La vesícula biliar, comúnmente conocida como la «médula amarilla», es un órgano pequeño pero crucial que forma parte del sistema digestivo humano. Su principal función es almacenar y concentrar la bilis, un líquido verdoso producido por el hígado que juega un papel fundamental en la digestión de las grasas.
Anatomía de la Vesícula Biliar
La vesícula biliar es un órgano en forma de pera que se encuentra debajo del hígado, en el cuadrante superior derecho del abdomen. Suele medir aproximadamente entre 7 y 10 centímetros de largo y tiene una capacidad de almacenamiento de hasta 50 mililitros de bilis. Está compuesta por tres partes principales:

- Fondo: Es la parte más ancha y redondeada de la vesícula.
- Cuerpo: Es la sección central que conecta el fondo con el cuello.
- Cuello: Es la parte más delgada y se encuentra conectada al conducto cístico, que a su vez está conectado al conducto biliar común.
Funciones Principales
La función principal de la vesícula biliar es almacenar la bilis producida por el hígado y liberarla en el intestino delgado cuando se necesita para la digestión. La bilis está compuesta principalmente por agua, sales biliares, colesterol, bilirrubina y fosfolípidos. Las sales biliares ayudan a emulsionar las grasas, lo que facilita su digestión por las enzimas pancreáticas y permite la absorción de los ácidos grasos y las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) en el intestino delgado.
Problemas Comunes de la Vesícula Biliar
Cálculos Biliares (Litiasis Biliar)
Los cálculos biliares son depósitos duros que se forman dentro de la vesícula biliar o en los conductos biliares. Estos cálculos pueden ser pequeños como granos de arena o tan grandes como pelotas de golf. Pueden estar compuestos principalmente de colesterol, bilirrubina o una combinación de ambas. Los cálculos biliares pueden causar dolor abdominal intenso, especialmente después de comer alimentos grasos, y pueden requerir tratamiento médico o quirúrgico dependiendo del tamaño y la ubicación.
Inflamación de la Vesícula Biliar (Colecistitis)
La colecistitis es la inflamación aguda o crónica de la vesícula biliar, generalmente causada por la presencia de cálculos biliares que obstruyen los conductos. Los síntomas típicos incluyen dolor intenso en el cuadrante superior derecho del abdomen, náuseas, vómitos y fiebre. El tratamiento puede incluir dieta baja en grasas, medicamentos para el dolor y, en casos graves, la extirpación quirúrgica de la vesícula biliar (colecistectomía).
Cáncer de Vesícula Biliar
El cáncer de vesícula biliar es poco frecuente pero puede desarrollarse a partir de lesiones preexistentes, como los pólipos. Los factores de riesgo incluyen la presencia de cálculos biliares, inflamación crónica de la vesícula biliar, infecciones parasitarias y ciertos factores genéticos y ambientales. El tratamiento generalmente implica cirugía, quimioterapia y radioterapia, dependiendo del estadio y la extensión del cáncer.
Diagnóstico y Tratamiento
El diagnóstico de problemas de la vesícula biliar generalmente se realiza a través de ultrasonografía abdominal, tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM). El tratamiento varía según el tipo y la gravedad del problema, pero puede incluir cambios en la dieta, medicamentos para disolver cálculos biliares, procedimientos endoscópicos para extraer cálculos, o cirugía para extirpar la vesícula biliar en casos graves.
Conclusiones
La vesícula biliar es un órgano esencial para la digestión eficiente de las grasas y tiene un papel crucial en el proceso digestivo. Sin embargo, problemas como los cálculos biliares y la colecistitis son comunes y pueden causar molestias significativas. Es importante mantener una dieta equilibrada y consultar a un profesional de la salud si se experimentan síntomas relacionados con la vesícula biliar para recibir un diagnóstico adecuado y un tratamiento oportuno.