Desarrollo profesional

Cómo superar la presión laboral

Cómo evitar las presiones de una entrevista de trabajo

Las entrevistas de trabajo son una de las experiencias más tensas para muchos profesionales. Desde el momento en que se confirma la cita hasta el instante en que se sale de la oficina, la ansiedad puede apoderarse de nosotros. Las preguntas imprevistas, la evaluación constante y la preocupación por la primera impresión son solo algunas de las razones por las que una entrevista puede generar una gran presión. Sin embargo, con una preparación adecuada y algunos enfoques mentales correctos, es posible minimizar el estrés y manejar la situación con confianza.

1. Preparación: la clave para reducir el estrés

La preparación es, sin duda, el aspecto más importante para evitar la presión en una entrevista. El conocimiento y la confianza en tus habilidades, experiencia y en la empresa en cuestión pueden ayudarte a sentirte más seguro. Aquí hay algunas estrategias clave para prepararte adecuadamente:

  • Investiga sobre la empresa: Conocer a fondo la misión, visión, valores y productos o servicios de la empresa te permitirá comprender mejor lo que buscan en un candidato. Esto también te permitirá alinear tus respuestas con las expectativas del entrevistador.

  • Prepárate para las preguntas más comunes: Existen ciertas preguntas que son recurrentes en la mayoría de las entrevistas, como «¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades?», «¿Por qué te interesa este puesto?», o «¿Dónde te ves en cinco años?». Preparar respuestas claras y concisas a estas preguntas te permitirá mantener la calma.

  • Practica tus respuestas: Realizar simulacros de entrevista con amigos o familiares puede ser una excelente manera de practicar tus respuestas. A medida que te familiarices con las preguntas y tus respuestas, te sentirás menos nervioso en la entrevista real.

  • Conoce tu currículum a fondo: Cada detalle de tu currículum debe ser un área en la que te sientas cómodo discutiendo. Si te preguntan sobre un puesto o proyecto anterior, asegúrate de ser capaz de hablar sobre ello con confianza.

2. Controla tu lenguaje corporal

El lenguaje corporal juega un papel fundamental durante una entrevista. Las primeras impresiones son cruciales, y los entrevistadores a menudo juzgan tu confianza y personalidad no solo por lo que dices, sino también por cómo te comportas. Aquí algunos consejos para mantener una postura segura:

  • Mantén el contacto visual: El contacto visual transmite confianza y sinceridad. Sin embargo, evita miradas fijas que puedan ser percibidas como intimidantes. Mantén un contacto visual natural y relajado.

  • Sonríe genuinamente: Una sonrisa genuina puede hacer que tu interlocutor se sienta más cómodo y puede ayudarte a relajarte también. Evita sonreír de forma forzada o excesiva, ya que esto puede parecer poco auténtico.

  • Evita gestos nerviosos: Jugar con un bolígrafo, cruzar los brazos o moverse demasiado pueden ser señales de ansiedad. En lugar de esto, intenta mantener una postura erguida, las manos sobre las piernas o en la mesa, y movimientos naturales.

  • No interrumpas al entrevistador: Escuchar atentamente es crucial para crear una buena impresión. No interrumpas ni apresures las respuestas, ya que esto puede hacer que te perciban como impaciente o desconsiderado.

3. Respira y mantén la calma

El estrés puede hacer que pierdas el enfoque, lo que puede afectar negativamente tu rendimiento. En lugar de dejar que la presión te afecte, trata de mantener la calma con estas técnicas de relajación:

  • Respira profundamente: La respiración profunda es una técnica sencilla pero efectiva para reducir el estrés. Si sientes que la ansiedad te está invadiendo, respira lentamente y de manera controlada. Esto ayuda a reducir la frecuencia cardíaca y a tranquilizarte.

  • Visualiza el éxito: Antes de entrar en la entrevista, tómate un momento para visualizar una entrevista exitosa. Imagina que estás respondiendo las preguntas con claridad y confianza. La visualización positiva puede ayudarte a enfrentar la entrevista con una actitud más relajada y controlada.

  • Acepta que los nervios son normales: Todos los candidatos sienten un poco de ansiedad antes de una entrevista. Aceptar que es un proceso normal puede ayudarte a reducir la presión. Recuerda que, en la mayoría de los casos, los entrevistadores comprenden que los candidatos están nerviosos, y esto no suele ser un factor determinante en la decisión final.

4. Viste apropiadamente y cuida tu presentación

Una de las primeras impresiones que dejarás será a través de tu apariencia. Es fundamental vestir de manera adecuada, según el entorno de la empresa y el puesto al que estás aplicando. Un atuendo limpio y profesional no solo te ayudará a causar una buena impresión, sino que también aumentará tu confianza.

  • Investiga el código de vestimenta: Algunas empresas tienen un estilo más formal, mientras que otras pueden ser más relajadas. Intenta averiguar cuál es el código de vestimenta adecuado antes de la entrevista y vístete acorde a ello. Si no estás seguro, es mejor optar por una opción más formal.

  • Cuida tu higiene personal: Asegúrate de estar bien aseado antes de la entrevista. Una buena higiene personal no solo es un signo de respeto hacia los demás, sino que también te hará sentir más cómodo y confiado.

  • Elige ropa cómoda y adecuada: Es importante que te sientas a gusto con la ropa que lleves puesta. Si estás incómodo o ajustado en tu atuendo, es probable que esto se refleje en tu lenguaje corporal y actitud durante la entrevista.

5. Ten una actitud positiva y abierta

Mantener una actitud positiva durante toda la entrevista es crucial. Los entrevistadores buscan personas que se adapten bien a los equipos de trabajo, que sean resilientes ante los desafíos y que puedan aportar energía positiva al ambiente laboral. Aquí te dejamos algunos consejos para proyectar una actitud abierta y positiva:

  • Escucha activamente: Presta atención a lo que el entrevistador dice y demuestra tu interés haciendo preguntas pertinentes. Esto no solo te ayudará a comprender mejor el puesto, sino que también mostrará tu disposición para aprender y adaptarte.

  • Sé honesto pero diplomático: No tengas miedo de hablar sobre tus debilidades, pero asegúrate de enfocarte en cómo estás trabajando para mejorar. Los entrevistadores aprecian la honestidad, pero también valoran la capacidad de superación personal.

  • Evita hablar mal de experiencias pasadas: Aunque puedas haber tenido malas experiencias en trabajos anteriores, es importante evitar hablar negativamente sobre jefes, compañeros o empresas. Esto puede dar la impresión de que no eres una persona positiva o que tienes dificultades para asumir responsabilidades.

6. Sé tú mismo y confía en tus capacidades

Uno de los errores más comunes durante las entrevistas es tratar de ser alguien que no eres. Si bien es importante adaptarse al entorno y al puesto al que se está postulando, ser auténtico es fundamental para crear una buena conexión con el entrevistador. Acepta tus fortalezas y debilidades, y muestra seguridad en tus capacidades.

Conclusión

Las entrevistas de trabajo son una oportunidad para mostrar tu valía y cómo puedes aportar al éxito de una empresa. Si bien es natural sentir algo de presión, hay múltiples formas de reducir el estrés y enfrentar la entrevista con seguridad y tranquilidad. Prepararte adecuadamente, cuidar tu lenguaje corporal, mantener la calma, vestir adecuadamente y mantener una actitud positiva son aspectos clave que pueden ayudarte a evitar las presiones de la entrevista. Al final, recuerda que una entrevista es una conversación bidireccional, donde tanto tú como el entrevistador están evaluando si hay un buen ajuste. Con estas estrategias, podrás enfrentar cualquier entrevista con confianza y dar lo mejor de ti mismo.

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