La cría de ganado bovino y la nutrición adecuada de los terneros son aspectos fundamentales para garantizar su desarrollo saludable y su posterior rendimiento en la producción de carne o leche. El proceso de engorde de los terneros, también conocido como «terminación», es crucial para lograr un peso óptimo que satisfaga las demandas del mercado y maximice los ingresos para los productores.
Para comprender cómo engordar adecuadamente los terneros, es esencial considerar varios factores, que incluyen la genética del ganado, la alimentación, la gestión del manejo, el ambiente y la sanidad. A continuación, se detallan algunos aspectos clave para lograr el aumento de peso deseado en los terneros:

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Genética del ganado: La selección de razas bovinas adecuadas y la calidad genética de los terneros influyen significativamente en su potencial de crecimiento y eficiencia de conversión de alimento en carne o leche. Razas como Angus, Hereford, Charolais y Limousin suelen ser valoradas por su capacidad de engorde.
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Alimentación balanceada: Proporcionar una dieta equilibrada y de alta calidad es fundamental para el crecimiento óptimo de los terneros. Durante las primeras semanas de vida, la leche materna o sustitutos lácteos proporcionan los nutrientes necesarios para el desarrollo inicial. Posteriormente, se introduce gradualmente una dieta sólida que incluye forrajes, concentrados y suplementos minerales y vitamínicos.
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Forrajes y concentrados: Los forrajes, como el heno, la hierba fresca o ensilada, constituyen la base de la dieta de los terneros. Los concentrados, que son ricos en energía y proteínas, se utilizan para complementar los forrajes y estimular el crecimiento muscular. Es importante ajustar la proporción de forraje y concentrado según la edad, el peso y las necesidades individuales de los terneros.
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Programa de alimentación: Establecer un programa de alimentación regular y bien estructurado es esencial para optimizar el crecimiento de los terneros. Se recomienda ofrecer múltiples comidas al día, especialmente durante las primeras etapas de desarrollo, para promover una mejor digestión y asimilación de nutrientes.
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Control del consumo: Monitorear el consumo de alimento de los terneros es fundamental para ajustar la dieta según sea necesario y evitar problemas de sobrealimentación o desnutrición. Se deben proporcionar suficientes comederos y bebederos para garantizar un acceso constante al alimento y agua fresca.
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Manejo del estrés: Minimizar el estrés ambiental y social contribuye al bienestar de los terneros y favorece un crecimiento óptimo. Proporcionar un ambiente limpio, seco y bien ventilado, así como mantener grupos de animales compatibles, ayuda a reducir el estrés y promover un comportamiento saludable.
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Control sanitario: Implementar un programa de salud preventiva que incluya vacunaciones, desparasitaciones y control de enfermedades es fundamental para prevenir problemas de salud que puedan afectar el crecimiento y el rendimiento de los terneros. Además, es importante proporcionar cuidados veterinarios oportunos en caso de enfermedad o lesión.
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Supervisión y registro: Llevar un registro detallado del peso, la alimentación y el comportamiento de los terneros permite evaluar su progreso y realizar ajustes en el manejo y la alimentación según sea necesario. La supervisión regular por parte del personal capacitado es crucial para detectar y abordar cualquier problema de salud o nutrición de manera temprana.
En resumen, el proceso de engorde de los terneros requiere una atención cuidadosa a diversos aspectos, que van desde la selección genética y la alimentación balanceada hasta el manejo adecuado y el control sanitario. Al proporcionar condiciones óptimas de crianza y nutrición, los productores pueden asegurar un crecimiento saludable y rentable de los terneros, contribuyendo así al éxito de la producción ganadera.
Más Informaciones
Por supuesto, profundicemos en cada uno de los aspectos clave mencionados anteriormente para comprender mejor cómo llevar a cabo un programa de engorde exitoso para terneros:
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Genética del ganado:
- La selección de razas adecuadas depende de varios factores, como el clima, el mercado objetivo y los recursos disponibles. Razas como Angus y Hereford son conocidas por su calidad de carne, mientras que Holstein y Jersey son valoradas por su producción láctea.
- Además de la raza, se deben considerar otros aspectos genéticos, como la línea de sangre y los registros de rendimiento, para identificar terneros con potencial de crecimiento y eficiencia de conversión alimenticia.
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Alimentación balanceada:
- La alimentación de los terneros debe satisfacer sus necesidades nutricionales en cada etapa de desarrollo. Los requerimientos varían según la edad, el peso, la actividad y el propósito (carne o leche) del ganado.
- Durante las primeras semanas de vida, la leche materna proporciona los nutrientes esenciales y ayuda a desarrollar el sistema inmunológico del ternero. En ausencia de la madre, se utilizan sustitutos lácteos formulados específicamente para terneros.
- A medida que los terneros crecen, se introduce gradualmente una dieta sólida que incluye forrajes de alta calidad, como heno y pasto, junto con concentrados ricos en energía, proteínas, vitaminas y minerales.
- Es importante mantener un equilibrio adecuado entre los nutrientes para evitar deficiencias o excesos que puedan afectar negativamente el crecimiento y la salud de los terneros.
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Forrajes y concentrados:
- La elección de forrajes y concentrados depende de la disponibilidad local, los precios y las necesidades nutricionales de los terneros. Los forrajes frescos y de buena calidad son fundamentales para proporcionar fibra y mantener la salud digestiva.
- Los concentrados pueden incluir granos como maíz, cebada, trigo y sorgo, así como subproductos de la industria agrícola, como la harina de soja o el salvado de maíz. Estos alimentos son una fuente importante de energía y proteínas para el crecimiento muscular.
- La formulación de dietas específicas debe realizarse con la ayuda de un nutricionista animal o un veterinario para garantizar un equilibrio adecuado de nutrientes y evitar problemas de salud como la acidosis ruminal.
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Programa de alimentación:
- Establecer un horario regular de alimentación ayuda a mantener la salud digestiva y promover un crecimiento constante. Los terneros deben recibir alimento fresco y agua limpia varias veces al día, especialmente durante las primeras semanas de vida.
- Se recomienda alimentar a los terneros en grupos según su edad y tamaño para evitar la competencia excesiva y asegurar que todos los animales reciban una cantidad adecuada de alimento.
- Los cambios en la dieta deben realizarse gradualmente para permitir que el sistema digestivo de los terneros se adapte sin causar estrés o trastornos digestivos.
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Control del consumo:
- Monitorear el consumo de alimento y agua de los terneros es esencial para evaluar su salud y ajustar la dieta según sea necesario. Se deben proporcionar suficientes comederos y bebederos para evitar la competencia y garantizar un acceso constante al alimento y agua fresca.
- La observación regular del comportamiento alimenticio puede ayudar a detectar problemas de salud o nutrición, como la falta de apetito, el consumo excesivo o la preferencia por ciertos alimentos.
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Manejo del estrés:
- Los terneros son sensibles al estrés causado por factores como el hacinamiento, el ruido, el cambio de ambiente y la separación de la madre. Minimizar estas condiciones estresantes ayuda a promover un crecimiento saludable y reducir el riesgo de enfermedades.
- Proporcionar un ambiente limpio, seco y bien ventilado es fundamental para el bienestar de los terneros. Además, mantener grupos de animales compatibles y evitar cambios bruscos en la rutina diaria puede ayudar a reducir el estrés y promover un comportamiento tranquilo.
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Control sanitario:
- Implementar un programa de salud preventiva es crucial para prevenir enfermedades y mantener la salud de los terneros. Esto incluye vacunaciones contra enfermedades comunes, desparasitaciones regulares y medidas de bioseguridad para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas.
- La detección temprana de enfermedades y lesiones, así como el tratamiento oportuno por parte de un veterinario, son fundamentales para minimizar el impacto negativo en el crecimiento y el rendimiento de los terneros.
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Supervisión y registro:
- Llevar registros detallados del peso, la alimentación, la salud y el comportamiento de los terneros permite evaluar su progreso y realizar ajustes en el manejo y la alimentación según sea necesario.
- La supervisión regular por parte de personal capacitado, así como la colaboración con profesionales veterinarios y nutricionistas, garantiza una atención adecuada y promueve el éxito del programa de engorde de terneros.
En conclusión, el engorde de terneros requiere un enfoque integral que abarque desde la genética del ganado y la nutrición adecuada hasta el manejo del estrés y el control sanitario. Al proporcionar condiciones óptimas de crianza y alimentación, los productores pueden maximizar el crecimiento y el rendimiento de los terneros, garantizando así la rentabilidad y el éxito a largo plazo de la producción ganadera.