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Aston Martin DBS 1967-1972

Aston Martin DBS 1967-1972: El Coupé que Definió una Era

La Aston Martin DBS, producida entre 1967 y 1972, marcó un hito en la historia de la automoción, no solo como un vehículo de lujo, sino como el legítimo sucesor del DB6. Este modelo fue diseñado para combinar el espíritu deportivo con el confort y la elegancia de un gran tourer, creando una experiencia de conducción única para los entusiastas de los coches. Con su aspecto sofisticado y sus innovaciones tecnológicas, el DBS dejó una huella profunda en el mercado de los autos deportivos de lujo.

El Contexto de la Creación del Aston Martin DBS

A finales de los años 60, Aston Martin había ganado notoriedad internacional gracias a su victoria en las 24 Horas de Le Mans. La marca británica había logrado imponerse con sus vehículos deportivos de alto rendimiento, y los clientes adinerados continuaban buscando un grand tourer británico que ofreciera más que simplemente potencia. Aunque el DB6 fue un éxito, existía un deseo creciente por parte de los consumidores de algo aún más lujoso y exclusivo. Así nació el Aston Martin DBS.

Diseñado como un coupé de cuatro plazas, el DBS representaba una evolución significativa respecto a su predecesor. La marca británica, aunque orgullosa de su DB6, necesitaba un coche que pudiera competir en la cima de los vehículos deportivos de lujo, no solo en términos de rendimiento, sino también en confort y distinción. Por ello, el DBS no solo era una continuación del DB6, sino una versión más refinada y costosa, pensada para aquellos que querían lo mejor de ambos mundos: un coche rápido y deportivo que, al mismo tiempo, ofreciera la comodidad y el lujo de un gran tourer.

Diseño Exterior: Elegancia y Distinción

Una de las características más destacadas del Aston Martin DBS es su diseño exterior, que mantenía la esencia de la marca, pero con un toque más moderno y elegante. La principal diferencia con el DB6 radicaba en el frontal, donde el DBS introdujo un nuevo esquema de cuatro faros, reemplazando los dos faros tradicionales que la marca había utilizado en sus modelos anteriores. Este cambio no solo mejoró la visibilidad, sino que también otorgó al coche una presencia más imponente en la carretera.

El diseño del DBS también presentaba una parrilla delantera más cuadrada, a diferencia de la forma de caparazón más pronunciada que caracterizaba al DB6. Las líneas del coche eran más limpias y definidas, con una fascia delantera que se caracterizaba por su geometría más recta y moderna. Un aspecto igualmente notable fue su mayor distancia entre ejes, lo que permitió puertas más largas y ventanales laterales más amplios, mejorando tanto la estética como la funcionalidad del vehículo.

La parte trasera del DBS se inclinaba de manera suave, con un maletero plano que resaltaba la imagen del coche como un auténtico gran tourer de finales de los 60. Las proporciones del coche eran impecables, destacando una postura elegante y dinámica que lo hacía aún más atractivo para quienes buscaban un automóvil con un diseño clásico pero al mismo tiempo innovador.

Diseño Interior: Confort y Lujo

El interior del Aston Martin DBS fue diseñado pensando en la comodidad de sus ocupantes, especialmente en los viajes largos. A diferencia de otros deportivos de la época, el DBS contaba con espacio suficiente para cuatro pasajeros de tamaño completo. Los asientos delanteros eran de tipo cubo, con reposacabezas y una ligera sujeción lateral para asegurar una conducción cómoda incluso a altas velocidades. Aunque los asientos traseros eran más adecuados para viajes cortos, permitían que el coche fuera adecuado para transportar a más de dos personas.

El habitáculo estaba refinado con materiales de lujo, como madera y cuero de alta calidad, y la disposición de los controles se pensó cuidadosamente para facilitar el acceso y la operatividad durante la conducción. El volante de tres radios ofrecía un agarre perfecto para los conductores que querían disfrutar de una experiencia de conducción más directa. El salpicadero, completamente renovado en comparación con el DB6, era más moderno y funcional, con los controles del sistema de sonido y la ventilación dispuestos de forma accesible y estética.

Motor y Rendimiento: Potencia y Agilidad

Bajo el capó del Aston Martin DBS se encontraba un motor 6 cilindros en línea de 4.0 litros, capaz de generar 280 caballos de fuerza (286 PS), que le permitía alcanzar una velocidad máxima de 227 km/h (141 mph). Este motor estaba emparejado con una caja de cambios manual de cinco marchas, que ofrecía una experiencia de conducción purista, donde el conductor podía sentir cada cambio de marcha como una extensión de su propia voluntad. La aceleración de 0 a 100 km/h se lograba en 8.5 segundos, una cifra impresionante para la época.

En 1969, Aston Martin introdujo una versión aún más potente del DBS, equipada con un motor V8 de 5.3 litros, que producía hasta 320 caballos de fuerza (324 PS). Esta versión de mayor capacidad ofrecía un rendimiento mejorado y era capaz de alcanzar cifras aún más altas en cuanto a velocidad y aceleración, manteniendo el mismo nivel de confort y elegancia que caracterizaba al modelo original.

Chasis y Suspensión: Equilibrio entre Deporte y Confort

El DBS fue diseñado para ofrecer una experiencia de conducción equilibrada, donde el confort en largos viajes no se veía comprometido por las exigencias deportivas del coche. El chasis de acero proporcionaba una base robusta, mientras que la suspensión independiente en las cuatro ruedas aseguraba una conducción estable, tanto en carreteras sinuosas como en autopistas. Los frenos de disco en las ruedas delanteras y traseras garantizaban un rendimiento superior de frenado, permitiendo al conductor manejar el coche con confianza a altas velocidades.

La dirección asistida, que no era común en todos los modelos deportivos de la época, hizo del DBS un coche más fácil de manejar en el tráfico urbano y en maniobras de aparcamiento, sin comprometer su agilidad en la carretera. Este equilibrio entre prestaciones deportivas y comodidad de manejo fue uno de los aspectos más destacados del modelo y una de las razones de su éxito en el mercado.

El Legado del Aston Martin DBS

El Aston Martin DBS fue producido hasta 1972, y aunque la producción del modelo original terminó, su legado perdura hasta el día de hoy. No solo fue un coche que marcó la transición entre los modelos DB6 y los futuros deportivos de la marca, sino que también consolidó a Aston Martin como un fabricante de vehículos que sabía combinar lujo, diseño y rendimiento de una manera única.

Hoy en día, el DBS es considerado uno de los coches más representativos de la marca y una pieza clave en la historia del automovilismo de lujo. Su diseño clásico, junto con su motor potente y su confort sin igual, lo ha convertido en un automóvil muy buscado por los coleccionistas y entusiastas de los coches clásicos.

Especificaciones Técnicas del Aston Martin DBS (1967-1972)

Característica Especificación
Motor 4.0L L6 (286 hp), 5.3L V8 (324 hp)
Potencia 286 hp @ 5500 rpm (4.0L), 324 hp @ 5500 rpm (5.3L)
Par máximo 380 Nm @ 4500 rpm
Aceleración (0-100 km/h) 8.5 segundos
Velocidad máxima 227 km/h (141 mph)
Transmisión Manual de 5 marchas
Tipo de tracción Tracción trasera
Suspensión Independiente (delante y atrás)
Peso 1588 kg (3501 lbs)
Longitud 4585 mm (180.5 in)
Ancho 1829 mm (72 in)
Altura 1328 mm (52.3 in)
Distancia entre ejes 2611 mm (102.8 in)

El Aston Martin DBS 1967-1972 sigue siendo una de las joyas más admiradas en el mundo del automóvil, tanto por su rendimiento como por su diseño. Con el paso del tiempo, ha demostrado que la combinación de lujo y deportividad nunca pasa de moda, y su lugar en la historia del automóvil está asegurado como uno de los grandes clásicos de todos los tiempos.

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