Desarrollo del feto en el inicio del cuarto mes de embarazo
El cuarto mes de embarazo marca un hito importante en el desarrollo del feto y en la evolución del embarazo en sí. Este período abarca las semanas 13 a 16, y es un momento crucial en el que el feto experimenta un crecimiento acelerado y comienzan a formarse estructuras que lo preparan para la vida fuera del útero. A medida que se desarrollan los órganos vitales y los rasgos faciales se vuelven más definidos, el cuerpo de la madre también se adapta para dar soporte a este crecimiento. En este artículo, exploraremos detalladamente cómo es el aspecto y el desarrollo del feto al inicio del cuarto mes de embarazo.
Aspecto físico del feto
En el comienzo del cuarto mes, el feto tiene una apariencia cada vez más humana, con características definidas y proporciones más cercanas a las de un bebé recién nacido, aunque todavía en una etapa temprana de crecimiento. Alrededor de la semana 13 de embarazo, el feto mide aproximadamente 7-8 cm de largo, lo que equivale al tamaño de una vaina de guisante o un limón pequeño, y pesa alrededor de 23 gramos. A medida que avanza el mes, su tamaño continúa aumentando rápidamente.

- Cabeza: En esta etapa, la cabeza aún es grande en proporción al cuerpo, aunque comienza a disminuir su tamaño relativo a medida que el cuerpo se alarga. Los huesos del cráneo siguen siendo blandos y flexibles para permitir un crecimiento cerebral continuo.
- Rostro: Las características faciales se vuelven más claras. Los ojos, que anteriormente estaban ubicados a los lados de la cabeza, ahora se desplazan hacia el frente, adoptando una posición más centrada. Los párpados están cerrados y lo seguirán estando hasta el séptimo mes, pero los ojos continúan desarrollándose debajo de ellos. Las orejas también han alcanzado su posición definitiva a los lados de la cabeza.
- Extremidades: Las extremidades superiores e inferiores están completamente formadas. Los brazos y piernas, aunque delgados y pequeños, muestran articulaciones que ya permiten cierto movimiento. Los dedos de las manos y los pies están separados y claramente diferenciados, y comienzan a formarse las uñas.
Desarrollo interno y órganos vitales
El inicio del cuarto mes es clave para el desarrollo de los sistemas internos del feto, que comienzan a funcionar con mayor independencia y precisión. Los principales órganos están presentes desde el primer trimestre, pero ahora empiezan a realizar funciones más complejas.
- Sistema digestivo: A medida que el feto traga líquido amniótico, su sistema digestivo comienza a practicar los movimientos peristálticos necesarios para la digestión futura. El hígado ya es capaz de producir bilis, que ayudará en la digestión de grasas más adelante.
- Sistema urinario: Los riñones del feto empiezan a filtrar desechos, produciendo pequeñas cantidades de orina que se liberan en el líquido amniótico. Esta orina es estéril y no representa ningún riesgo para el feto o la madre.
- Corazón: El corazón del feto late a un ritmo constante de aproximadamente 120-160 latidos por minuto, lo que es mucho más rápido que el ritmo cardíaco de un adulto. Ya es lo suficientemente fuerte como para que el médico pueda escucharlo mediante un Doppler fetal.
- Sistema nervioso: El sistema nervioso continúa su proceso de maduración. Los reflejos empiezan a ser más complejos, y el feto es capaz de responder a estímulos externos como movimientos bruscos o sonidos fuertes. A nivel cerebral, las conexiones neuronales se multiplican rápidamente.
- Sistema respiratorio: Aunque los pulmones no se utilizarán hasta el nacimiento, ya se están formando los sacos alveolares, las pequeñas estructuras responsables del intercambio de gases en el futuro. Además, el feto empieza a realizar movimientos respiratorios simulados.
Movimiento y actividad fetal
Uno de los cambios más emocionantes para muchas madres en este mes es la posibilidad de sentir los primeros movimientos del feto, conocidos como «aceleración». En el inicio del cuarto mes, los movimientos son muy leves, y no todas las mujeres los perciben, especialmente si es su primer embarazo. Los movimientos del feto incluyen estiramientos, patadas y movimientos reflejos. Aunque estos movimientos son aún suaves, van ganando fuerza a medida que el feto crece y se desarrolla.
Es importante destacar que los movimientos son un signo positivo del bienestar fetal, ya que indican un buen desarrollo neuromuscular. A lo largo del embarazo, los movimientos del bebé se irán intensificando y haciéndose más frecuentes.
Cambios en la piel y el cabello
Durante este período, el feto comienza a desarrollar una fina capa de piel, que aunque todavía es translúcida, protege los órganos internos en desarrollo. Esta piel estará cubierta por una sustancia grasosa llamada vernix caseosa, que protege al feto de la exposición prolongada al líquido amniótico y ayuda a evitar que su piel se agriete o se dañe.
Además, aparece una fina capa de vello suave y delgado llamada lanugo, que cubre todo el cuerpo del feto. Este vello juega un papel protector y también ayuda a regular la temperatura corporal del feto en el útero.
Desarrollo genital y diferenciación sexual
En el cuarto mes, los genitales externos del feto ya están lo suficientemente desarrollados como para determinar su sexo en una ecografía, aunque esto depende de la posición del bebé y la experiencia del técnico que realice la ecografía. En los fetos masculinos, los testículos empiezan a descender, mientras que en los fetos femeninos, los ovarios comienzan a formarse.
Sistema inmunológico y desarrollo de huesos
El sistema inmunológico del feto comienza a fortalecerse en este mes. Aunque depende principalmente del sistema inmunológico de la madre para protegerse contra infecciones, el feto también empieza a producir sus propias células inmunitarias.
Por otro lado, el desarrollo óseo es crucial durante esta etapa. Los huesos del esqueleto fetal, que hasta ahora eran cartílago blando, comienzan a osificarse, es decir, se vuelven más duros y resistentes. Este proceso continúa hasta el nacimiento y más allá, ya que algunos huesos, como los de la cabeza, permanecen flexibles para facilitar el parto.
Crecimiento acelerado y ganancia de peso
El cuarto mes es también un período de crecimiento acelerado en términos de peso y tamaño. Durante estas semanas, el feto duplica o triplica su peso, y su longitud también aumenta significativamente. La placenta, que proporciona nutrientes y oxígeno al feto, está completamente formada y funcionando a plena capacidad, asegurando que el feto reciba los recursos necesarios para su rápido desarrollo.
Semana de gestación | Tamaño del feto | Peso del feto |
---|---|---|
Semana 13 | 7-8 cm (similar a un limón) | 23 gramos |
Semana 14 | 8.5 cm | 43 gramos |
Semana 15 | 10 cm | 70 gramos |
Semana 16 | 11.5 cm | 100 gramos |
Implicaciones para la madre y el bebé
El cuarto mes representa un alivio para muchas mujeres, ya que los síntomas del primer trimestre, como las náuseas y el cansancio extremo, tienden a disminuir o desaparecer por completo. Al mismo tiempo, comienza a notarse un pequeño abultamiento en el abdomen, ya que el útero crece para adaptarse al feto en expansión.
La alimentación de la madre sigue siendo crucial en este mes, ya que el crecimiento acelerado del feto requiere una gran cantidad de nutrientes, especialmente calcio para el desarrollo óseo, proteínas y hierro para la formación de glóbulos rojos.
En resumen, el comienzo del cuarto mes es una fase fascinante en la que el feto comienza a parecerse cada vez más a un bebé, con órganos que comienzan a funcionar de manera autónoma y un desarrollo físico notable. Las madres también suelen empezar a sentir los primeros signos físicos del embarazo de forma más tangible, lo que aumenta la conexión emocional con el bebé en crecimiento.