Desarrollo profesional

Frases a Evitar en Negociaciones

10 Frases que Debes Evitar al Negociar tu Salario

La negociación salarial es un proceso clave en cualquier carrera profesional. No solo determina tu compensación económica, sino que también influye en la percepción que tu empleador tiene sobre ti y en la dinámica de tu relación laboral. Sin embargo, muchos profesionales cometen errores durante esta etapa crucial, y uno de los más comunes es el uso de frases equivocadas que pueden perjudicar el resultado de la negociación.

En este artículo, exploraremos las 10 frases más comunes que debes evitar cuando negocies tu salario, y por qué pueden ser perjudiciales para tu posición. Si quieres aumentar tus posibilidades de obtener una compensación justa, es importante que sepas cuáles son los errores de comunicación más frecuentes y cómo puedes corregirlos.

1. «Cualquier cantidad está bien»

Aunque puede parecer que estás demostrando flexibilidad, esta frase en realidad puede hacerte parecer inseguro o poco preparado. Al decir «cualquier cantidad está bien», dejas de lado la oportunidad de argumentar tu valor y de presentar una cifra que refleje tus habilidades y experiencia. Además, puede dar la impresión de que no estás seguro de tu valor en el mercado, lo cual puede hacer que el empleador ofrezca una cantidad por debajo de tus expectativas.

En lugar de esto, es más efectivo hacer una investigación de mercado y llegar con un rango salarial basado en datos concretos y en tu experiencia. Establecer una cifra sólida o un rango realista te posiciona como alguien informado y seguro.

2. «He estado trabajando mucho, así que merezco más dinero»

Aunque tu esfuerzo y dedicación son valiosos, esta frase no se basa en el valor que aportas a la empresa, sino en lo que consideras que es una recompensa por tu tiempo o esfuerzo. Las empresas no remuneran a los empleados simplemente por trabajar muchas horas o hacer un esfuerzo extra; el salario está relacionado directamente con el valor que generas para la compañía.

En lugar de enfocarte en lo que has hecho, enfatiza el impacto que tus contribuciones han tenido en los objetivos de la empresa. Por ejemplo, hablar sobre cómo tu trabajo ha generado ingresos, ahorrado costos o mejorado la productividad de tu equipo es mucho más persuasivo.

3. «Esto es lo que espero recibir»

Decir que esperas recibir una cantidad sin justificar por qué puede parecer que no has realizado un análisis adecuado. El salario no se basa únicamente en tus expectativas personales, sino en lo que el mercado paga para tu puesto en tu industria, así como en tu experiencia y habilidades.

Es mejor enmarcar tu solicitud de una manera más estratégica. Por ejemplo, puedes decir: «Según mi investigación, el rango salarial para este puesto es de X a Y, y con mi experiencia y habilidades, creo que estoy bien posicionado para recibir una compensación en la parte superior de este rango.»

4. «No me importa el dinero, solo quiero el puesto»

Aunque este comentario pueda ser bien intencionado, puede interpretarse como si no valoraras tu trabajo o tu tiempo. Las empresas buscan contratar a personas que se valoren a sí mismas y reconozcan la importancia de su rol. Si bien es importante mostrar entusiasmo por el puesto, también es fundamental que dejes claro que tu trabajo tiene un valor.

Puedes evitar este error destacando tu interés por el trabajo, pero también dejando claro que el salario es un aspecto importante para ti. Por ejemplo, podrías decir: «Estoy muy interesado en esta oportunidad, y también quiero asegurarme de que mi compensación esté alineada con mi experiencia y el valor que puedo aportar al equipo.»

5. «He oído que otros ganan más que yo»

Compararte con otros empleados o compañeros de trabajo no es una táctica efectiva de negociación. Cada puesto y cada situación es única, y hablar de lo que otros ganan puede parecer que estás criticando a la empresa o buscando una compensación por razones ajenas a tu desempeño.

En lugar de comparar, es mejor enfocarte en tu propio valor. Usa datos objetivos sobre el mercado laboral, tus logros y tu experiencia para justificar tu solicitud de salario. Esto te permitirá mantener la conversación centrada en ti y en lo que aportas.

6. «¿Puedo recibir más beneficios en lugar de un aumento?»

Si bien los beneficios adicionales son importantes, hacer esta solicitud podría dar la impresión de que no estás interesado en recibir un salario justo. Además, podría disminuir la percepción de tu valor en el mercado al mostrarte dispuesto a negociar a la baja en lugar de solicitar lo que mereces en efectivo.

Es mejor centrarse en obtener una compensación justa primero y, si el empleador no puede ofrecerte una cantidad más alta, entonces puedes negociar otros beneficios, como días libres adicionales, horarios flexibles o oportunidades de capacitación.

7. «Mi jefe me dijo que podría esperar un aumento pronto»

Aunque es posible que tu jefe te haya mencionado la posibilidad de un aumento en el futuro, hablar de promesas no cumplidas puede poner en duda tu seriedad durante la negociación. Además, depender de lo que alguien más ha dicho puede dar la impresión de que no has tomado el control de tu carrera profesional.

Es mejor centrarse en el valor que aportas y hacer una solicitud bien fundamentada. Si tienes una conversación pendiente sobre aumentos, puedes mencionarlo, pero en términos que reflejen tu interés por obtener una respuesta clara y realista.

8. «Este es mi salario en mi empleo anterior»

Hablar sobre tu salario previo puede ser una doble espada. Aunque es útil para dar contexto, centrarse demasiado en lo que ganabas antes puede hacer que el empleador te perciba como alguien que no está dispuesto a evolucionar o a adaptarse a nuevas circunstancias. Además, lo que ganabas anteriormente no siempre tiene relevancia en tu nuevo puesto si las responsabilidades o el mercado son diferentes.

Lo mejor es hablar sobre el valor que aportas y lo que consideras que es un salario justo según el mercado y tus habilidades. Deja que tu experiencia y capacidades hablen por ti, y utiliza la conversación sobre tu salario previo solo como referencia secundaria, si es necesario.

9. «No soy un experto, pero… «

Cuando estás negociando tu salario, debes mostrarte como un profesional competente que conoce su valor. Introducir inseguridad al usar frases como «No soy un experto» puede debilitar tu posición y hacer que el empleador dude de tus habilidades.

Es importante que te presentes con confianza. Si bien puedes ser honesto sobre tus áreas de mejora, asegúrate de enfocar la conversación en tus logros y lo que puedes aportar al puesto. Evita hacer comentarios que puedan hacerte parecer menos calificado de lo que eres realmente.

10. «No me importa mucho el dinero, solo quiero estabilidad»

Aunque la estabilidad laboral es un aspecto importante, centrarte demasiado en ello puede hacer que el empleador piense que no valoras una compensación competitiva. Las empresas están buscando a empleados que aporten valor y que estén dispuestos a comprometerse, pero también esperan que sus salarios estén en línea con lo que se paga en el mercado.

Es importante que reconozcas el valor de la estabilidad, pero sin renunciar a una compensación adecuada. Puedes hablar sobre el valor de la estabilidad en términos de compromiso y crecimiento profesional, pero siempre en el contexto de una remuneración justa.

Conclusión

La negociación salarial es una habilidad que debe ser tratada con tacto y preparación. Las frases que utilices pueden tener un impacto significativo en el resultado, por lo que es fundamental que te enfoques en comunicar de manera clara y convincente tu valor. Evitar las frases erróneas y preparar un enfoque basado en datos objetivos y logros concretos aumentará significativamente tus probabilidades de obtener una compensación justa. Al final, recuerda que una negociación exitosa no solo beneficia tu bolsillo, sino que también fortalece tu relación profesional con la empresa.

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