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La administración como arte

La administración como arte: Una reflexión crítica sobre la visión contemporánea árabe

La administración es un campo fundamental en el mundo moderno. Sin embargo, en algunas culturas, y particularmente en ciertos contextos árabes contemporáneos, la gestión y sus principios son, en muchas ocasiones, vistos desde una perspectiva errónea o incluso ignorados. En el mundo empresarial globalizado, la administración no solo es una ciencia, sino también un arte que requiere creatividad, intuición y una profunda comprensión de los seres humanos. A lo largo de este artículo, exploraremos cómo la administración es percibida en los países árabes, los desafíos que enfrentan los líderes y gerentes, y cómo un cambio de mentalidad podría mejorar el entorno laboral y empresarial en esta región.

La administración: una disciplina y un arte

La administración no es una práctica rígida ni estrictamente técnica; más bien, es un equilibrio entre la ciencia de la organización y la gestión de los recursos humanos, y el arte de dirigir a las personas hacia metas comunes. Implica no solo la aplicación de teorías y modelos empresariales, sino también la habilidad para tomar decisiones en contextos inciertos, gestionar el cambio, inspirar a los equipos y adaptarse a situaciones complejas. La administración exitosa requiere una mezcla de habilidades analíticas, emocionales y de comunicación, que no solo son necesarias para manejar empresas, sino también para guiar comunidades y naciones hacia el progreso.

La percepción de la administración en el mundo árabe

En muchos países árabes contemporáneos, la administración como arte aún no ha sido plenamente comprendida o apreciada. A menudo se percibe simplemente como una serie de procedimientos y estructuras formales, más que como una disciplina dinámica y humana. Este enfoque reduccionista se debe, en parte, a las tradiciones jerárquicas que dominan muchos de estos sistemas organizacionales, donde el énfasis está en el control y la autoridad en lugar de la motivación y la innovación.

Una de las razones detrás de esta visión es que, en muchas sociedades árabes, las estructuras de poder han sido históricamente rígidas y centralizadas. Los líderes eran vistos principalmente como figuras de autoridad, cuya principal tarea era tomar decisiones unilaterales. Este estilo de liderazgo, que se aleja de la gestión colaborativa o participativa, ha afectado negativamente el desarrollo de la administración como una disciplina que involucra a todos los niveles de la organización.

Además, el concepto de gestión no se ha visto como un proceso continuo de aprendizaje y adaptación. En lugar de fomentar el pensamiento crítico, la creatividad y la innovación, muchas organizaciones se han centrado en la obediencia y el cumplimiento de las órdenes del superior. Esto ha limitado el potencial de crecimiento de las empresas y ha reducido la capacidad de adaptación frente a los cambios globales.

La influencia de la cultura y los valores tradicionales

La cultura árabe, profundamente influenciada por las tradiciones islámicas, ha jugado un papel importante en cómo se percibe la administración. En muchas culturas árabes, la noción de liderazgo está fuertemente ligada a la autoridad, el respeto y la jerarquía. Este énfasis en el poder y la posición en lugar de la colaboración y la innovación puede generar conflictos entre las generaciones más jóvenes, que están más expuestas a las influencias globales y las prácticas de gestión modernas, y los líderes tradicionales que siguen un enfoque más conservador.

La familia, como unidad central de la sociedad árabe, también ha tenido un impacto significativo en la estructura organizativa. Las empresas familiares son comunes en la región, y esto a menudo significa que los valores familiares tradicionales, como la lealtad y la estabilidad, se anteponen a la eficiencia y la innovación. Aunque esto no es negativo en sí mismo, puede llevar a una visión limitante de la administración, donde la toma de decisiones se ve como algo reservado solo para unos pocos, sin dar cabida a un liderazgo más diverso y participativo.

Desafíos del liderazgo en el mundo árabe

Uno de los mayores desafíos que enfrentan los líderes y gerentes en los países árabes es la falta de confianza en los procesos democráticos y colaborativos dentro de las organizaciones. En muchas de estas sociedades, el modelo de liderazgo autoritario sigue siendo prevalente. Los líderes son vistos como figuras casi intocables, cuya autoridad no debe cuestionarse, lo que limita la retroalimentación constructiva y la participación activa de los empleados.

Además, la rápida globalización y los cambios tecnológicos imponen una presión adicional sobre los líderes árabes para que se adapten a las nuevas demandas del mercado laboral y empresarial. Las empresas deben enfrentar la competencia internacional, la digitalización de los procesos y la necesidad de innovar constantemente para mantenerse relevantes. En este contexto, un enfoque rígido y jerárquico puede resultar obsoleto.

Otro desafío importante es la escasez de programas educativos y de formación en administración que enfoquen no solo los aspectos técnicos de la gestión, sino también las habilidades interpersonales necesarias para liderar equipos de manera efectiva. Si bien en muchas universidades árabes se ofrecen programas de administración, estos a menudo se centran en aspectos teóricos y no incluyen suficiente práctica en habilidades de liderazgo o gestión humana, que son esenciales para el éxito en el entorno empresarial moderno.

La necesidad de una nueva mentalidad

Para que la administración sea vista como un verdadero arte en el mundo árabe, es fundamental fomentar un cambio de mentalidad. Este cambio debe ir más allá de las estructuras organizacionales y enfocarse en el valor de la gestión centrada en las personas. Los líderes y gerentes deben aprender a valorar la creatividad, la empatía y la capacidad de escuchar a los demás, no solo la capacidad de tomar decisiones rápidas y autoritarias.

El enfoque debe cambiar de una administración basada en la jerarquía a una que valore la colaboración y el trabajo en equipo. Los líderes deben ser vistos como guías y facilitadores, no solo como figuras de poder. Esto puede implicar la creación de un entorno donde los empleados se sientan cómodos compartiendo ideas, proponiendo soluciones y participando activamente en la toma de decisiones.

Además, es necesario promover el aprendizaje continuo y la formación en habilidades blandas, como la comunicación efectiva, la gestión de conflictos y la resolución creativa de problemas. Estos elementos son cruciales para la creación de un entorno laboral que favorezca la innovación y la adaptación a los cambios del mercado.

El futuro de la administración en el mundo árabe

El futuro de la administración en los países árabes depende en gran medida de la disposición de los líderes y las instituciones para evolucionar. A medida que las economías árabes se modernizan y se integran cada vez más en la economía global, la necesidad de una administración eficiente, dinámica y adaptativa será más pronunciada. Para ello, las organizaciones deben crear culturas corporativas más inclusivas y abiertas, en las que se valore la aportación de todos los miembros de la organización.

El cambio no será fácil, pero es posible. Las generaciones más jóvenes, que están expuestas a un mundo globalizado y que valoran la flexibilidad, la creatividad y la equidad, desempeñarán un papel fundamental en la transformación de la administración en el mundo árabe. La clave estará en la educación, la formación continua y la voluntad de desafiar las estructuras jerárquicas tradicionales en favor de modelos más colaborativos e inclusivos.

Conclusión

La administración no debe ser vista únicamente como una ciencia, sino también como un arte que implica creatividad, empatía y v

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