¿Qué es el zócalo o la presencia de proteínas en la orina? Causas, síntomas y tratamiento
La presencia de proteínas en la orina, conocida médicamente como proteinuria o comúnmente referida como «zócalo» (aunque este término es más informal), es una condición clínica que puede ser indicativa de diversas enfermedades. Esta condición puede variar desde algo transitorio y benigno hasta algo severo que requiere atención médica inmediata. En este artículo, exploraremos las causas, los síntomas, los factores de riesgo, los diagnósticos, el tratamiento y la prevención de esta alteración.

Definición de proteinuria
La orina contiene una pequeña cantidad de proteínas como parte del funcionamiento del organismo. Sin embargo, cuando estas cantidades aumentan, pueden ser un indicio de que algo no está funcionando correctamente en el sistema renal o en el organismo. La proteína más comúnmente detectada en la orina es la albúmina, que es fundamental para el mantenimiento de la presión osmótica en la sangre.
Cuando se detectan niveles elevados de proteínas en la orina, se dice que la persona presenta «proteinuria».
Causas más comunes de la presencia de proteínas en la orina
Existen diversas causas que pueden explicar la presencia de proteínas en la orina. Algunas son temporales, mientras que otras indican patologías subyacentes más graves. A continuación, se detallan las causas más frecuentes:
1. Enfermedades renales
Las enfermedades renales son una de las causas más comunes de proteinuria. Los riñones son los encargados de filtrar la sangre y mantener el equilibrio de proteínas en el organismo. Sin embargo, diversas patologías pueden interferir con su funcionamiento:
- Glomerulonefritis: Se refiere a la inflamación de los glomérulos, unidades de filtrado de los riñones. Esto afecta su capacidad para retener proteínas en la sangre.
- Enfermedad renal crónica: Cuando la función renal disminuye de manera progresiva, los riñones no pueden eliminar las proteínas de la sangre de forma eficiente.
- Síndrome nefrótico: Es una condición caracterizada por la eliminación excesiva de proteínas en la orina, asociada a edema, hipertensión y bajos niveles de albúmina en sangre.
- Poliquistosis renal: Esta enfermedad genética provoca el desarrollo de quistes en los riñones que afectan su función normal.
2. Infecciones
Algunas infecciones pueden causar inflamación en los riñones o afectar el sistema urinario, lo que a su vez provoca que proteínas se filtren hacia la orina. Entre las infecciones más comunes relacionadas se encuentran:
- Infecciones del tracto urinario: Las infecciones bacterianas que afectan la vejiga y las vías urinarias pueden alterar el funcionamiento de los riñones.
- Pielonefritis: Es una infección más grave que afecta directamente a los riñones.
- VIH/SIDA: El virus de la inmunodeficiencia humana puede tener un impacto negativo en la función renal y contribuir a la proteinuria.
3. Diabetes
La diabetes es una de las principales causas de daño renal en la población mundial. La nefropatía diabética es una complicación que puede surgir debido a niveles elevados de azúcar en la sangre. Esto daña los vasos sanguíneos en los riñones y altera su capacidad para filtrar correctamente, lo que permite que las proteínas pasen a la orina.
4. Hipertensión arterial
La hipertensión sostenida aumenta la presión dentro de los vasos sanguíneos, lo que puede dañar los glomérulos renales. Esta presión alta deteriora el proceso de filtración, permitiendo la pérdida de proteínas en la orina.
5. Medicamentos y tóxicos
Algunos medicamentos pueden inducir la presencia de proteínas en la orina como efecto secundario. Entre estos se incluyen:
- Antiinflamatorios no esteroides (AINEs): Estos medicamentos, usados para el alivio del dolor, pueden causar estrés en los riñones.
- Antibióticos: Algunos fármacos, especialmente en altas dosis, pueden afectar la función renal.
- Tóxicos: El abuso de drogas o la exposición prolongada a ciertas toxinas puede interferir con la función renal.
6. Embarazo
Durante el embarazo, el organismo experimenta cambios fisiológicos significativos. La presencia de proteínas en la orina puede ser una señal de preeclampsia, una condición caracterizada por hipertensión y daño renal. Esta situación debe ser monitoreada para evitar complicaciones graves tanto para la madre como para el bebé.
7. Estrés físico o emocional
El ejercicio físico excesivo, el estrés emocional intenso o la fiebre alta pueden ocasionar una proteinuria temporal. En estos casos, la presencia de proteínas suele desaparecer con el descanso y el tratamiento adecuado.
8. Deshidratación
La deshidratación también puede dar lugar a la presencia de proteínas en la orina. Al reducir el volumen de orina, las proteínas se concentran en ella, lo que aumenta su nivel detectable.
9. Enfermedades autoinmunes
Las enfermedades autoinmunes afectan el sistema inmunológico, haciendo que ataque las células del propio organismo. En este sentido, algunas condiciones como el lupus eritematoso sistémico pueden afectar los riñones y dar lugar a la presencia de proteínas en la orina.
10. Cáncer
En etapas avanzadas, algunos tipos de cáncer, como el cáncer de vejiga o el cáncer de riñón, pueden ocasionar la presencia de proteínas en la orina. Este síntoma es más común en etapas avanzadas de la enfermedad, aunque también puede estar asociado a complicaciones relacionadas con el tumor.
Síntomas asociados a la presencia de proteínas en la orina
La proteinuria a menudo no presenta síntomas claros, especialmente en sus etapas iniciales. Sin embargo, cuando los niveles de proteínas aumentan, es posible que el organismo muestre ciertos signos, que incluyen:
- Edema en el rostro, manos, pies o piernas: La retención de líquidos es un síntoma común en casos de proteinuria severa.
- Orina espumosa: La presencia de proteínas puede provocar que la orina tenga una apariencia espumosa.
- Hipertensión arterial: La elevación de la presión arterial es un síntoma frecuente relacionado con la presencia de proteínas en la orina.
- Disminución de la albúmina en sangre: En casos de pérdida crónica de proteínas, los niveles de albúmina en la sangre se reducen.
Diagnóstico de la presencia de proteínas en la orina
El diagnóstico se basa en el análisis de orina y otros estudios complementarios. El médico puede solicitar:
- Análisis de orina: Se busca determinar la cantidad de proteínas en la orina durante un período de 24 horas.
- Prueba de albúmina/creatinina: Esta prueba es más rápida y mide la relación entre la albúmina y la creatinina en una muestra de orina.
- Biopsia renal: En casos donde la causa es desconocida, se puede realizar una biopsia para examinar directamente el tejido renal.
- Exámenes de sangre: Se comprueba la función renal y se buscan otros parámetros de salud.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa subyacente de la presencia de proteínas en la orina. Algunas estrategias incluyen:
- Control de la hipertensión y la diabetes: Mediante el uso de medicamentos y cambios en el estilo de vida.
- Inmunosupresores en enfermedades autoinmunes.
- Tratamiento de infecciones con antibióticos.
- Dieta saludable y balanceada para proteger los riñones.
Además, el médico puede recomendar un ajuste en el consumo de sodio, proteínas y líquidos para controlar el nivel de proteínas en la orina.
Prevención
La prevención es clave para evitar el desarrollo de complicaciones relacionadas con la presencia de proteínas en la orina. Algunas medidas incluyen:
- Controlar la hipertensión y los niveles de azúcar en sangre.
- Mantener una hidratación adecuada.
- Evitar el consumo de medicamentos sin supervisión médica.
- Realizar chequeos médicos periódicos.
La presencia de proteínas en la orina puede ser una señal importante de que algo no está funcionando bien en el organismo. Aunque en algunos casos puede ser temporal, su persistencia debe ser evaluada y tratada para evitar complicaciones futuras. Ante cualquier síntoma relacionado, es esencial acudir a un profesional médico que proporcione el diagnóstico y tratamiento adecuado.