Etapas del desarrollo fetal

Desarrollo fetal en el octavo mes

Desarrollo del feto en la etapa final del embarazo: Aspecto y características del feto al término del octavo mes

El octavo mes de embarazo marca un hito crucial en el desarrollo del feto. A medida que se acerca el final de este período, el cuerpo del bebé está casi completamente formado y está preparándose activamente para el nacimiento. Los órganos vitales han alcanzado un alto grado de madurez, el cerebro continúa desarrollándose rápidamente, y el feto comienza a asumir una posición adecuada para el parto. Sin embargo, aún hay ciertos detalles clave que evolucionan en este mes y que requieren atención. En este artículo, profundizaremos en los cambios físicos y funcionales que experimenta el feto al final del octavo mes de gestación.

1. Peso y tamaño del feto en el octavo mes

Al finalizar el octavo mes, el peso del feto suele estar entre los 2,1 y 2,5 kilogramos, aunque puede variar dependiendo de factores genéticos, el estado de salud de la madre, y la nutrición. El largo del bebé, medido desde la cabeza hasta los talones, se sitúa alrededor de los 45 a 47 centímetros.

Este crecimiento continuo del feto en longitud y peso es crucial para su viabilidad fuera del útero, y es en esta etapa que el bebé empieza a ganar más grasa subcutánea, lo que le proporciona la energía necesaria para adaptarse al ambiente externo una vez que nazca.

2. Cambios en la piel y el vello

La piel del feto, que hasta ahora ha sido más delgada y transparente, comienza a engrosarse y volverse más opaca. Esto se debe al depósito de grasa bajo la piel, lo que hace que se vea más tersa y menos arrugada. Además, la piel del bebé está recubierta por una sustancia blanca y grasosa llamada vernix caseosa, que sirve como una capa protectora. Esta sustancia protege al bebé del líquido amniótico y facilita el paso a través del canal de parto.

En cuanto al vello fino que cubría su cuerpo, conocido como lanugo, empieza a desaparecer progresivamente durante este mes. Aunque en algunos bebés puede persistir en ciertas áreas, como la espalda o los hombros, la mayoría del lanugo se desprenderá antes del nacimiento.

3. Sistema respiratorio y pulmones

Uno de los aspectos más relevantes del desarrollo fetal en esta etapa es el avance del sistema respiratorio. Aunque los pulmones han estado en desarrollo desde etapas muy tempranas del embarazo, no es hasta el octavo mes que empiezan a producir cantidades significativas de una sustancia llamada surfactante. Esta sustancia es esencial para que los alvéolos, las pequeñas bolsas de aire en los pulmones, no colapsen al momento de la primera respiración del recién nacido.

Si bien los pulmones aún necesitan madurar completamente, un bebé nacido al final del octavo mes tiene mayores probabilidades de respirar sin asistencia médica, aunque es posible que requiera ayuda si nace antes de la semana 37.

4. Desarrollo neurológico

El desarrollo del cerebro es una de las áreas de crecimiento más activas durante el octavo mes. Aunque ya ha formado sus estructuras básicas, el cerebro del feto sigue experimentando un rápido crecimiento, y las conexiones neuronales se multiplican, lo que permite el desarrollo de funciones más complejas.

A nivel neurológico, el feto en este momento puede responder a estímulos externos, como la luz, el sonido o el tacto. También puede mostrar patrones de sueño y vigilia, lo que se puede observar a través de sus movimientos. Algunos estudios indican que los fetos desarrollan preferencias por ciertos sonidos o voces, especialmente la de su madre, que ya pueden escuchar de manera más clara.

5. Posición del feto

A medida que el espacio dentro del útero disminuye, el feto tiende a moverse menos, aunque sus patadas y estiramientos siguen siendo perceptibles. Uno de los aspectos más importantes del octavo mes es la colocación del feto en una posición adecuada para el parto.

Normalmente, el bebé adopta una posición cefálica, es decir, con la cabeza hacia abajo, lo que es ideal para un parto vaginal. Sin embargo, en algunos casos, el feto puede estar en posición de nalgas o transversal, lo que podría requerir maniobras médicas o una cesárea si no se corrige a tiempo.

6. Actividad y reflejos del feto

Durante el octavo mes, el feto muestra un incremento en la coordinación de movimientos, y sus reflejos se vuelven más pronunciados. Los reflejos de succión y deglución ya están bien desarrollados, lo que le permitirá alimentarse una vez que nazca. Además, el feto comienza a practicar movimientos respiratorios, aunque no hay aire en sus pulmones, lo que es una preparación crucial para su vida fuera del útero.

La actividad del feto se puede observar a través de ecografías y también se siente a través de las patadas y los movimientos, que aunque menos frecuentes que en meses anteriores debido al espacio limitado, son más fuertes y definidos.

7. Sistema inmunológico

El sistema inmunológico del feto continúa madurando durante el octavo mes. Si bien el bebé todavía depende en gran medida de los anticuerpos que recibe a través de la placenta de la madre, su propio sistema inmunitario está empezando a desarrollarse. Este proceso se verá fortalecido aún más en las semanas siguientes y después del nacimiento, cuando comience a recibir anticuerpos a través de la leche materna.

8. Movimientos y actividad fetal

El espacio dentro del útero se ha reducido considerablemente en comparación con meses anteriores, lo que significa que el feto tiene menos capacidad para moverse libremente. Sin embargo, los movimientos aún son notables y pueden ser vigorosos. Estos movimientos son esenciales, ya que indican la vitalidad del bebé y su desarrollo muscular.

Los patrones de sueño del feto también están más definidos en este punto. Aunque sigue siendo difícil predecir cuándo estará despierto o dormido, se han identificado períodos de mayor actividad, que suelen coincidir con los momentos en los que la madre está descansando. Esto ocurre debido a que el movimiento materno durante el día tiene un efecto calmante sobre el feto.

9. Preparación para el nacimiento

El feto está, en esencia, listo para nacer. Aunque aún queda algo de tiempo antes de que su desarrollo esté completamente terminado, si el bebé naciera al final del octavo mes, tendría buenas probabilidades de sobrevivir con el apoyo médico adecuado, particularmente para ayudar en la función respiratoria y en la regulación de la temperatura.

Además de los aspectos fisiológicos, el cuerpo del feto también se prepara para el nacimiento asumiendo una posición más compacta, con las rodillas dobladas hacia el pecho y los brazos cruzados, lo que ayuda a facilitar el paso a través del canal de parto.

10. Cuidados prenatales y preparación de los padres

En este punto del embarazo, es crucial que los padres y los profesionales de la salud monitoreen cuidadosamente el bienestar del feto. Las ecografías y las revisiones médicas rutinarias aseguran que el feto esté en la posición correcta y que no haya complicaciones, como un crecimiento fetal retardado o problemas en la placenta.

Los padres también deben aprovechar este período para prepararse emocional y físicamente para la llegada del bebé. Además de preparar el entorno para el recién nacido, es importante informarse sobre el proceso del parto y estar listos para cualquier eventualidad que pueda surgir antes de la fecha prevista de nacimiento.

Conclusión

El octavo mes de embarazo representa una etapa crucial en el desarrollo del feto. A medida que el bebé alcanza las últimas fases de su crecimiento, se prepara de manera activa para la vida fuera del útero. La formación completa de sus órganos vitales, la maduración de los pulmones y el sistema inmunológico, y la capacidad de responder a estímulos externos son indicativos de que el nacimiento está cerca. Para los padres, esta es una etapa de anticipación y preparación, mientras que para el feto, es el momento de consolidar su desarrollo para el gran acontecimiento que es el parto.

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