Medicina y salud

Icterus en recién nacidos

El Icterus (ictericia) en recién nacidos: Causas, diagnóstico y tratamiento

El icterus, conocido comúnmente como «coloración amarillenta» de la piel y los ojos, es una condición que afecta a muchos recién nacidos. Se produce cuando los niveles de bilirrubina en la sangre son demasiado altos, un pigmento amarillo que se forma durante la descomposición normal de los glóbulos rojos. Aunque el icterus en los recién nacidos es generalmente benigno y se resuelve por sí solo en la mayoría de los casos, puede ser un indicio de un trastorno subyacente que requiere atención médica.

En este artículo, se detallará qué es el icterus, sus causas, cómo se diagnostica, cómo se trata y qué precauciones deben tener los padres.

¿Qué es el icterus?

El icterus es un síntoma, no una enfermedad en sí misma. Se caracteriza por un color amarillo en la piel y los ojos del bebé, que es causado por niveles elevados de bilirrubina. Este pigmento se forma cuando el cuerpo descompone los glóbulos rojos envejecidos. La bilirrubina normalmente se procesa en el hígado y se excreta en la bilis, pero en los recién nacidos, especialmente en aquellos prematuros, el sistema hepático aún no está completamente maduro, lo que puede dificultar la eliminación eficaz de la bilirrubina del cuerpo.

Tipos de icterus

Existen dos tipos principales de icterus en los recién nacidos:

  1. Icterus fisiológico:
    Es el tipo más común y generalmente ocurre entre el segundo y el tercer día de vida. En este caso, el aumento de la bilirrubina es una parte normal del proceso de adaptación del recién nacido al ambiente fuera del útero. El hígado del bebé aún no está completamente desarrollado, lo que impide que procese la bilirrubina con la misma eficacia que en un adulto. Este tipo de icterus generalmente se resuelve en una semana sin intervención médica.

  2. Icterus patológico:
    Este tipo de icterus es menos común pero puede ser más grave. Se produce cuando los niveles de bilirrubina suben rápidamente o son anormalmente altos. Puede ser causado por diversos factores, como infecciones, trastornos metabólicos, incompatibilidad sanguínea entre la madre y el bebé, problemas hepáticos o deshidratación. En estos casos, el tratamiento es esencial para evitar complicaciones graves como el daño cerebral.

Causas del icterus en recién nacidos

Las causas del icterus pueden variar, y su diagnóstico depende de la rapidez con que se desarrollan los síntomas y los resultados de las pruebas médicas. A continuación se detallan las principales causas:

  1. Icterus fisiológico:
    Como mencionamos, es una condición normal que ocurre cuando el hígado del recién nacido aún no está lo suficientemente maduro para procesar la bilirrubina de manera eficiente.

  2. Incompatibilidad sanguínea:
    La incompatibilidad entre el tipo de sangre de la madre y el del bebé, como ocurre con el sistema Rh o los grupos sanguíneos ABO, puede causar una descomposición excesiva de glóbulos rojos en el bebé, lo que aumenta los niveles de bilirrubina. Si la madre tiene sangre tipo O y el bebé tipo A o B, o si la madre es Rh negativa y el bebé Rh positivo, puede producirse un icterus más severo.

  3. Infecciones:
    Algunas infecciones, como la sepsis neonatal, pueden causar un aumento en la producción de bilirrubina. La infección puede afectar el hígado del bebé o interferir en su capacidad para procesar la bilirrubina.

  4. Deshidratación:
    Los bebés que no reciben suficiente leche materna o fórmula durante los primeros días de vida pueden deshidratarse, lo que puede interferir con la eliminación de la bilirrubina y causar icterus.

  5. Trastornos hepáticos:
    En raras ocasiones, los problemas hepáticos, como la hepatitis viral o las anomalías genéticas del hígado, pueden interferir con el procesamiento de la bilirrubina.

  6. Prematuridad:
    Los bebés prematuros son más propensos al icterus debido a que su hígado es aún menos maduro que el de los bebés nacidos a término. Además, tienen un mayor número de glóbulos rojos, lo que aumenta la producción de bilirrubina.

Diagnóstico del icterus

El diagnóstico del icterus comienza con la observación visual del bebé, ya que los padres o el personal médico notan el color amarillento de la piel o los ojos. Sin embargo, el diagnóstico completo requiere pruebas adicionales:

  1. Examen físico:
    El pediatra realizará un examen físico del bebé para determinar la extensión de la ictericia y si afecta solo la piel o también los ojos.

  2. Medición de los niveles de bilirrubina:
    Para confirmar el diagnóstico, se realizan análisis de sangre para medir los niveles de bilirrubina en la sangre del bebé. Si los niveles son altos, el médico determinará la causa y la gravedad del icterus.

  3. Pruebas adicionales:
    En casos de icterus patológico, pueden ser necesarias otras pruebas, como análisis de sangre para detectar infecciones, ecografías del hígado o pruebas de compatibilidad sanguínea entre la madre y el bebé.

Tratamiento del icterus

En la mayoría de los casos, el tratamiento del icterus no es necesario, ya que la condición desaparece por sí sola a medida que el bebé crece y su hígado se desarrolla. Sin embargo, existen tratamientos disponibles para casos más graves o persistentes de icterus.

  1. Luz ultravioleta (fototerapia):
    La fototerapia es el tratamiento más común para los casos moderados de icterus. El bebé es colocado bajo una luz especial que ayuda a descomponer la bilirrubina en su piel. Este tratamiento generalmente dura entre 24 y 72 horas, dependiendo de la gravedad del icterus.

  2. Transfusión de sangre:
    En casos muy graves de icterus patológico, especialmente si los niveles de bilirrubina son extremadamente altos, puede ser necesaria una transfusión de sangre. Este procedimiento ayuda a reemplazar los glóbulos rojos destruidos y reducir los niveles de bilirrubina en el cuerpo.

  3. Tratamiento de la causa subyacente:
    Si el icterus es causado por una infección o un trastorno metabólico, el tratamiento de la causa subyacente será esencial. Los antibióticos pueden ser necesarios si se detecta una infección, y otros tratamientos dependerán de la naturaleza del problema.

Prevención y cuidados

Aunque no siempre es posible prevenir el icterus, existen medidas que los padres pueden tomar para reducir el riesgo de que su bebé desarrolle icterus grave:

  1. Asegurar una buena alimentación:
    Asegurarse de que el bebé reciba suficiente leche materna o fórmula es esencial para prevenir la deshidratación y ayudar a la eliminación de la bilirrubina.

  2. Monitorear la piel del bebé:
    Los padres deben estar atentos al color de la piel de su bebé durante los primeros días de vida. Si observan que la piel se pone amarilla, deben consultar a un pediatra inmediatamente.

  3. Cuidar la salud materna:
    Las mujeres embarazadas deben recibir atención prenatal adecuada, especialmente si tienen un riesgo elevado de incompatibilidad sanguínea. En algunos casos, se pueden administrar inyecciones de inmunoglobulina para prevenir la incompatibilidad Rh.

Conclusión

El icterus es una condición común y generalmente benigna en los recién nacidos, que afecta principalmente a los bebés en los primeros días de vida. Si bien en la mayoría de los casos no requiere tratamiento y se resuelve por sí sola, es importante que los padres estén alerta y consulten al pediatra si notan cualquier signo de ictericia en su bebé. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado son esenciales en los casos graves para prevenir complicaciones a largo plazo.

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