El cáncer de estómago, conocido técnicamente como adenocarcinoma gástrico, es una enfermedad maligna que se origina en las células del revestimiento interno del estómago, conocido como mucosa gástrica. Esta enfermedad es una de las formas más comunes de cáncer en todo el mundo, aunque su incidencia varía según la región geográfica y los factores de riesgo asociados.
Factores de riesgo
Numerosos factores aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer de estómago. Entre ellos se incluyen:

- Infección por Helicobacter pylori: Esta bacteria está fuertemente asociada con el riesgo de cáncer gástrico.
- Dieta: Consumir alimentos salados, ahumados, encurtidos, así como una dieta pobre en frutas y verduras frescas puede aumentar el riesgo.
- Tabaquismo: Fumar incrementa significativamente la posibilidad de desarrollar cáncer de estómago.
- Edad avanzada: El riesgo aumenta con la edad, siendo más común en personas mayores de 50 años.
- Antecedentes familiares: Tener familiares de primer grado (padres o hermanos) con cáncer gástrico aumenta el riesgo.
- Factores genéticos: Mutaciones genéticas heredadas pueden predisponer a ciertas personas al desarrollo de este tipo de cáncer.
Síntomas
Los síntomas del cáncer de estómago pueden variar dependiendo de la ubicación del tumor y su etapa de desarrollo. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Dolor abdominal: Generalmente en la parte superior del abdomen, que puede ser persistente.
- Náuseas y vómitos: Especialmente después de comer.
- Pérdida de apetito y peso sin causa aparente: Puede ser significativa en etapas avanzadas.
- Sensación de plenitud: Incluso después de comer pequeñas cantidades.
- Dificultad para tragar: Puede indicar que el cáncer se está extendiendo hacia el esófago.
- Anemia: Resultado de sangrado crónico en el estómago.
- Fatiga: Generalmente debido a la anemia y la pérdida de peso.
Es importante destacar que estos síntomas pueden ser causados por muchas otras condiciones benignas, pero es crucial consultar a un médico si persisten o empeoran con el tiempo.
Diagnóstico
El diagnóstico del cáncer de estómago comienza con una evaluación médica detallada que puede incluir:
- Historia clínica y examen físico: Para evaluar los síntomas y los factores de riesgo.
- Pruebas de laboratorio: Como análisis de sangre para buscar signos de anemia y otras anomalías.
- Endoscopia digestiva alta: Permite al médico examinar el interior del estómago para buscar cualquier anormalidad y tomar biopsias si es necesario.
- Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM): Para determinar la extensión del cáncer y si se ha diseminado a otras áreas del cuerpo.
- Ecografía abdominal: Puede ser utilizada para evaluar los ganglios linfáticos y órganos cercanos.
Tratamiento
El tratamiento del cáncer de estómago varía según la etapa en que se diagnostique el cáncer y la salud general del paciente. Las opciones comunes de tratamiento incluyen:
- Cirugía: Para extirpar parte o la totalidad del estómago afectado, así como los ganglios linfáticos cercanos.
- Quimioterapia: Utilización de medicamentos para destruir las células cancerosas o reducir su tamaño antes o después de la cirugía.
- Radioterapia: Uso de radiación de alta energía para destruir células cancerosas o reducir su crecimiento.
- Terapia dirigida: Medicamentos que atacan específicamente las características únicas de las células cancerosas.
La elección del tratamiento depende de factores como la ubicación y el tamaño del tumor, la salud general del paciente y si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
Pronóstico
El pronóstico del cáncer de estómago depende en gran medida de la etapa en que se diagnostique la enfermedad. En general, las tasas de supervivencia son más altas cuando el cáncer se detecta en etapas tempranas antes de que se haya diseminado a tejidos circundantes o a otros órganos. Sin embargo, la supervivencia a largo plazo puede ser desafiante en etapas avanzadas, donde el cáncer se ha propagado significativamente.
Prevención
Adoptar medidas para reducir el riesgo de cáncer de estómago puede ser fundamental. Algunas estrategias preventivas incluyen:
- Tratamiento de la infección por H. pylori: A través de antibióticos y medicamentos para reducir la acidez estomacal.
- Dieta saludable: Consumir una dieta rica en frutas, verduras y fibra, mientras se limita el consumo de alimentos salados, ahumados y encurtidos.
- Dejar de fumar: Reducir o eliminar el consumo de tabaco.
- Limitar el consumo de alcohol: Consumir alcohol con moderación puede reducir el riesgo.
- Mantener un peso saludable: La obesidad está asociada con un mayor riesgo de cáncer de estómago.
Investigación y Avances
La investigación continua sobre las causas del cáncer de estómago, así como sobre nuevas estrategias de diagnóstico y tratamiento, es fundamental para mejorar los resultados para los pacientes. Se investigan nuevas terapias dirigidas y técnicas quirúrgicas menos invasivas que podrían mejorar las tasas de supervivencia y calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad.
En resumen, el cáncer de estómago es una enfermedad grave que puede ser potencialmente mortal, pero cuyo riesgo puede reducirse mediante la adopción de hábitos de vida saludables y la detección temprana. La educación sobre los factores de riesgo y la consulta médica oportuna son cruciales para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes afectados por esta enfermedad.