El término “retención urinaria” se refiere a la incapacidad de vaciar completamente la vejiga, lo que puede generar una acumulación anormal de orina y llevar a diversas complicaciones. La retención urinaria puede ser aguda, con una aparición repentina y grave, o crónica, desarrollándose de manera gradual y persistente. Este artículo explora las principales causas de la retención urinaria, sus manifestaciones clínicas, los métodos de diagnóstico y las opciones de tratamiento.
Causas de la Retención Urinaria
1. Obstrucción del Tracto Urinario
Una de las causas más comunes de la retención urinaria es la obstrucción en el tracto urinario, que impide el flujo normal de la orina desde la vejiga hacia el exterior. Las obstrucciones pueden estar localizadas en diferentes partes del tracto urinario:

-
Hiperplasia Prostática Benigna (HPB): En los hombres, la hiperplasia prostática benigna es una causa frecuente de obstrucción. La próstata agrandada presiona la uretra, dificultando el paso de la orina. Los síntomas incluyen dificultad para iniciar la micción, flujo débil y necesidad de orinar con frecuencia.
-
Cáncer de Próstata: El cáncer de próstata también puede causar obstrucción, especialmente en estadios avanzados. La presencia de tumores en la próstata o en estructuras adyacentes puede interferir con el flujo urinario.
-
Cálculos Renales o Ureterales: Los cálculos (piedras) en los riñones o ureteres pueden bloquear el flujo de orina. El dolor severo, a menudo acompañado de hematuria (sangre en la orina) y dolor lumbar, puede ser indicativo de esta condición.
-
Estenosis Uretral: La estenosis, o el estrechamiento de la uretra, puede ocurrir debido a lesiones, infecciones o procedimientos médicos previos. Este estrechamiento dificulta el paso de la orina, provocando retención.
-
Prolapso de Órganos Pélvicos: En mujeres, el prolapso de la vejiga o el útero puede presionar la uretra, causando obstrucción y dificultad para vaciar la vejiga por completo.
2. Disfunción del Músculo Detrusor
El músculo detrusor es responsable de la contracción de la vejiga durante la micción. Su disfunción puede llevar a una incapacidad para vaciar la vejiga completamente:
-
Neuropatías: Trastornos neurológicos, como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson o la diabetes, pueden afectar los nervios que controlan el músculo detrusor. La pérdida de la función nerviosa puede resultar en una vejiga que no se contrae adecuadamente.
-
Lesiones Espinales: Lesiones en la médula espinal pueden interrumpir la comunicación entre el cerebro y la vejiga, afectando la capacidad para contraer el músculo detrusor y provocar retención urinaria.
3. Disfunción del Esfínter Uretral
El esfínter uretral es el músculo que controla la liberación de la orina desde la vejiga. Su disfunción puede causar dificultad para iniciar la micción y vaciar la vejiga:
-
Hipertensión del Esfínter: Algunas personas pueden experimentar una contracción excesiva del esfínter uretral, dificultando la salida de la orina.
-
Trauma o Cirugía: Lesiones o procedimientos quirúrgicos en la región pelvica pueden dañar el esfínter uretral, afectando su capacidad para relajarse y permitir el flujo de orina.
4. Medicamentos y Sustancias
Ciertos medicamentos y sustancias pueden inducir o agravar la retención urinaria:
-
Antidepresivos y Antihistamínicos: Estos medicamentos pueden causar retención urinaria al afectar el tono muscular de la vejiga o al alterar la función neuromuscular.
-
Anestésicos y Analgésicos: La anestesia general o ciertos analgésicos pueden influir en la función del detrusor y el esfínter uretral, resultando en una retención temporal de la orina.
-
Diuréticos: Aunque generalmente se utilizan para aumentar la producción de orina, en algunos casos, los diuréticos pueden causar una deshidratación severa, lo que a su vez puede llevar a una disminución en la producción de orina y retención.
5. Condiciones Psicológicas y Comportamentales
Las condiciones psicológicas y los factores comportamentales también pueden jugar un papel en la retención urinaria:
-
Ansiedad y Estrés: La ansiedad y el estrés pueden interferir con la función normal de la vejiga, causando retención urinaria en situaciones específicas o de manera crónica.
-
Inhibiciones Psicológicas: En algunos casos, las inhibiciones psicológicas relacionadas con la privacidad o el entorno pueden llevar a la retención urinaria.
Manifestaciones Clínicas
La retención urinaria puede manifestarse a través de diversos síntomas, que pueden variar según la gravedad y la causa subyacente. Los síntomas comunes incluyen:
-
Dificultad para Iniciar la Micción: Las personas con retención urinaria pueden experimentar dificultad para comenzar a orinar, incluso cuando tienen la necesidad urgente de hacerlo.
-
Flujo Urinario Débil: Un flujo de orina débil o intermitente es otro signo común de retención urinaria. La orina puede salir en un chorro débil o en gotas.
-
Sensación de Vaciamiento Incompleto: La sensación de que la vejiga no se vacía completamente después de orinar es característica de la retención urinaria.
-
Urgencia Urinaria: La necesidad frecuente o urgente de orinar puede ser un síntoma, especialmente si se acompaña de una sensación constante de presión en la vejiga.
-
Dolor o Malestar: La retención urinaria puede provocar dolor o malestar en la región pélvica o abdominal. En casos severos, puede haber dolor agudo y distensión abdominal.
Diagnóstico
El diagnóstico de la retención urinaria generalmente implica una combinación de evaluación clínica, pruebas de laboratorio y estudios de imagen. Los pasos comunes en el proceso diagnóstico incluyen:
-
Historia Clínica y Examen Físico: El médico revisará los antecedentes médicos del paciente y realizará un examen físico para identificar signos de obstrucción o disfunción del tracto urinario.
-
Análisis de Orina: Los análisis de orina pueden ayudar a detectar infecciones, sangre o sustancias anormales en la orina que podrían estar contribuyendo a la retención.
-
Ultrasonido de Vejiga: Un ultrasonido puede mostrar el tamaño y la forma de la vejiga, así como la cantidad de orina residual después de la micción.
-
Cistoscopia: Este procedimiento implica la inserción de un endoscopio a través de la uretra para examinar el interior de la vejiga y la uretra, permitiendo al médico identificar obstrucciones o lesiones.
-
Flujometría: Este test mide la cantidad de orina y la velocidad del flujo durante la micción, proporcionando información sobre la función de la vejiga y la uretra.
Tratamiento
El tratamiento de la retención urinaria depende de la causa subyacente y la gravedad de la condición. Las opciones incluyen:
-
Tratamiento Farmacológico: Medicamentos como los alfa-bloqueadores para la hiperplasia prostática benigna, anticolinérgicos para problemas del músculo detrusor, y otros fármacos específicos según la causa, pueden ser utilizados para tratar la retención urinaria.
-
Procedimientos Quirúrgicos: En casos de obstrucción severa o anatómica, se pueden necesitar procedimientos quirúrgicos como la resección transuretral de la próstata (RTUP) o la dilatación de la uretra para aliviar la obstrucción.
-
Cateterización: En situaciones de retención aguda, la inserción de un catéter urinario puede ser necesaria para drenar la orina de la vejiga y aliviar la presión.
-
Terapia Física y Rehabilitación: Para problemas relacionados con la disfunción del músculo detrusor o el esfínter uretral, la terapia física y la rehabilitación pueden ser beneficiosas para mejorar la función de la vejiga.
-
Cambio de Medicamentos: Si los medicamentos están contribuyendo a la retención urinaria, ajustar la dosis o cambiar el medicamento puede ser una solución efectiva.
Conclusión
La retención urinaria es una condición compleja con múltiples causas posibles, que van desde obstrucciones anatómicas hasta disfunciones neuromusculares y efectos secundarios de medicamentos. Un diagnóstico preciso y un enfoque de tratamiento individualizado son esenciales para manejar eficazmente esta condición y mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados. La intervención temprana y el seguimiento continuo son cruciales para prevenir complicaciones y asegurar un tratamiento adecuado y efectivo.