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Capital de Turquía: Ankara

La capital de Turquía es Ankara, una ciudad con una historia rica y multifacética que ha desempeñado un papel crucial en la formación del moderno Estado turco. Aunque muchas personas asocian Turquía más con su ciudad más grande, Estambul, Ankara ha sido el centro político y administrativo del país desde que se declaró como capital el 13 de octubre de 1923, pocos meses después de la fundación de la República de Turquía. Este cambio de capital fue promovido por Mustafa Kemal Atatürk, el fundador de la república, quien creía que Ankara, situada más hacia el interior del país, era una ubicación estratégica y simbólica para el nuevo comienzo de la nación.

Historia de Ankara

Ankara tiene una historia que se remonta a varios milenios. La región ha estado habitada desde la Edad del Bronce y fue parte de diversas civilizaciones a lo largo de los siglos. Los hititas fueron uno de los primeros grupos en establecerse en la zona, seguidos por los frigios, lidios, persas y macedonios bajo el mando de Alejandro Magno.

Durante la época romana, la ciudad se llamaba Ancyra y se convirtió en una importante ciudad provincial del Imperio Romano. Después de la caída de Roma, la ciudad pasó a formar parte del Imperio Bizantino. En el siglo XI, los selyúcidas, un grupo de turcos nómadas, conquistaron la región, y posteriormente Ankara se convirtió en parte del Imperio Otomano en el siglo XIV.

A lo largo de los siglos, la ciudad fue un importante centro comercial debido a su posición en rutas comerciales clave que conectaban Asia y Europa. Sin embargo, en el momento en que se decidió trasladar la capital de Estambul a Ankara, esta última era una pequeña ciudad de provincias. La elección de Ankara como capital marcó el comienzo de su transformación en una metrópolis moderna y en el epicentro del poder político y administrativo de Turquía.

Razones para elegir Ankara como capital

Cuando se fundó la República de Turquía en 1923, Estambul había sido la capital del Imperio Otomano durante siglos. Sin embargo, Mustafa Kemal Atatürk decidió trasladar la capital a Ankara por varias razones estratégicas y políticas. Estambul, situada en la encrucijada entre Europa y Asia, estaba demasiado expuesta a posibles ataques extranjeros debido a su proximidad a las fronteras y su ubicación costera. Por otro lado, Ankara, en el corazón de Anatolia, estaba geográficamente más protegida y en una posición central dentro del país, lo que facilitaba el acceso a otras regiones.

Además, Ankara tenía un simbolismo importante para Atatürk y los nacionalistas turcos, ya que fue un centro clave durante la Guerra de Independencia Turca (1919-1922). El traslado de la capital a Ankara representaba un nuevo comienzo y un alejamiento del pasado imperial otomano, y subrayaba la intención de Atatürk de crear un Estado moderno y secular basado en los principios republicanos.

Ankara en la actualidad

Hoy en día, Ankara es una ciudad bulliciosa que alberga a más de 5 millones de personas, lo que la convierte en la segunda ciudad más grande de Turquía después de Estambul. Como capital, Ankara es el centro de la administración gubernamental y diplomática del país. Aquí se encuentran las sedes de las principales instituciones gubernamentales, incluidas la Gran Asamblea Nacional de Turquía, la residencia presidencial y varios ministerios.

Ankara es también un importante centro académico y cultural, con muchas universidades de renombre como la Universidad de Ankara, la Universidad Técnica de Medio Oriente (METU) y la Universidad de Hacettepe. La ciudad también es conocida por sus museos, como el Museo de las Civilizaciones de Anatolia, que exhibe artefactos de las diversas civilizaciones que han habitado la región a lo largo de la historia, y el Mausoleo de Atatürk (Anıtkabir), un monumento dedicado al fundador de la República.

Geografía y clima

Ankara está situada en el centro de Turquía, en la región de Anatolia Central, a una altitud de aproximadamente 938 metros sobre el nivel del mar. Esto le da a la ciudad un clima continental, caracterizado por veranos calurosos y secos e inviernos fríos con nevadas. Las temperaturas en verano pueden superar los 30 °C, mientras que en invierno pueden descender por debajo de los 0 °C, especialmente durante las noches.

La ubicación de Ankara en una región montañosa y su distancia del mar la diferencian de otras ciudades turcas más costeras, como Estambul o Esmirna, que disfrutan de climas más moderados debido a la influencia del Mediterráneo y el Mar Egeo.

Economía

Aunque Ankara es conocida principalmente como el centro político de Turquía, también tiene una economía diversificada. La ciudad es un importante centro industrial y comercial, con sectores clave como la manufactura, la defensa, la construcción y la tecnología. Ankara alberga varias empresas y fábricas de la industria de defensa turca, y la producción de vehículos militares, aviones y otros equipos ha aumentado en los últimos años.

Además, la agricultura sigue desempeñando un papel importante en la economía de la región circundante. Los productos agrícolas típicos de Ankara incluyen cereales, frutas y verduras, así como la cría de ganado. La región también es famosa por sus angoras, un tipo de cabra cuya lana se utiliza para producir mohair, un tejido conocido por su suavidad y brillo.

Cultura y arquitectura

Ankara es una ciudad que mezcla lo antiguo y lo moderno en términos de arquitectura y cultura. A pesar de su rápida modernización en el siglo XX, la ciudad conserva importantes monumentos históricos que reflejan su rica herencia. El Ankara Kalesi (Castillo de Ankara) es uno de los monumentos más antiguos y más impresionantes de la ciudad, situado en una colina que ofrece vistas panorámicas de la ciudad. Este castillo ha sido testigo de la presencia de varias civilizaciones y es un recordatorio del pasado estratégico de Ankara.

El Anıtkabir, el mausoleo de Mustafa Kemal Atatürk, es otro de los lugares más icónicos de la ciudad. Este majestuoso monumento combina elementos arquitectónicos neoclásicos y turcos, y es el lugar donde los turcos honran al padre fundador de su país.

Además, Ankara es sede de varios festivales culturales a lo largo del año, incluidos festivales de cine, música y teatro, que reflejan la vibrante vida cultural de la ciudad. La Orquesta Sinfónica Presidencial, que tiene su sede en Ankara, es una de las más antiguas de Turquía y realiza presentaciones regulares.

Conclusión

Ankara, aunque menos conocida internacionalmente que Estambul, es un pilar esencial en la historia moderna y la identidad política de Turquía. Su papel como capital de la República de Turquía ha consolidado su importancia tanto en el ámbito nacional como en el internacional. Con una rica historia que abarca milenios y un futuro prometedor como centro de política, cultura y educación, Ankara continúa siendo un símbolo de la resiliencia y el renacimiento de Turquía en el escenario global.

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