El dolor de estómago es una de las afecciones más comunes que afectan a las personas, independientemente de su edad o estilo de vida. Este malestar puede tener muchas causas, desde simples trastornos digestivos hasta problemas más graves que requieren atención médica. El tratamiento del dolor de estómago depende en gran medida de su origen, por lo que es fundamental identificar sus posibles causas antes de buscar una solución. En este artículo, se explorarán las diversas causas del dolor de estómago, cómo diagnosticarlo correctamente y qué opciones de tratamiento existen, desde remedios caseros hasta intervenciones médicas.
Causas del dolor de estómago
El dolor abdominal puede ser causado por una variedad de factores. Entre las principales causas se encuentran:

1. Indigestión (Dispepsia)
La indigestión es uno de los trastornos más comunes que pueden provocar dolor en el estómago. Se produce cuando el sistema digestivo no puede descomponer los alimentos correctamente, lo que genera malestar. Las personas con indigestión pueden experimentar dolor en la parte superior del abdomen, sensación de hinchazón, acidez estomacal y eructos frecuentes.
2. Gastritis
La gastritis es la inflamación del revestimiento del estómago, que puede ser causada por infecciones bacterianas (como la Helicobacter pylori), el consumo excesivo de alcohol, el estrés crónico o el uso prolongado de ciertos medicamentos, como los antiinflamatorios no esteroides (AINEs). Los síntomas incluyen dolor abdominal, náuseas, vómitos y, en algunos casos, sangrado.
3. Úlceras pépticas
Las úlceras son llagas abiertas que se desarrollan en el revestimiento del estómago o en la parte superior del intestino delgado. Estas son comúnmente causadas por una infección bacteriana o por el uso excesivo de medicamentos antiinflamatorios. El dolor tiende a empeorar con el hambre y se alivia con la ingesta de alimentos o antiácidos.
4. Reflujo gastroesofágico (ERGE)
El reflujo ácido ocurre cuando los jugos gástricos del estómago se devuelven al esófago, causando dolor, ardor y, en ocasiones, regurgitación de alimentos. Esta condición puede ser tratada con medicamentos que reducen la producción de ácido estomacal y cambios en el estilo de vida.
5. Intolerancias alimentarias y alergias
Las intolerancias a alimentos específicos, como la lactosa o el gluten, pueden provocar dolor abdominal después de consumir los alimentos problemáticos. Las personas con síndrome del intestino irritable (SII) también pueden experimentar dolor abdominal asociado con ciertos alimentos.
6. Problemas gastrointestinales graves
En algunos casos, el dolor de estómago puede ser un síntoma de afecciones más graves, como apendicitis, pancreatitis, cálculos biliares o cáncer gástrico. Estas afecciones requieren atención médica urgente y suelen ir acompañadas de otros síntomas como fiebre, vómitos intensos y pérdida de peso inexplicada.
Diagnóstico del dolor de estómago
Para tratar el dolor de estómago de manera efectiva, es esencial obtener un diagnóstico preciso. Los médicos utilizan una combinación de métodos para determinar la causa subyacente, que puede incluir:
1. Historia clínica y examen físico
El primer paso en el diagnóstico es la recopilación de información detallada sobre los síntomas del paciente, el tipo de dolor, su duración, factores que lo alivian o lo empeoran, y los antecedentes médicos. Un examen físico también puede ayudar a identificar signos de inflamación o de sensibilidad en el área abdominal.
2. Pruebas de laboratorio
El análisis de sangre, heces o orina puede ayudar a detectar infecciones, inflamaciones o problemas metabólicos que puedan estar contribuyendo al dolor de estómago.
3. Endoscopia
En algunos casos, puede ser necesario realizar una endoscopia, en la que se introduce un tubo flexible con una cámara a través de la boca para observar el revestimiento del estómago y el esófago. Esto es útil para identificar úlceras, gastritis o reflujo ácido.
4. Ecografía o tomografía computarizada (TC)
En situaciones más graves, como cuando se sospecha de apendicitis, cálculos biliares o pancreatitis, pueden ser necesarias imágenes del abdomen a través de ecografía o TC.
Tratamiento del dolor de estómago
El tratamiento adecuado para el dolor de estómago depende de la causa subyacente, y puede variar desde remedios caseros y cambios en el estilo de vida hasta medicación y cirugía. A continuación, se detallan las opciones más comunes de tratamiento:
1. Remedios caseros
Muchas personas encuentran alivio en el uso de remedios caseros para aliviar el dolor de estómago. Estos no son sustitutos de la atención médica, pero pueden ser útiles para tratar casos leves de indigestión o molestias ocasionales.
- Infusión de manzanilla: La manzanilla es conocida por sus propiedades calmantes y antiinflamatorias. Consumir una infusión de manzanilla puede ayudar a relajar los músculos del estómago y aliviar la indigestión.
- Jengibre: El jengibre tiene propiedades antiinflamatorias y puede ayudar a aliviar las náuseas y el malestar estomacal. Se puede consumir en forma de té o masticar pequeños trozos de raíz de jengibre fresco.
- Bicarbonato de sodio: El bicarbonato de sodio actúa como un antiácido natural, neutralizando el exceso de ácido en el estómago. Mezclar una pequeña cantidad en agua puede aliviar la acidez estomacal y la indigestión.
- Agua tibia con limón: El agua tibia con unas gotas de limón puede ayudar a equilibrar los niveles de pH en el estómago y promover una mejor digestión.
2. Medicamentos
Si los remedios caseros no son suficientes, se pueden utilizar medicamentos para tratar el dolor de estómago. Estos medicamentos incluyen:
- Antiácidos: Los antiácidos, como el carbonato de calcio, el hidróxido de magnesio y el bicarbonato de sodio, ayudan a neutralizar el exceso de ácido en el estómago y proporcionan alivio rápido de la acidez.
- Inhibidores de la bomba de protones (IBPs): Medicamentos como el omeprazol o el lansoprazol reducen la producción de ácido en el estómago y son eficaces en el tratamiento de la gastritis, las úlceras y el reflujo gastroesofágico.
- Antiinflamatorios no esteroides (AINEs): En algunos casos, los médicos pueden recetar AINEs para reducir la inflamación en el estómago, aunque su uso debe ser cuidadosamente monitoreado para evitar efectos secundarios.
3. Cambios en el estilo de vida
Modificar ciertos hábitos puede ayudar a prevenir y tratar el dolor de estómago. Algunos consejos incluyen:
- Evitar alimentos irritantes: Reducir el consumo de alimentos picantes, grasos, fritos o ácidos, así como de bebidas con cafeína o alcohol, puede ayudar a prevenir problemas digestivos.
- Comer porciones más pequeñas: Comer comidas más pequeñas y frecuentes en lugar de tres grandes comidas puede reducir la presión sobre el estómago y mejorar la digestión.
- No acostarse después de comer: Evitar acostarse o recostarse inmediatamente después de comer puede ayudar a prevenir el reflujo ácido y la indigestión.
- Gestionar el estrés: El estrés puede empeorar las afecciones digestivas, por lo que practicar técnicas de relajación como la meditación, el yoga o el ejercicio regular puede ser beneficioso.
4. Tratamientos médicos
Si el dolor de estómago es severo o persiste durante mucho tiempo, es posible que se necesite tratamiento médico más intensivo. En casos de úlceras graves, apendicitis o cáncer gástrico, puede ser necesario recurrir a la cirugía. En el caso de infecciones bacterianas, los antibióticos pueden ser necesarios.
Prevención del dolor de estómago
Aunque no siempre es posible evitar el dolor de estómago, existen medidas preventivas que pueden reducir su frecuencia y gravedad. Estas incluyen:
- Mantener una dieta balanceada y evitar el consumo excesivo de alimentos irritantes.
- Beber suficiente agua para evitar la deshidratación.
- Evitar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol.
- Practicar ejercicio físico regularmente.
- Reducir el estrés mediante técnicas de relajación o actividades placenteras.
Conclusión
El dolor de estómago es un síntoma común que puede tener muchas causas diferentes, desde trastornos digestivos leves hasta afecciones más graves. Es esencial identificar la causa subyacente para aplicar el tratamiento adecuado. Si bien los remedios caseros y los cambios en el estilo de vida pueden ser efectivos en muchos casos, siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud cuando el dolor persiste o se presenta con otros síntomas graves. Con el diagnóstico correcto y el tratamiento apropiado, la mayoría de las personas pueden aliviar su dolor de estómago y mejorar su calidad de vida.