósfera terrestre que desempeña un papel crucial en la protección de la vida en el planeta. Su principal función es absorber la mayor parte de la radiación ultravioleta (UV) nociva proveniente del Sol, la cual, en altas dosis, puede causar daños severos a los seres vivos, como cáncer de piel, cataratas y otros trastornos en la salud humana, además de afectar negativamente a los ecosistemas marinos y terrestres. En este artículo, exploraremos en detalle de qué está compuesta la capa de ozono, cómo se forma, cuál es su función vital y las amenazas a las que se enfrenta.
Composición de la capa de ozono
La capa de ozono se encuentra en la estratosfera, una capa de la atmósfera terrestre que se sitúa aproximadamente entre los 10 y 50 kilómetros sobre la superficie del planeta. Aunque el ozono (O₃) es el principal componente de esta capa, es importante señalar que no se encuentra en una concentración uniforme a lo largo de la estratosfera, sino que se distribuye de manera irregular. En la zona donde se encuentra la mayor concentración de ozono, conocida como la «capa de ozono», su densidad es más alta.

El ozono es una molécula compuesta por tres átomos de oxígeno. A diferencia del oxígeno molecular (O₂), que respiramos, el ozono tiene una estructura química diferente, lo que le otorga propiedades únicas. El ozono se forma principalmente en la estratosfera como resultado de las interacciones entre el oxígeno molecular y la radiación ultravioleta del Sol. Este proceso de formación y descomposición continua del ozono es clave para su funcionamiento en la atmósfera.
Formación y destrucción del ozono
La formación del ozono en la estratosfera ocurre a través de un proceso llamado ciclo del ozono, que involucra varias reacciones químicas complejas. Este ciclo es esencial para mantener un equilibrio en la concentración de ozono en la atmósfera. El proceso se puede describir de manera simplificada en tres pasos:
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Formación del ozono: Cuando la radiación ultravioleta (UV) proveniente del Sol incide sobre el oxígeno molecular (O₂) en la estratosfera, los fotones de alta energía disocian la molécula de oxígeno en dos átomos de oxígeno (O). Estos átomos de oxígeno pueden reaccionar con otras moléculas de oxígeno (O₂) para formar ozono (O₃). La reacción es la siguiente:
O2+O→O3
Este proceso forma ozono, el cual absorbe parte de la radiación ultravioleta que llega a la Tierra.
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Destrucción del ozono: A pesar de que el ozono es crucial para la vida en la Tierra, también tiene una vida útil limitada. La radiación UV también puede destruir las moléculas de ozono. En particular, la radiación UV-C, que es la más peligrosa, descompone el ozono de acuerdo con la siguiente reacción:
O3+UV−C→O2+O
Este proceso de descomposición del ozono está en equilibrio con la formación de ozono, lo que mantiene la concentración de ozono relativamente constante en la estratosfera.
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Ciclo dinámico del ozono: El ciclo del ozono es un proceso continuo y dinámico en el que las moléculas de ozono se forman y se destruyen constantemente debido a la interacción con la radiación solar. Este ciclo, que depende de la intensidad de la radiación ultravioleta, regula la concentración de ozono y mantiene el equilibrio en la capa de ozono.
Función de la capa de ozono
La principal función de la capa de ozono es proteger la vida en la Tierra de los efectos dañinos de la radiación ultravioleta del Sol. La radiación UV puede clasificarse en tres tipos: UV-A, UV-B y UV-C. Cada tipo de radiación tiene diferentes niveles de energía y, por lo tanto, diferentes efectos biológicos.
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UV-A: Esta es la radiación ultravioleta de menor energía y constituye alrededor del 95% de la radiación UV que llega a la Tierra. Aunque es menos dañina que los otros tipos de radiación UV, la exposición prolongada a la radiación UV-A puede causar envejecimiento prematuro de la piel y aumentar el riesgo de cáncer de piel.
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UV-B: La radiación UV-B es más energética y representa aproximadamente el 5% de la radiación UV que llega a la Tierra. Este tipo de radiación es mucho más perjudicial, ya que puede causar quemaduras solares, daño al ADN y un aumento en la incidencia de cáncer de piel y cataratas. La capa de ozono filtra la mayor parte de la radiación UV-B antes de que llegue a la superficie terrestre.
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UV-C: La radiación UV-C es la más peligrosa, pero la capa de ozono la absorbe casi por completo. La exposición directa a la radiación UV-C causaría daños irreparables a los organismos vivos.
Por lo tanto, la capa de ozono actúa como un escudo protector que reduce significativamente la cantidad de radiación UV-B y UV-C que llega a la superficie terrestre. Esto es fundamental para la preservación de la vida en el planeta, ya que sin esta protección, las formas de vida, especialmente los humanos, animales y plantas, estarían expuestas a niveles peligrosos de radiación.
Amenazas para la capa de ozono
A pesar de su importancia vital, la capa de ozono ha estado bajo amenaza debido a la actividad humana. Durante el siglo XX, el uso de compuestos químicos industriales, como los clorofluorocarbonos (CFC), halones y otros productos que contienen cloro y bromo, ha causado la destrucción del ozono en la estratosfera. Estos compuestos, cuando son liberados al aire, ascienden a la estratosfera, donde son descompuestos por la radiación ultravioleta. Este proceso libera átomos de cloro y bromo, que a su vez reaccionan con las moléculas de ozono, destruyéndolas.
La destrucción del ozono no ocurre de manera uniforme en toda la capa de ozono, sino que se concentra en ciertas áreas, especialmente en la región polar. En la Antártida, por ejemplo, se ha observado un adelgazamiento significativo de la capa de ozono, conocido como el «agujero de ozono». Este fenómeno ocurre principalmente durante la primavera austral, cuando las condiciones meteorológicas favorecen la reacción de los CFC y otros productos químicos con el ozono.
En respuesta a esta amenaza, la comunidad internacional ha tomado medidas para reducir el uso de sustancias que agotan el ozono. El Protocolo de Montreal, firmado en 1987, ha sido un acuerdo internacional clave que ha logrado una disminución significativa en la producción y el consumo de CFC y otros productos químicos dañinos. Gracias a estos esfuerzos, la capa de ozono ha comenzado a recuperarse, aunque el proceso es lento y no se espera que la capa de ozono se recupere completamente hasta bien entrado el siglo XXI.
Medidas para proteger la capa de ozono
Además del Protocolo de Montreal, hay varias medidas que los gobiernos, las empresas y los individuos pueden tomar para proteger la capa de ozono:
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Reducir el uso de productos químicos dañinos: La sustitución de los CFC y otras sustancias que agotan el ozono por alternativas más seguras, como los hidrofluorocarbonos (HFC), que no afectan a la capa de ozono, ha sido un paso importante hacia la protección de la capa de ozono.
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Monitoreo y control de las emisiones: La regulación y el monitoreo de las emisiones industriales de sustancias químicas dañinas también son esenciales para proteger la capa de ozono.
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Educación y concienciación pública: Informar a la población sobre los riesgos de los productos químicos que dañan el ozono y promover comportamientos responsables, como el reciclaje de aerosoles y la eliminación adecuada de productos que contienen CFC, también son acciones cruciales.
Conclusión
La capa de ozono es un componente fundamental de la atmósfera terrestre que desempeña una función esencial en la protección de la vida en la Tierra. Su composición, formada principalmente por ozono (O₃), permite la absorción de la radiación ultravioleta del Sol, evitando que llegue en niveles dañinos a la superficie terrestre. A pesar de su importancia, la capa de ozono se ha visto amenazada por las actividades humanas, principalmente debido a la liberación de compuestos químicos que destruyen el ozono. Sin embargo, gracias a los esfuerzos internacionales y la adopción de políticas como el Protocolo de Montreal, la capa de ozono está en proceso de recuperación. Es esencial que sigamos protegiendo este valioso recurso para garantizar la salud de los ecosistemas y la supervivencia de las especies en el planeta.