Secretos del dinero

Diferencias entre mercados públicos y privados

Diferencias entre el Salto a la Bolsa: El Mercado de Valores y el Mercado Privado

En el mundo de las finanzas y las inversiones, uno de los temas que genera mayor debate y confusión es la diferencia entre el mercado de valores o mercado público y el mercado privado. En concreto, esto se traduce en dos mecanismos de acceso a los capitales: el mercado de valores a través de un ofrecimiento público de acciones, más conocido como oferta pública inicial (OPI), o IPO (por sus siglas en inglés), y la colocación privada de acciones, comúnmente referida como mercado privado.

El concepto de mercado público y mercado privado no solo es relevante para las empresas que buscan captar fondos para financiar su expansión, sino que también resulta crucial para los inversores que buscan alternativas de rentabilidad, tanto de manera directa como indirecta. Por ello, es importante comprender las características clave de ambos mercados, los cuales presentan notables diferencias en términos de acceso, regulación y naturaleza de la inversión.

1. Definición del Mercado Público y Privado

El mercado público es aquel en el que las empresas pueden acceder a los fondos de inversores a través de un proceso formal y regulado, como lo es una Oferta Pública Inicial (OPI). En este caso, una empresa decide vender una parte de sus acciones a través de una bolsa de valores con la finalidad de conseguir capital. Las acciones que se emiten se ponen a disposición del público en general, y cualquier inversor, desde pequeños hasta grandes fondos de inversión, puede comprar esas acciones a través de intermediarios, como pueden ser bancos de inversión o corredores de bolsa.

Por otro lado, el mercado privado está constituido por operaciones de inversión que no están abiertas al público general. Aquí, las empresas emiten acciones, bonos o participaciones a un número limitado de inversores privados, lo que incluye individuos de alto poder adquisitivo, fondos de inversión privados, capital riesgo o inversionistas institucionales. Estos procesos no requieren de la intervención de bolsas de valores y no están sujetos a las mismas regulaciones estrictas que las OPI, lo que les otorga mayor flexibilidad en su estructura.

2. Accesibilidad y Requisitos

En el caso de las empresas que deciden acudir al mercado público, los requisitos son considerablemente estrictos. Para realizar una OPI, las empresas deben cumplir con una serie de regulaciones y requisitos establecidos por las autoridades reguladoras de cada país. Por ejemplo, en Estados Unidos, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) establece una serie de normativas que incluyen la presentación de un prospecto detallado, la divulgación de la situación financiera, informes sobre la estructura de propiedad, entre otros aspectos clave. La razón de estas regulaciones es ofrecer a los inversores una visión transparente y equitativa de la empresa, lo que les permite tomar decisiones informadas.

En cambio, el mercado privado presenta requisitos significativamente más flexibles. Las empresas pueden acceder a fondos de manera más rápida y con menor burocracia. Las emisiones de acciones en el mercado privado generalmente se realizan de forma directa entre la empresa y los inversores interesados, sin la necesidad de cumplir con las normativas exhaustivas que se exigen en una OPI. Esto significa que las empresas privadas tienen más libertad para decidir quién puede invertir, cómo se estructuran las inversiones y los términos del acuerdo.

3. Regulación

El mercado público está muy regulado para proteger los intereses de los pequeños inversores y garantizar la transparencia. Las empresas que cotizan en bolsa están obligadas a proporcionar información detallada y regular sobre su desempeño financiero, lo cual es de acceso público. Además, deben cumplir con los estándares contables y las normativas que permiten mantener un entorno de confianza para todos los participantes en el mercado.

En contraste, el mercado privado está menos regulado. Aunque las transacciones están supervisadas por ciertos organismos reguladores para prevenir fraudes o malas prácticas, las reglas en cuanto a la divulgación de información y la transparencia son mucho más laxas. Esto significa que, en general, los inversores del mercado privado tienen menos acceso a la información sobre el estado financiero y las operaciones de la empresa en la que invierten, lo que puede implicar un mayor nivel de riesgo.

4. Liquidez

La liquidez es una de las principales diferencias entre ambos mercados. En el mercado público, las acciones de las empresas que cotizan en bolsa son fácilmente comprables y vendibles. Esto significa que los inversores pueden comprar y vender sus acciones en cualquier momento durante el horario de mercado, y el precio de las acciones fluctúa en función de la oferta y demanda, lo que proporciona una mayor flexibilidad y rapidez para los inversores.

Por el contrario, en el mercado privado, las inversiones suelen ser menos líquidas. Esto se debe a que las transacciones no ocurren en mercados organizados como las bolsas de valores, lo que hace más difícil para los inversores vender sus participaciones. Además, los periodos de espera para obtener retornos de estas inversiones pueden ser más largos, dado que las empresas privadas generalmente no están orientadas a generar salidas rápidas, como en el caso de las OPI.

5. Riesgo y Rentabilidad

Tanto en el mercado público como en el mercado privado, los inversores enfrentan diferentes tipos de riesgos y oportunidades de rentabilidad. En el mercado público, aunque el nivel de transparencia es mayor, la competencia es también más intensa, lo que puede hacer que las acciones de las empresas sean menos volátiles y, por ende, más estables. Sin embargo, las oportunidades de obtener altos rendimientos suelen ser menores en comparación con el mercado privado, donde las empresas pueden ofrecer mayores márgenes de rentabilidad a los inversores a cambio de los riesgos asociados.

En el mercado privado, el riesgo es generalmente más alto debido a la falta de transparencia y la menor liquidez. Sin embargo, los rendimientos pueden ser también mucho mayores, especialmente cuando se trata de startups o empresas en crecimiento que buscan expansión y tienen un alto potencial de revalorización a largo plazo. Los inversores que eligen este camino suelen estar dispuestos a asumir un mayor riesgo a cambio de la posibilidad de obtener una rentabilidad significativa.

6. Costes Asociados

El proceso de realizar una OPI en el mercado público es costoso y requiere una planificación exhaustiva. Los costos incluyen la contratación de bancos de inversión para gestionar la oferta, la elaboración de informes y el cumplimiento de los requisitos regulatorios. Estos costos pueden ser prohibitivos para algunas empresas, especialmente las pequeñas o medianas, lo que las lleva a evitar este camino o a optar por alternativas en el mercado privado.

Por otro lado, en el mercado privado, las empresas suelen enfrentar costos menores para levantar capital. Si bien la estructura de costos es más flexible, también puede implicar la necesidad de ceder una mayor porción de control a los inversores, lo que puede resultar en una menor participación en los beneficios a largo plazo.

7. Ejemplos y Contexto Global

Un ejemplo clásico de mercado público es el de gigantes como Apple o Tesla, que han optado por cotizar en bolsas de valores para acceder a los fondos de inversores globales. A través de sus ofertas públicas, estas empresas han logrado financiación para expandirse rápidamente y desarrollar nuevas líneas de productos.

En el mercado privado, muchos de los fondos de capital riesgo operan con startups tecnológicas, biotecnológicas o empresas innovadoras. Un caso relevante de este tipo de inversión es el caso de Uber antes de salir a bolsa, que fue financiado principalmente por inversores privados que confiaban en su modelo de negocio y en su potencial de crecimiento a largo plazo.

Conclusión

Tanto el mercado público como el mercado privado ofrecen oportunidades únicas para las empresas que buscan captar capital y para los inversores que desean diversificar sus carteras. Mientras que el mercado público permite a las empresas acceder a una gran base de inversores y proporciona liquidez, el mercado privado ofrece un entorno más flexible y la posibilidad de obtener mayores rendimientos, aunque a un costo de menor transparencia y mayor riesgo. La elección entre estos dos caminos depende de las necesidades específicas de la empresa y del perfil de riesgo de los inversores.

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