Salud bucal y dental

Dificultad para tragar y sequedad

Dificultad para tragar y sequedad en la boca: Causas, síntomas y tratamiento

La dificultad para tragar y la sensación constante de sequedad en la boca son síntomas que pueden interferir significativamente con la calidad de vida de una persona. Estas condiciones, aunque a menudo pasadas por alto, pueden ser indicativas de diversas enfermedades o desequilibrios en el organismo. En este artículo, exploraremos las causas más comunes que originan estos síntomas, sus implicaciones para la salud, cómo diagnosticarlas y qué tratamientos existen para abordarlas de manera efectiva.


¿Qué es la dificultad para tragar?

La dificultad para tragar, también conocida como disfagia, es el término médico que se refiere a la dificultad o incapacidad de tragar alimentos, líquidos u otros materiales desde la boca hasta el estómago. Esta condición puede presentarse de diferentes formas, como la sensación de que los alimentos se quedan atascados en la garganta, dolor al tragar o que el proceso de deglución se sienta más lento de lo normal.

La dificultad para tragar puede ocurrir en cualquier etapa de la deglución:

  • Fase oral: Problemas para preparar los alimentos en la boca y moverlos hacia la garganta.
  • Fase faríngea: Problemas en el momento en que el alimento pasa a la garganta.
  • Fase esofágica: Problemas al pasar el alimento a través del esófago hasta el estómago.

¿Qué es la sequedad en la boca?

La xerostomía es el término médico para referirse a la sensación persistente de sequedad en la boca. Este síntoma es molesto y afecta la producción de saliva, lo que es esencial para mantener la boca hidratada, proteger los dientes contra las caries y facilitar la digestión.

La sequedad en la boca puede ser temporal, relacionada con factores ambientales o comportamientos particulares, o puede ser un síntoma de una condición médica subyacente.


Relación entre dificultad para tragar y sequedad en la boca

Aunque la dificultad para tragar y la sequedad en la boca son síntomas distintos, a menudo se presentan juntos. Esto se debe a que una cantidad insuficiente de saliva afecta el proceso de deglución. Sin saliva adecuada, el alimento puede quedar atascado en el tracto superior o resultar más difícil de tragar. Por lo tanto, ambas condiciones pueden estar relacionadas con desequilibrios fisiológicos que requieren atención médica.


Causas de la dificultad para tragar y la sequedad en la boca

Las causas de estos síntomas son diversas. Algunas pueden ser condiciones temporales o no graves, mientras que otras pueden estar asociadas con enfermedades más complejas. A continuación, se explorarán las causas más comunes:


1. Deshidratación

La deshidratación es una causa común de sequedad en la boca. Cuando el organismo no recibe suficiente cantidad de agua, las glándulas salivales no producen suficiente saliva para mantener la boca hidratada. Esto puede provocar dificultad para tragar, ya que la saliva es esencial para lubricar los alimentos y facilitar su paso hacia el estómago.

Factores que aumentan el riesgo de deshidratación:

  • No consumir suficiente agua.
  • Hacer ejercicio físico excesivo sin reponer líquidos.
  • Estar expuesto a climas cálidos o secos.
  • Consumo de medicamentos diuréticos.

2. Enfermedades del sistema nervioso

Las afecciones neurológicas pueden interferir con la coordinación de los músculos implicados en el proceso de deglución, lo que da lugar a la dificultad para tragar. Entre las enfermedades que afectan la deglución se encuentran:

  • Enfermedad de Parkinson: Esta enfermedad afecta la coordinación muscular, lo que puede dificultar la deglución.
  • Accidente cerebrovascular (ictus): Un ictus puede afectar las áreas del cerebro encargadas de controlar la deglución.
  • Esclerosis múltiple: Esta enfermedad autoinmune puede impactar la señalización nerviosa, lo que resulta en disfagia.

Además, condiciones como la parálisis facial o el daño a nervios periféricos también pueden interferir con el proceso de tragar.


3. Trastornos en el esófago

El esófago es el tubo muscular que conecta la garganta con el estómago. Cualquier alteración en su estructura o funcionamiento puede provocar dificultad para tragar. Algunas de las causas incluyen:

  • Esofagitis por reflujo gastroesofágico (ERGE): El reflujo del contenido ácido del estómago hacia el esófago puede inflamar el revestimiento de este órgano, dificultando la deglución.
  • Estenosis esofágica: Se refiere al estrechamiento del esófago, que puede ser causado por cicatrices, tumores o trastornos esofágicos.
  • Divertículo esofágico: Pequeñas bolsas que se forman en el esófago y que pueden atrapar alimentos, dificultando su paso.

4. Trastornos de las glándulas salivales

Las glándulas salivales son las responsables de la producción de saliva, y su mal funcionamiento puede dar lugar a sequedad en la boca. Entre los trastornos más comunes se encuentran:

  • Síndrome de Sjögren: Esta es una enfermedad autoinmune que afecta las glándulas salivales y lacrimales, causando sequedad en la boca y los ojos.
  • Infecciones en las glándulas salivales: Las infecciones virales o bacterianas pueden interferir con la producción de saliva.
  • Obstrucción de los conductos salivales: Los cálculos salivales o la inflamación pueden impedir que la saliva sea liberada de manera adecuada.

5. Uso de medicamentos

Existen muchos medicamentos que tienen como efecto secundario la reducción de la producción de saliva, lo que provoca sequedad en la boca. Algunos de los medicamentos más comunes incluyen:

  • Antihistamínicos.
  • Antidepresivos.
  • Diuréticos.
  • Analgésicos.

La dificultad para tragar puede agravarse cuando el organismo no tiene la cantidad adecuada de saliva para proteger la garganta de irritaciones.


6. Cáncer y radioterapia

El cáncer que afecta el tracto oral, la garganta o el esófago puede dar lugar a dificultades para tragar. Además, la radioterapia aplicada en la región de la cabeza y el cuello puede dañar las glándulas salivales, disminuyendo la producción de saliva e incrementando la sequedad en la boca.


7. Estrés y ansiedad

El estrés y la ansiedad pueden afectar la función de los músculos implicados en la deglución y la producción de saliva. Por lo tanto, el estrés prolongado puede causar tanto dificultad para tragar como sensación de sequedad en la boca.


8. Envejecimiento

Con el envejecimiento, la producción de saliva tiende a disminuir de manera natural. Esto se combina con una menor capacidad para manejar la coordinación muscular al tragar, lo que incrementa el riesgo de experimentar dificultad para tragar y sequedad en la boca en personas mayores.


Síntomas relacionados

Además de la dificultad para tragar y la sequedad en la boca, es común que los pacientes puedan presentar otros síntomas relacionados, como:

  • Sensación de que los alimentos se quedan atascados en la garganta.
  • Dolor o malestar al tragar.
  • Sensación de reflujo o retorno de alimentos hacia la boca.
  • Inflamación en la garganta.
  • Pérdida de peso inexplicada debido a la dificultad para comer.

Estos síntomas deben ser monitoreados y evaluados por un profesional médico para identificar su causa y determinar el mejor plan de tratamiento.


Diagnóstico

El diagnóstico de estos síntomas implica una evaluación exhaustiva por parte de profesionales especializados. Se pueden realizar pruebas como:

  • Endoscopías: Para evaluar el tracto gastrointestinal y el esófago.
  • Estudios de deglución: Pruebas para analizar cómo el alimento es procesado en el tracto digestivo.
  • Análisis de saliva: Para determinar si la producción de saliva es insuficiente.
  • Resonancia magnética o tomografías: Para examinar áreas específicas del tracto digestivo.

Tratamientos

El tratamiento dependerá de la causa subyacente. Algunas de las opciones incluyen:

  • Hidratación adecuada: Aumentar el consumo de líquidos puede aliviar la sequedad temporal.
  • Tratamientos médicos específicos: Para enfermedades subyacentes como esófagitis, reflujo, enfermedades neurológicas, entre otras.
  • Medicamentos para estimular la producción de saliva.
  • Terapias de rehabilitación: En casos de disfagia, las terapias físicas pueden ayudar a mejorar la coordinación muscular.

La dificultad para tragar y la sequedad en la boca no deben subestimarse, especialmente si se vuelven síntomas persistentes. La detección temprana, el diagnóstico adecuado y el tratamiento oportuno son fundamentales para mejorar la calidad de vida y prevenir complicaciones más graves. Ante cualquier síntoma preocupante, es recomendable buscar atención médica especializada para determinar la causa y establecer un plan de acción adecuado.

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