Focaccia de Espinacas: Un Manjar Salado lleno de Sabor y Salud
La focaccia de espinacas es una variante deliciosa de la clásica focaccia italiana, un pan plano tradicional que se caracteriza por su textura esponjosa y su sabor ligeramente aceitoso. Esta receta, cargada de beneficios nutricionales, ofrece una excelente manera de incorporar verduras de hojas verdes en tu dieta. La espinaca, rica en vitaminas A, C y K, además de ser una fuente significativa de ácido fólico y hierro, aporta tanto sabor como beneficios para la salud. Preparar una focaccia de espinacas en casa es más sencillo de lo que parece y el resultado es una mezcla perfecta entre lo crujiente por fuera y lo tierno por dentro.

Ingredientes para la Focaccia de Espinacas
Para la masa básica de focaccia, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 500 gramos de harina de trigo (preferiblemente de fuerza)
- 10 gramos de sal
- 15 gramos de levadura fresca
- 300 ml de agua tibia
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 ramita de romero fresco
- 1 diente de ajo (opcional)
Para el relleno de espinacas:
- 300 gramos de espinacas frescas
- 1 cebolla pequeña
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- Queso ricotta o queso feta (opcional, pero recomendado para un toque cremoso)
Preparación de la Masa para la Focaccia
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Activar la levadura: En un bol pequeño, coloca el agua tibia, añade la levadura y el azúcar. Deja reposar unos 5 minutos hasta que la mezcla empiece a formar burbujas. Esto significa que la levadura se ha activado correctamente.
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Mezclar los ingredientes secos: En un bol grande, tamiza la harina y añade la sal. Haz un hueco en el centro donde verterás el aceite de oliva y la mezcla de agua con levadura.
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Amasar la masa: Comienza a mezclar los ingredientes con las manos hasta que se forme una masa homogénea. Amasa durante unos 10 minutos, agregando un poco más de harina si es necesario para que la masa no se pegue, pero sin que quede demasiado seca. La textura ideal es suave y ligeramente pegajosa.
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Fermentar la masa: Coloca la masa en un bol enharinado, cúbrela con un paño limpio y deja reposar durante una hora o hasta que haya duplicado su tamaño.
Preparación del Relleno de Espinacas
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Cocinar las espinacas: Lava bien las espinacas y escúrrelas. En una sartén grande, calienta la cucharada de aceite de oliva y sofríe la cebolla picada y el diente de ajo hasta que estén dorados. Añade las espinacas y cocina hasta que se hayan reducido completamente, aproximadamente 5-7 minutos. Sazona con sal y pimienta al gusto.
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Escurrir el exceso de agua: Una vez cocidas las espinacas, es importante eliminar el exceso de agua que puedan haber soltado. Para ello, puedes colocarlas en un colador y presionarlas ligeramente con una cuchara. Si lo prefieres, puedes dejarlas reposar unos minutos para que suelten todo el líquido.
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Añadir el queso (opcional): Si deseas una focaccia más cremosa, puedes mezclar las espinacas con el queso ricotta o feta desmenuzado. Esto no solo aporta un sabor extra, sino que también le da una textura más suave.
Montaje de la Focaccia de Espinacas
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Formar la base: Una vez que la masa haya reposado y haya duplicado su tamaño, colócala sobre una superficie enharinada. Extiende la masa con las manos o con un rodillo hasta obtener un rectángulo o círculo de aproximadamente 1 cm de grosor.
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Rellenar con espinacas: Extiende el relleno de espinacas sobre la masa, asegurándote de distribuirlo de manera uniforme. Si usas queso, repártelo bien por toda la superficie.
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Amasar y dar forma: Dobla los bordes de la masa hacia el centro para crear un pequeño borde, o si prefieres una focaccia abierta, simplemente deja los bordes libres. Si te gusta el romero, espolvorea unas ramitas de romero fresco por encima y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
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Segunda fermentación: Cubre la focaccia con un paño limpio y deja reposar durante unos 20 minutos para que la masa fermente un poco más.
Cocción de la Focaccia
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Precalentar el horno: Mientras la masa fermenta, precalienta el horno a 220°C (425°F). Coloca una piedra para hornear o una bandeja de horno dentro para que se caliente junto con el horno, esto ayudará a que la focaccia se cocine de manera uniforme y quede crujiente.
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Hornear: Coloca la focaccia sobre la piedra o la bandeja precalentada y hornea durante 20-25 minutos o hasta que la parte superior esté dorada y crujiente.
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Enfriar y servir: Una vez que la focaccia esté lista, retírala del horno y déjala enfriar durante unos minutos antes de cortarla. Puedes servirla tal cual, o acompañarla con una salsa ligera de tomate o yogur.
Beneficios Nutricionales de la Focaccia de Espinacas
La espinaca es una excelente fuente de nutrientes esenciales, que incluyen vitaminas A, C, E, K, ácido fólico y minerales como el hierro, el calcio y el magnesio. La combinación de espinacas con el aceite de oliva, rico en grasas saludables, hace de esta focaccia un plato nutritivo que proporciona energía sostenida sin ser demasiado calórico. Además, el pan de focaccia, aunque puede contener bastante aceite de oliva, es una excelente opción como parte de una dieta balanceada cuando se consume con moderación.
El queso, si se utiliza en la receta, agrega proteínas y calcio, esenciales para la salud ósea, mientras que el ajo y la cebolla aportan antioxidantes y propiedades antiinflamatorias que favorecen la salud cardiovascular.
Consejos y Variaciones
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Variante de hierbas: Si te gusta el sabor de las hierbas frescas, puedes añadir al relleno de espinacas orégano, albahaca o tomillo, lo que aportará un toque mediterráneo a la receta.
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Versión sin gluten: Para una versión sin gluten, puedes sustituir la harina de trigo por una mezcla de harinas sin gluten, asegurándote de añadir goma xantana o psyllium para que la masa tenga la misma textura elástica.
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Focaccia de espinacas y tomates secos: Otra variante popular es añadir tomates secos en aceite sobre la masa antes de hornear. Este toque de acidez complementará perfectamente la dulzura de las espinacas.
Conclusión
La focaccia de espinacas es una receta deliciosa, saludable y fácil de hacer en casa. No solo es una excelente opción para quienes buscan incorporar más verduras en su dieta, sino que también es un platillo versátil que puede servirse como acompañamiento o como plato principal. Con su textura esponjosa, su sabor sabroso y su aroma irresistible, esta focaccia seguramente se convertirá en un favorito en tu cocina. ¿Te atreves a probarla?