Cómo hacer colores acuarelables: Guía paso a paso
La acuarela es una de las técnicas artísticas más antiguas y apreciadas por su capacidad para crear efectos de transparencia, luminosidad y suavidad. Aunque comprar colores acuarelables en tiendas especializadas es una opción, hacerlos en casa no solo resulta ser una actividad económica, sino también una forma excelente de personalizar tus pinturas. Si te interesa aprender a hacer tus propios colores acuarelables, este artículo te proporcionará una guía detallada sobre los materiales necesarios, el proceso de fabricación y algunos consejos para obtener resultados de alta calidad.
Materiales necesarios para hacer colores acuarelables
Antes de comenzar con el proceso de fabricación, es importante reunir los materiales necesarios para hacer tus propios colores acuarelables. A continuación, se detallan los ingredientes y herramientas comunes que necesitarás:

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Pigmentos en polvo: El pigmento es el componente esencial que dará color a tu acuarela. Existen diferentes tipos de pigmentos, que pueden variar en función de su intensidad, opacidad y durabilidad. Puedes utilizar pigmentos naturales o sintéticos. Algunos pigmentos comunes incluyen el óxido de cobalto, el cadmio, el ultramar, y el verde de viridian. Muchos artistas prefieren comprar pigmentos en polvo para tener un control total sobre la mezcla y la consistencia del color.
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Goma arábiga: La goma arábiga es un aglutinante natural que se utiliza para unir el pigmento con el agua. Este componente asegura que el color sea soluble en agua, lo que permite que las acuarelas se disuelvan fácilmente cuando se añaden al agua. La goma arábiga es esencial para crear la consistencia adecuada en la acuarela y para asegurar que se adhiera bien al papel.
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Miel o glicerina: Estos ingredientes son opcionales, pero son muy útiles para darle a las acuarelas una mayor flexibilidad y suavidad. La miel, por ejemplo, puede ayudar a que la pintura se mantenga húmeda por más tiempo y a evitar que se endurezca. La glicerina también es efectiva para hacer la acuarela más fluida y fácil de usar.
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Almidón o almidón de maíz: El almidón se utiliza en algunas recetas de acuarela para dar cuerpo a la mezcla y ayudar a controlar la consistencia. Esto permite que el color sea más homogéneo y menos líquido, facilitando su manipulación y aplicación sobre el papel.
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Agua destilada: El agua es necesaria para diluir los ingredientes y permitir que el pigmento se mezcle correctamente con la goma arábiga y otros componentes. Es importante utilizar agua destilada para evitar la presencia de impurezas que puedan afectar la calidad de las acuarelas.
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Paleta de mezcla: Una paleta o recipiente pequeño donde puedas mezclar los pigmentos, el aglutinante y otros ingredientes.
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Papel para acuarela: Para probar las acuarelas caseras, necesitarás un buen papel para acuarela que pueda absorber bien los pigmentos y permitir la dispersión del color de manera uniforme.
Proceso para hacer colores acuarelables
A continuación, se describe el proceso paso a paso para fabricar tus propias acuarelas. Este método básico puede ser adaptado según los resultados que desees obtener.
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Preparación del pigmento:
- Toma una pequeña cantidad del pigmento en polvo que desees utilizar. La cantidad exacta dependerá de la cantidad de pintura que desees hacer, pero una cucharadita suele ser suficiente para empezar.
- Coloca el pigmento en una paleta o un recipiente pequeño. Usa un mortero o una espátula para triturar el pigmento y obtener una textura más fina, lo que te ayudará a evitar grumos en la pintura final.
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Mezcla de la goma arábiga:
- La goma arábiga se presenta comúnmente en forma líquida. Si la tienes en forma sólida (en cristales), deberás disolverla en agua destilada. La proporción habitual es de 1 parte de goma arábiga por 2 partes de agua destilada.
- Agrega la goma arábiga a la paleta con el pigmento. Comienza a mezclar suavemente hasta que obtengas una pasta homogénea. La cantidad de goma arábiga dependerá de la intensidad del color que desees obtener y de la consistencia que prefieras para la pintura.
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Añadir miel o glicerina:
- Si decides utilizar miel o glicerina, agrega una pequeña cantidad (aproximadamente una gota de cada uno). Estos ingredientes mejorarán la textura de la acuarela, permitiendo que se adhiera mejor al papel y ofreciendo una mayor suavidad al pintar.
- Mezcla bien estos ingredientes con la pasta de pigmento y goma arábiga.
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Añadir agua:
- Agrega agua destilada a la mezcla poco a poco hasta obtener una consistencia fluida pero espesa. La cantidad de agua puede variar dependiendo de la intensidad de los pigmentos y la viscosidad que prefieras para tus acuarelas.
- Continúa mezclando hasta obtener una masa suave y homogénea. Si la mezcla está demasiado espesa, puedes añadir más agua. Si está demasiado líquida, puedes añadir más goma arábiga o pigmento.
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Formación de pastillas o tubos:
- Si prefieres acuarelas en forma de pastillas, puedes verter la mezcla en pequeños moldes o bandejas. Déjalas secar al aire durante 24-48 horas. Las acuarelas en pastillas son muy convenientes para almacenar y transportar.
- Para acuarelas en tubo, puedes llenar pequeños tubos de plástico con la mezcla y cerrarlos herméticamente. Estas acuarelas son ideales para pintar de manera rápida y sin necesidad de pinceles adicionales.
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Dejar secar y probar:
- Una vez que las pastillas o tubos estén secos, estarán listos para usar. Si has hecho pastillas, asegúrate de que se hayan secado completamente antes de utilizarlas. Puedes probar la acuarela aplicando un poco de agua sobre la pastilla o directamente sobre el papel de acuarela para ver cómo se disuelve.
Consejos adicionales
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Control del color: Si deseas colores más suaves o más intensos, ajusta la cantidad de pigmento que añades a la mezcla. Un mayor porcentaje de pigmento proporcionará colores más vibrantes, mientras que menos pigmento dará lugar a tonos más transparentes.
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Almacenaje: Las acuarelas caseras pueden durar mucho tiempo si se almacenan correctamente. Asegúrate de guardarlas en un lugar seco y fresco. Las pastillas deben estar bien selladas para evitar que se agrieten.
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Personalización: Experimenta con diferentes tipos de pigmentos y aditivos como el almidón para ver qué texturas y efectos puedes crear. No tengas miedo de hacer tus propias mezclas para obtener nuevos tonos.
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Calidad del pigmento: La calidad del pigmento influye directamente en la calidad de la acuarela. Asegúrate de usar pigmentos de alta calidad para obtener colores más duraderos y vibrantes.
Conclusión
Hacer tus propios colores acuarelables no solo es una forma divertida y creativa de adentrarte en el mundo de la pintura, sino que también te ofrece la posibilidad de personalizar tus herramientas artísticas según tus necesidades. El proceso es sencillo y económico, y con los ingredientes correctos, podrás crear colores de gran calidad que rivalizan con los comerciales. Al experimentar con diferentes proporciones y pigmentos, podrás desarrollar tu propio estilo y llevar tus pinturas a un nuevo nivel.