La dulce tradición de las «halawiyat» omaníes
Omán es un país con una rica herencia cultural, no solo por sus paisajes naturales y su historia, sino también por su gastronomía. La cocina omaní se caracteriza por su diversidad, influencias árabes, persas, indias y africanas, lo que se refleja especialmente en sus postres y dulces. Entre los dulces más famosos y apreciados de Omán se encuentran las «halawiyat» o golosinas omaníes, que han sido transmitidas de generación en generación y que forman una parte importante de la vida social y festiva del país. Estos dulces no solo son sabrosos, sino también un reflejo de la hospitalidad y generosidad que caracteriza a los omaníes.

La tradición de las golosinas omaníes
Los dulces omaníes tienen una profunda conexión con la cultura local. Durante las festividades religiosas como el Ramadán, el Eid y otros eventos importantes, los omaníes preparan y comparten una variedad de dulces que son una parte esencial de las celebraciones. Los dulces no solo se disfrutan en ocasiones especiales, sino que también son una forma de dar la bienvenida a los invitados, mostrando hospitalidad. Estos postres son una muestra del calor humano y la alegría que caracterizan la vida social omaní.
La «halawiyat» omaníes varían en sabor, textura y forma, pero la mayoría de ellos comparte una base común: el uso de ingredientes locales y naturales, como el dátil, el azúcar, la miel, el sésamo y, por supuesto, las especias tradicionales como el cardamomo, la canela y el azafrán. A través de los siglos, las recetas han sido perfeccionadas y transmitidas, cada una con su toque único que refleja la identidad de las diferentes regiones de Omán.
Principales dulces omaníes
1. Halwa de dátil
La halwa de dátil es uno de los dulces más emblemáticos de Omán. Se elabora utilizando dátiles frescos, azúcar, agua de rosas, almendras y otras especias locales. Este dulce tiene una consistencia espesa y pegajosa, que lo convierte en un bocado delicioso para acompañar una taza de té o café árabe. Su sabor es rico y ligeramente dulce, con un toque de frutos secos que le da una textura crujiente.
2. Ma’amoul
El ma’amoul es una especie de galleta rellena tradicionalmente con dátiles, nueces o pistachos. Su forma puede ser redonda o ovalada, y tiene una textura suave y desmenuzable que se deshace en la boca. Este dulce es especialmente popular durante el Eid y otras festividades, y es muy común en la región del Golfo Pérsico. En Omán, el ma’amoul se prepara con harina, mantequilla clarificada y un toque de agua de rosas, lo que le confiere un aroma delicado y un sabor sofisticado.
3. Basbousa
La basbousa, también conocida como hareeseh o namoura en otras partes del mundo árabe, es un pastel de semolina empapado en jarabe de azúcar con esencia de azafrán. Es un postre esponjoso, muy dulce y con una textura suave. En Omán, la basbousa es uno de los dulces que se ofrece en ocasiones especiales y se disfruta tanto en reuniones familiares como en festividades religiosas. El toque de azafrán y la almendra en la parte superior hacen que este pastel sea especialmente sabroso y visualmente atractivo.
4. Luqaimat
Los luqaimat son pequeños buñuelos fritos, que se sumergen en un jarabe de azúcar aromatizado con azafrán y cardamomo. Este dulce es muy popular en las celebraciones del Ramadán y en otras fiestas, y es conocido por su exterior crujiente y su interior suave. El contraste entre el azúcar y las especias crea un sabor único que hace que este postre sea una delicia irresistible. Aunque los luqaimat se preparan en otros países árabes, cada región tiene su propia variante, con Omán destacándose por su versión especialmente dulce y fragante.
5. Balah al sham
Este dulce es conocido en otros lugares como «simit», «balah» o «balah el sham», y se trata de una especie de donut frito empapado en jarabe de azúcar. A diferencia de otros buñuelos, los balah al sham tienen una forma alargada y se caracterizan por ser ligeros y crujientes por fuera, pero suaves por dentro. En Omán, este postre se prepara a menudo durante las fiestas y se sirve junto con té o café árabe.
Los ingredientes secretos detrás de los dulces omaníes
Lo que distingue a los dulces omaníes de otros en la región son los ingredientes de alta calidad y la atención al detalle en su preparación. Uno de los ingredientes más importantes es el dátil. Este fruto, que ha sido cultivado en la región durante milenios, es utilizado en una gran cantidad de dulces omaníes debido a su sabor natural y su dulzura. Los dátiles no solo aportan sabor, sino que también son una excelente fuente de nutrientes como fibra, vitaminas y minerales.
Otro ingrediente clave es el sésamo, que se utiliza en varios postres omaníes. El sésamo no solo mejora el sabor, sino que también aporta una textura crujiente que contrasta maravillosamente con los dulces más suaves. Las semillas de sésamo son ricas en calcio, hierro y otros nutrientes esenciales, lo que hace que estos dulces sean una opción sabrosa y nutritiva.
Las especias también juegan un papel crucial en la creación del sabor característico de los dulces omaníes. El cardamomo, el azafrán, la canela y el agua de rosas son algunas de las especias más comunes utilizadas en las recetas omaníes. Estas especias no solo aportan sabor, sino que también tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que eleva aún más el valor nutricional de los postres.
La importancia cultural de los dulces en Omán
Los dulces omaníes no solo son una parte de la gastronomía del país, sino que también tienen una profunda conexión con las costumbres y tradiciones locales. Durante el mes de Ramadán, es común que las familias omaníes preparen una variedad de dulces para compartir con amigos, familiares y vecinos al final del ayuno. Los dulces se ofrecen como parte del «iftar», la comida que se disfruta al romper el ayuno, y simbolizan la generosidad y la unidad de la comunidad.
Además, los dulces omaníes son a menudo el regalo elegido para ocasiones especiales, como bodas, nacimientos o visitas a amigos y familiares. Estos dulces son una forma de demostrar respeto y aprecio por los demás, y su preparación y presentación suelen ser una labor de amor y paciencia. La creación de dulces es una habilidad transmitida entre generaciones, lo que convierte a los dulces omaníes en una parte integral de la identidad cultural del país.
Conclusión
Las «halawiyat» omaníes son mucho más que simples postres; son una manifestación de la rica historia, la cultura y la hospitalidad de Omán. A través de sus dulces, los omaníes no solo celebran sus festividades, sino también su amor por la familia, los amigos y la comunidad. Estos dulces, que combinan sabores, texturas y aromas únicos, son una invitación a conocer más profundamente la herencia culinaria de Omán y a disfrutar de una parte importante de su cultura.