Las formas más fáciles para eliminar los puntos negros (comedones o «zehuan»)
Los puntos negros, también conocidos como comedones abiertos o “zehuan” en algunos términos, son una de las afecciones más comunes de la piel, especialmente en el rostro. A pesar de no ser peligrosos ni dolorosos, su presencia puede afectar la autoestima y generar preocupación, particularmente en el área de la nariz, la frente y el mentón, conocidos como la zona T del rostro. Existen diversos métodos para eliminarlos, algunos caseros y otros más sofisticados, pero todos tienen como objetivo limpiar los poros obstruidos por el exceso de grasa, células muertas y suciedad. A continuación, exploraremos las formas más sencillas y efectivas de erradicar los puntos negros, desde tratamientos naturales hasta soluciones más técnicas, siempre enfocándonos en la accesibilidad y facilidad de uso.

¿Qué son los puntos negros?
Antes de entrar en los métodos para eliminar los puntos negros, es importante comprender qué los causa. Los puntos negros se forman cuando un poro en la piel se obstruye con una combinación de células muertas, sebo (la grasa que produce la piel) y, a menudo, suciedad ambiental. A diferencia de los comedones cerrados, o espinillas, los puntos negros se mantienen abiertos y, por lo tanto, el material atrapado dentro del poro se oxida al estar en contacto con el aire, lo que provoca su color oscuro característico.
1. Limpieza facial regular
La base de cualquier rutina de cuidado de la piel comienza con una limpieza adecuada. Para evitar la formación de puntos negros o reducir su cantidad, es esencial limpiar el rostro de manera efectiva al menos dos veces al día. El uso de un limpiador facial suave y adecuado para el tipo de piel es fundamental, ya que productos demasiado agresivos pueden irritar la piel y aumentar la producción de sebo. Para pieles propensas al acné o los puntos negros, se recomienda el uso de limpiadores con ingredientes como el ácido salicílico, que penetra en los poros y ayuda a disolver los comedones.
Método:
- Lava tu rostro por la mañana y por la noche con agua tibia y un limpiador adecuado para tu tipo de piel.
- Asegúrate de eliminar todo el maquillaje y la suciedad acumulada del día, ya que estos factores pueden obstruir los poros.
2. Vapores faciales
Uno de los métodos más sencillos y efectivos para eliminar los puntos negros es el uso de vapores faciales. El vapor ayuda a abrir los poros, lo que facilita la eliminación de impurezas y exceso de grasa. Es un tratamiento ideal para hacer en casa, sin la necesidad de acudir a un especialista.
Método:
- Llena un recipiente con agua caliente (pero no hirviendo).
- Coloca tu rostro sobre el recipiente, manteniendo una distancia de unos 20 centímetros para evitar quemaduras.
- Cubre tu cabeza con una toalla para que el vapor se concentre en tu rostro.
- Permanece en este vapor durante unos 5 a 10 minutos.
- Después de este tratamiento, los poros estarán más abiertos y podrás proceder a una limpieza más profunda con un limpiador adecuado.
3. Exfoliación
Exfoliar la piel es un paso esencial en la prevención de puntos negros. La exfoliación ayuda a eliminar las células muertas de la piel que pueden obstruir los poros y, al mismo tiempo, mejora la circulación sanguínea, lo que contribuye a una piel más sana y luminosa. Es importante no exfoliar en exceso, ya que esto podría irritar la piel y empeorar el problema.
Método:
- Utiliza un exfoliante suave que contenga gránulos finos o ácidos como el ácido glicólico o el ácido láctico.
- Exfolia tu rostro una o dos veces por semana, enfocándote en las áreas donde más se acumulan los puntos negros (generalmente en la zona T).
- Asegúrate de aplicar el exfoliante con movimientos suaves y circulares, evitando presionar demasiado.
4. Mascarillas de arcilla
Las mascarillas de arcilla, especialmente las que contienen arcilla verde o blanca, son altamente efectivas para eliminar los puntos negros. La arcilla actúa como un imán, absorbiendo el exceso de grasa y extrayendo las impurezas de los poros.
Método:
- Aplica una capa uniforme de mascarilla de arcilla sobre el rostro limpio y seco.
- Deja actuar la mascarilla durante 10 a 15 minutos o hasta que se seque por completo.
- Enjuaga con agua tibia y seca tu rostro con toques suaves utilizando una toalla limpia.
- Este tratamiento puede realizarse una vez por semana para obtener los mejores resultados.
5. Tiras para puntos negros
Las tiras para puntos negros son un remedio rápido y eficaz para eliminar temporalmente los puntos negros. Estas tiras están impregnadas con un ingrediente adhesivo que ayuda a extraer las impurezas y el exceso de grasa de los poros al retirarlas.
Método:
- Humedece el área del rostro donde aplicarás la tira (generalmente la zona T).
- Coloca la tira en el área afectada y deja actuar el producto durante unos 10 a 15 minutos.
- Retira la tira con cuidado, observando cómo se extraen los puntos negros.
- Aunque este tratamiento es rápido, no se recomienda realizarlo con demasiada frecuencia, ya que puede causar irritación en la piel sensible.
6. Aceite de árbol de té
El aceite de árbol de té es conocido por sus propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias, lo que lo convierte en un excelente remedio para el tratamiento de los puntos negros. Su aplicación puede ayudar a reducir la cantidad de bacterias en la piel y prevenir la obstrucción de los poros.
Método:
- Aplica una pequeña cantidad de aceite de árbol de té sobre un algodón y distribúyelo suavemente en las áreas afectadas.
- Déjalo actuar durante la noche y enjuaga por la mañana.
- Puedes realizar este tratamiento a diario, ya que el aceite de árbol de té es suave para la piel, pero eficaz en su acción.
7. Tratamientos con ácido salicílico
El ácido salicílico es un beta-hidroxiácido (BHA) que tiene la capacidad de penetrar profundamente en los poros y disolver los comedones. Este ingrediente es muy eficaz para prevenir y tratar los puntos negros, y se encuentra comúnmente en productos para el acné.
Método:
- Utiliza productos que contengan ácido salicílico, como tónicos, geles o limpiadores.
- Aplica el producto sobre la piel limpia, evitando el contacto directo con los ojos.
- Usa estos productos de acuerdo con las instrucciones del fabricante y evita la exposición excesiva al sol, ya que el ácido salicílico puede aumentar la sensibilidad de la piel.
8. No tocar la piel con las manos sucias
El hábito de tocarse la cara con las manos sucias es uno de los principales causantes de la aparición de puntos negros. Las manos acumulan bacterias, suciedad y grasa durante el día, y al tocar la cara, transferimos estos elementos a la piel, obstruyendo los poros.
Método:
- Evita tocarte la cara a lo largo del día, especialmente si no has lavado tus manos.
- Si es necesario, utiliza toallitas antibacterianas para mantener tus manos limpias antes de tocar tu rostro.
- Mantén una rutina de limpieza constante para reducir la acumulación de grasa en la piel.
9. Hidratación adecuada
Muchas personas creen erróneamente que la piel grasa no necesita hidratación, pero la verdad es que la hidratación es esencial para mantener el equilibrio de la piel. El uso de cremas hidratantes no comedogénicas ayuda a mantener la piel hidratada sin obstruir los poros.
Método:
- Aplica una crema hidratante ligera que esté formulada para pieles grasas o propensas al acné.
- Esto ayudará a mantener la piel en equilibrio, reduciendo la producción de sebo en exceso y previniendo la formación de puntos negros.
Conclusión
Eliminar los puntos negros puede requerir tiempo y paciencia, pero con la combinación adecuada de métodos, es posible mejorar significativamente el aspecto de la piel. Desde prácticas diarias de limpieza e hidratación hasta tratamientos específicos como mascarillas y exfoliantes, cada uno de estos pasos contribuirá a una piel más saludable y libre de obstrucciones. Lo más importante es mantener una rutina constante y utilizar productos adecuados para el tipo de piel, siempre con precaución para evitar irritaciones o efectos secundarios.