Limpiar y exfoliar la piel

Cómo eliminar puntos negros

Las rondas negras o puntos negros son un tipo común de impureza que aparece en la piel, especialmente en áreas como la nariz, la frente y el mentón, conocidas como la zona T. Estos puntos oscuros son el resultado de poros obstruidos por una mezcla de células muertas de la piel y sebo (aceite natural producido por las glándulas sebáceas), que al entrar en contacto con el aire, se oxidan y se tornan de color negro. A pesar de que no son peligrosos ni dolorosos, los puntos negros pueden ser una fuente de incomodidad estética y pueden, si no se tratan adecuadamente, derivar en otros problemas de la piel, como el acné. A continuación, se ofrecen una serie de métodos efectivos para limpiar y tratar la piel con puntos negros, mejorando así la apariencia de la dermis y previniendo la aparición de estos molestos signos de impurezas.

1. Limpieza diaria de la piel

El primer paso para prevenir y eliminar los puntos negros es mantener una rutina de limpieza adecuada. El uso regular de un limpiador facial suave, adaptado al tipo de piel (grasa, mixta, seca o sensible), es fundamental para eliminar las impurezas y el exceso de grasa. Los limpiadores que contienen ácido salicílico o peróxido de benzoilo pueden ser especialmente eficaces para disolver las obstrucciones en los poros.

Consejos para una limpieza efectiva:

  • Evita el uso de jabones fuertes que pueden resecar la piel y provocar una sobreproducción de sebo.
  • Lava tu cara dos veces al día, por la mañana y por la noche, para eliminar el exceso de grasa y suciedad que se acumula durante el día y la noche.
  • Si tienes piel muy grasa, un gel limpiador con ácido salicílico ayudará a mantener los poros limpios y disminuirá la formación de puntos negros.

2. Exfoliación

La exfoliación es uno de los métodos más eficaces para eliminar los puntos negros. Al eliminar las células muertas de la piel, se evita que los poros se obstruyan y, por lo tanto, se previene la formación de nuevas impurezas. Existen dos tipos de exfoliantes que puedes usar: físicos (como los scrubs con partículas) y químicos (que contienen ácidos como el ácido salicílico o glicólico).

  • Exfoliantes físicos: Estos contienen partículas que, al frotarlas sobre la piel, ayudan a remover la capa superficial de células muertas. Sin embargo, deben usarse con moderación, ya que el exceso de fricción puede irritar la piel.
  • Exfoliantes químicos: Los exfoliantes químicos suelen ser más suaves y eficaces a largo plazo. Los ácidos como el ácido salicílico y el ácido glicólico penetran en los poros, eliminando las impurezas y ayudando a disolver las obstrucciones. El ácido salicílico, en particular, es ideal para tratar los puntos negros, ya que actúa específicamente en los poros.

Recomendaciones de uso:

  • Exfolia tu piel una o dos veces por semana, ya que un exceso de exfoliación puede dañar la barrera cutánea.
  • Elige exfoliantes que se adapten a tu tipo de piel. Si tienes piel sensible, opta por exfoliantes suaves con ingredientes naturales.

3. Vapor o sauna facial

El vapor o la sauna facial es un excelente método para abrir los poros y permitir que las impurezas salgan con facilidad. Esta técnica puede ser particularmente útil antes de realizar una limpieza profunda, ya que permite que los puntos negros se suavicen y sea más fácil extraerlos sin causar daño a la piel.

Cómo hacer un vapor facial:

  1. Hierve agua en una olla y colócala en un recipiente grande.
  2. Coloca tu rostro a una distancia segura, cubriéndote con una toalla para que el vapor no escape.
  3. Permanece en esta posición entre 5 y 10 minutos.
  4. Después de vaporizar tu rostro, puedes realizar una limpieza con un gel o exfoliante suave para eliminar las impurezas.

Es importante no hacer el vapor facial de forma excesiva, ya que el calor prolongado puede causar irritaciones en la piel.

4. Mascarillas para puntos negros

Las mascarillas faciales pueden ayudar a eliminar los puntos negros al purificar la piel. Las mascarillas que contienen arcilla o carbón activado son particularmente efectivas, ya que ayudan a extraer el exceso de grasa y las impurezas de los poros.

  • Mascarillas de arcilla: La arcilla verde o la arcilla bentonita tienen propiedades absorbentes que ayudan a extraer la suciedad y el exceso de aceite de los poros.
  • Mascarillas de carbón activado: El carbón activado actúa como un imán que atrae y elimina las toxinas y las impurezas de la piel.

Cómo usar una mascarilla para puntos negros:

  • Aplica una capa delgada de la mascarilla sobre el rostro limpio.
  • Deja actuar según las instrucciones (generalmente entre 10 y 20 minutos).
  • Retira la mascarilla con agua tibia y sigue con una hidratación adecuada.

Las mascarillas deben usarse regularmente, pero no más de una vez por semana, para evitar resecar la piel.

5. Extracción de puntos negros

La extracción manual de puntos negros es otro método para eliminarlos, pero debe realizarse con mucho cuidado. Si se hace de manera incorrecta, puede irritar la piel y dejar cicatrices. Lo ideal es acudir a un profesional o esteticista si no tienes experiencia.

Si decides hacerlo en casa, asegúrate de seguir los siguientes pasos:

  • Lava bien tus manos y la piel antes de comenzar el proceso.
  • Usa un extractor de puntos negros (dispositivo especializado) o un paño limpio y suave para aplicar presión suave sobre el área afectada.
  • No aprietes con demasiada fuerza, ya que esto puede dañar la piel.
  • Después de la extracción, aplica un tónico astringente para cerrar los poros.

Advertencia: Nunca uses las uñas directamente para extraer los puntos negros, ya que puedes propiciar infecciones o dejar marcas.

6. Tratamientos con ácido salicílico

El ácido salicílico es un ingrediente clave en el tratamiento de los puntos negros. Este compuesto, que pertenece a la familia de los ácidos beta-hidroxiácidos (BHA), tiene la capacidad de penetrar en los poros, disolviendo el exceso de sebo y las células muertas de la piel que provocan la obstrucción.

Cómo usar productos con ácido salicílico:

  • Puedes encontrar limpiadores, tónicos o cremas que contengan ácido salicílico.
  • Si tienes la piel sensible, comienza usando productos con una concentración baja de ácido salicílico para evitar irritaciones.
  • Úsalo regularmente como parte de tu rutina de cuidado facial.

7. Hidratación adecuada

A pesar de que los puntos negros están relacionados con la sobreproducción de grasa, es fundamental mantener la piel bien hidratada. Usar una crema hidratante ligera y no comedogénica (que no obstruya los poros) ayuda a equilibrar la producción de sebo. La deshidratación de la piel puede inducir a la sobreproducción de aceite, lo que empeora los puntos negros.

Consejos de hidratación:

  • Elige hidratantes en gel si tienes la piel grasa, ya que son ligeros y no dejan sensación grasosa.
  • Siempre hidrata tu piel después de limpiarla o exfoliarla, para mantener la barrera cutánea intacta.

8. Cambios en la dieta

Aunque los puntos negros no son directamente causados por la alimentación, ciertos alimentos pueden influir en la salud de la piel. Una dieta equilibrada y rica en antioxidantes puede mejorar la salud de la dermis y ayudar a reducir la aparición de puntos negros.

  • Evita alimentos grasos y azúcares refinados, ya que pueden aumentar la producción de sebo.
  • Aumenta el consumo de frutas y verduras, ya que están cargadas de vitaminas y antioxidantes que benefician la piel.
  • Mantén una adecuada hidratación bebiendo suficiente agua, lo cual es clave para mantener la piel limpia y sana.

Conclusión

La eliminación de los puntos negros requiere paciencia y una rutina de cuidado de la piel adecuada. No hay un solo tratamiento que funcione para todos, por lo que es recomendable combinar varias de las estrategias mencionadas, adaptándolas a las necesidades específicas de tu piel. Es fundamental mantener una limpieza constante, exfoliar adecuadamente, utilizar mascarillas purificantes, hidratar la piel y, en algunos casos, recurrir a tratamientos tópicos con ácido salicílico. Si los puntos negros persisten o empeoran, siempre es recomendable consultar a un dermatólogo, quien podrá ofrecerte un plan de tratamiento personalizado para tu tipo de piel.

Botón volver arriba